INVESTIGACIONES

        ACERCA DE TRES INSURRECCIONES PROLETARIAS DE LA
                                    ARGENTINA CONTEMPORÁNEA

                                                 Beba C.Balvé1

Haciendo historia

            En la década del ’30 se suicidaban políticos, poetas, escritores, etc. Era la llamada “Década Infame”. A partir del 2000 se suicida el Doctor Favaloro, quien elevó una carta al Presidente De la Rúa planteándole la imposibilidad de seguir su política de transplantes de corazón a personas sin recursos, por una serie de mecanismos corruptos y éste ni siquiera le contestó. Es la segunda “Década Infame”.2
            Existe otro problema, en la historia política argentina, que consiste en la incapacidad para percibir la conformación de un movimiento social, las distintas historias y culturas que lo componen, sus aspiraciones y la forma insurreccional que finalmente toma. Y una de las razones es el hecho que no son analizados en proceso sino que se lo toma como un  hecho puntual, permitiendo que el régimen lo convierta en un estereotipo.
            Recordemos. Hacia 1920, se encontraba en estado muy avanzado el programa de colonización en el Chaco, dentro de un proyecto estratégico a nivel nacional, en manos de las Juntas de Producción, estatales, organizadas según ramos productivos. Este es el caso de la industria vitícola, tabaco, maíz, ganadería, algodón y otras. En el marco de esta política de inmigración, eran dominantes, búlgaros, checos, rumanos, rusos y alemanes, en su mayoría con experiencia en  la producción agropecuaria. “El porcentaje de extranjeros, entre los titulares de explotaciones agrícolas, según el tercer Censo Nacional de Territorios Nacionales –como es el caso del Chaco en ese momento- daba para 1914, 43,13% de extranjeros; para 1920, 39,54% y para 1937, 39,9%. Diferenciados los extranjeros en 1914, los españoles participaban con un 26,84%; en 1920, con 29,32% y en 1937, con18,83%; los italianos con el 31,76%; 19,78%; y en 1937, con el 8,98%; y para los europeos-orientales y centrales en 1914, con el 8,13%; 1920, 6,16%; y finalmente para 1937, participan con el 45,15%.
            Esta política, y para el caso del algodón, estaba vinculada a las nuevas condiciones que, en el mercado mundial algodonero, había creado la caída de la producción norteamericana (1914-1925) como resultado de la aparición de una plaga (“boll-weevil”) que obligó a redefinir las áreas productoras de algodón en ese país y permitió aumentar su participación a Brasil, Perú y la Argentina.
            La producción algodonera en la Argentina, primero orientada al mercado mundial, se dirigió al mercado interno como resultante del desarrollo de la industria textil.”3
              ¿Por qué introducimos este tema? Porque se desconoce la historia y se adjudica a las personas lo que es un  producto social-histórico, desconociendo la iniciativa, participación y el programa de las masas, es decir, del pueblo organizado y desinstitucionalizado.
                     A estos efectos, vaya el caso de los enfrentamientos sociales llevados a cabo desde 1934 a 1936 en la provincia del Chaco,(en aquel entonces territorio nacional) donde se unen productores algodoneros, desmotadoras y obreros rurales y, pequeñas industrias productoras de aceite de algodón para finalmente incorporar los pueblos.


   El proceso de enfrentamientos tiene como punto de inicio los enfrentamientos de mayo-julio de 1924 y como punto de finalización los de abril-mayo de 1936. El problema consistía en que los grandes capitales monopólicos que controlaban el mercado mundial, tal es el caso de Bunge y Born, Dreyfus y otros, engañaban a los productores, bajando la calidad del producto y con esto el precio ó, con el pesaje de la mercadería. Los más radicalizados, que incluso se encargaban de las proclamas, eran los búlgaros, rumanos, y rusos, los que permanentemente hacían mención a los mitines en la Rusia zarista prerrevolucionaria comentando los discursos de Trotsky unos y otros de Lenin.
            Se encontraban organizados en el marco del Consejo de la Producción, con asiento en Rosario, cuando en 1936, “ el Segundo Congreso Nacional de Defensa de la Producción reunido en Rosario, en los días 21 y 22 de marzo de 1936, resuelve por medio de un memorial de la Junta Territorial de Defensa de la Producción y con la participación de Delegaciones de 35 agricultores, comerciantes y obreros del Chaco, destacados por las Juntas Locales constituidas en su zona algodonera, ha considerado la situación económica general y en particular la que afecta a los trabajadores de la tierra. El acopio informativo de esa numerosa y representativa delegación, permitió al Congreso de Rosario formar juicio sobre la situación difícil del momento(…) refiere al bajo precio actual del algodón de la nueva cosecha y también al problema, por la demorada entrega de terrenos fiscales.(Documento 10 y 12 publicado en el diario “La Vanguardia”, Partido Socialista, Buenos Aires)”4 . En su lucha, fueron reprimidos pero ganaron la batalla. En su proclama piden al gobierno nacional que no se exporte más materia prima para que se fomente la industria nacional, sintetizando su programa en tres banderas “Independencia Económica, Soberanía Política y Libertad”.
            La producción agropecuaria en el marco de un programa de colonización recorrió la vid, el maíz, el algodón, tabaco, azúcar, ganadería,etc., y los productores, campesinos, obreros rurales, y pequeña industria, se encontraban organizados en las Juntas Territoriales de Defensa de la Producción centralizadas en el Consejo con asiento en Rosario, organizándose la pequeña industria en cooperativas.
            Este programa recorrió todo el país y en la década del ’30 poblaciones de Chaco, Formosa, Entre Ríos y otras provincias o territorios, migraron hacia Rosario y Buenos Aires, en el marco de un proceso de industrialización.
            Cuando Perón en 1945 plantea las tres banderas cambiando Libertad por Justicia Social, lo que hizo fue interpretar ese torrente popular que venía de las entrañas del país y, esto se proclama con la insurrección del 17 de octubre de 1945 donde se hacen presentes masas,  en su mayoría originarias del interior del país, que avanzan hacia Buenos Aires a los fines de que Perón sea liberado ya que se encontraba detenido y, el Ejército, se ve forzado no sólo a liberarlo sino a que se dirija a las masas congregadas,  desde el balcón de la Casa Rosada, para evitar el asalto a la misma.
            Es decir, el 17 de octubre hubo ocupación de un territorio con acciones directas contra edificios y organismos del Estado y, por medio de esta acción, liberan a quien consideraban que interpretaba sus aspiraciones: el General Perón. Conviene aclarar que movilizaciones de este tipo hubieron en Rosario, Quilmes y otros lugares.
            Con esta breve exposición pretendemos demostrar, por medio de la concatenación de hechos sociales, un proceso de carácter histórico y su continuidad. También objetivar el hecho, de que la historia la protagonizan los pueblos y, no son producto de especulaciones teóricas, sólo cabe conducirlos por medio de un dirigente con carisma y un lenguaje claro y preciso. Es decir un dirigente dotado de poder. Por lo tanto, ¿qué es el peronismo?. Simplemente esto, la articulación de un dirigente con un programa establecido por las masas a realizar.

La insurrección como problema

Se inicia históricamente  el 17 de octubre de 1945, hecho que sólo se lo aborda como efemérides ya que, nunca fue conceptualizado como insurrección; le continúa el 16 de setiembre de 1955 en Rosario y, culmina este momento insurreccional el 16 de setiembre de 1969. Todas adquieren carácter nacional, cambiando la correlación de fuerza en el Estado. A partir de aquí, se han producido insurrecciones parciales como en Mosconi (Salta),(2000) entre otras, pero el momento es otro.  La tendencia en Argentina, es de grandes movilizaciones sociales de carácter insurreccional, llevadas a cabo en algunas provincias y, que le otorgaron ese  carácter a las luchas del  2001 en su conjunto y, como tal, de allí brotan dos fuerzas sociales y sus tendencias.
            El 16 de setiembre de 1955 se producen dos hechos de distinta significación, 1) la guerra militar con epicentro en la ciudad de Córdoba y la Capital Federal que,  lleva al desalojo del gobierno del General Perón y, a partir de allí, se inicia no sólo la proscripción política electoral del peronismo sino también la proscripción política-social del movimiento obrero. Se organizan los Comandos Civiles de la Revolución Libertadora que atacan a personas adscriptas al peronismo. 2) En Rosario, ese mismo día, se produce una insurrección de masas en defensa de Perón y su gobierno, mientras el Regimiento 11 de Infantería se mantiene leal a Perón. Así es como Perón decreta a esa ciudad Capital del Peronismo.
            Las masas confluyen desde los cinco puntos proletarios que rodean a la ciudad hacia el centro, quemando o atacando casas que exhibían la bandera argentina en señal de adhesión a la llamada revolución Libertadora. Es enviado el General Bengoa con tanques Sherman y blindados, la batalla dura siete días quedando la ciudad con toque de queda, ocupación militar y sin abastecimientos. Mueren acribillados por los tanques hombres mujeres y niños-ya que las masas venían con toda su familia-alcanzando a 400 la cifra de muertos.
             Las masas se repliegan hacia  los barrios, permitiendo la incorporación en la lucha a la familia obrera y, las Fuerzas Armadas, no pueden entrar a los barrios para quitar los bustos de Perón y Eva Perón. Aquí se combina guerra militar con insurrección.
             En respuesta a los Comandos Civiles, se organiza la Resistencia Peronista que también ataca a personas adscriptas a la Libertadora.
            La estrategia de la Resistencia Peronista en Rosario, fundamentalmente dirigida por cuadros sindicales, sindicatos y, políticos en menor medida, se asentó en una alianza con la escuela Basilio, organización secreta, sumamente eficiente para la protección de los perseguidos.
            Es importante tener en cuenta que 1955 contiene dos hechos de distinta naturaleza.1) El derrocamiento de Perón y 2) La defensa de Perón por parte del pueblo. Se tiende a analizar 1955 sólo desde la Revolución Libertadora sin incluir la insurrección de Rosario, perdiéndose de vista que, de estos dos hechos, toman forma dos alianzas de clases y sus tendencias y, como en toda guerra, se relaciona el ataque y la defensa.
            Cuando se lleva a cabo la sublevación del 9 de junio de 1956, el General Valle,  fue protegido por los obreros de la Yerbatera Martin de Rosario y, el Obispo, luego Cardenal Caggiano, lo convence a entregarse, siendo fusilado junto a otros militares contrarios al golpe de estado de 1955.
            Reteniendo esto en la memoria, no cabe duda que de estos dos hechos sociales emergieron fuerzas sociales y líneas de enfrentamiento que tiñeron las luchas del período y que llega a nuestros días.
            Si bien es cierto que, para toda investigación, es central la construcción del período bajo estudio, en general, se parte de 1955, pero no se tiene en cuenta que hay dos 1955, de distinta significación, composición social, conformación política, disposición a la lucha y distintos objetivos y, por tanto, de distintas tendencias.  Así es como,  no tiene la misma conformación político-cultural Córdoba y Capital Federal que Rosario.
            En 1920 llega a Rosario Malatesta, con la tarea de organizar sindicatos que tenían como método arrojar bombas, por lo que se la llamó la Barcelona argentina y, en 1930, el luego llamado Mariscal Tito de Yugoeslavia, enviado por el Komintern (URSS) organizó sindicatos de orientación comunista y, siendo ya una ciudad industrial se la llamó la Chicago argentina. Rosario y sus alrededores, que parte de Puerto San Martín y llega a Villa Constitución, ya era una zona industrial, desde fines del siglo XIX y dominante las empresas del sector de producción de medios de producción.
            A partir de 1955, y en el orden nacional,  la recomposición del movimiento obrero organizado sindicalmente, -el que en su mayoría era peronista aunque, sin  excluir otras corrientes ideológicas-, desarrollaba vía la CGT una serie de planes de lucha que llegaron en 1965 a la toma de fábricas masivas en todo el país en el marco de una lucha por el Retorno de Perón. Incluía también mejoras salariales, condiciones de trabajo y la normalización de la CGT.
            Estas luchas se llevaron a cabo también bajo gobiernos electorales, como el de Frondizi e Illia,  y continúan bajo el gobierno de la Revolución Argentina con sus tres presidentes, el General Ongania, a quien le continúa el General Levingston y culmina con el General Lanusse. Conviene aclarar que la conducción de la CGT de 1955 a 1976 estaba en manos del proletariado industrial, así como también en Córdoba y Rosario.
            Desde el punto de vista metodológico, se pueden observar los hechos en forma horizontal, a lo largo del tiempo, para hacer observable la conformación de una alianza de clases que toma forma de fuerza social, su realización o su ruptura. Para esto es interesante la lucha del movimiento obrero cordobés la que, luego de su acumulación de fuerzas a lo largo del tiempo, logra producir un combate social donde emerge la figura del obrero combatiente y que se conoce como el Cordobazo  (29 de mayo de 1969). En este hecho son superadas las fuerzas de seguridad y debe intervenir el Tercer Cuerpo de Ejército.
            La medición es la disposición a la lucha.
            Este hecho está en el marco de un plan de lucha de la CGT Azopardo (Vandor) y la CGT de los Argentinos (Ongaro) al que adhiere ésta última sólo para el 30 de mayo de 1969. La CGT Azopardo parte de un Plan de Lucha que se inicia el 30 de mayo, continúa el 1 de julio y culmina el 27 de agosto.
            Por lo tanto el Cordobazo está en el marco del paro general del 30 de mayo.
            Para el 15 de marzo de 1971 la CGT de Córdoba se encuentra debilitada y, bajo el gobierno del General Levingston, se produce el llamado “Vivorazo”, en donde el nuevo protagonista son los asalariados del estado conjuntamente con dos sindicatos de empresa, SITRAC y SITRAM, los que se habían retirado del Comité de lucha de la CGT, organizando un acto en repudio al gobierno local. Mientras tanto, los obreros industriales adheridos a la CGT Regional, en conjunto con los Independientes liderados por Agustín Tosco, toman empresas, ocupan barrios y llevan a cabo movilizaciones dentro de su plan de lucha.
             Y así llegamos al llamado Navarrazo que se lleva a cabo bajo el gobierno del General Perón, donde el jefe de Policía toma por asalto la Casa de Gobierno de Córdoba, -el 27 de febrero de 1974- deteniendo al Gobernador y Vicegobernador, funcionarios y otros. La alianza que conformó este gobierno –Obregón Cano y Atilio López-, su fuerza se la dio la CGT legalista, que había liderado con sus luchas el Cordobazo y el Vivorazo. La fractura del movimiento obrero organizado sindicalmente entre Legalistas y Ortodoxos, se manifiesta en este hecho, en donde los Ortodoxos, afines a la línea política del gobierno Nacional y de la CGT nacional, apoyan este asalto y, luego el gobierno nacional lo legaliza por medio de la intervención al Poder Ejecutivo de Córdoba avalado luego, por el Parlamento nacional.
            Lo importante para este análisis, es la concatenación de estos tres hechos- Cordobazo, Vivorazo, Navarrazo- en que dirigentes sindicales que en 1969 en el Cordobazo eran considerados rojos, muchos de ellos pasan a ser azules en 1974, (Navarrazo) lo que indica la importancia del hecho en relación a gobierno. Es decir, luchar “contra la dictadura militar” implica una situación y condición más favorable para que se  amplíe una alianza con otras fracciones sociales, esto marca la diferencia, cuando se establece bajo un gobierno electoral-parlamentario, y además,  presidido por Perón, las condiciones cambian.
            Volviendo al punto de partida, donde el observable es la insurrección proletaria, cabe una digresión: los intelectuales, y en particular los sociólogos, de la década del ´60 y los partidos marxistas, en 1955, sufrieron una profunda crisis ideológica, y con ella descubrieron la necesidad de apoyar a todo movimiento de masas. Es la generación que con su lucha logró articular el nacionalismo popular y el marxismo dando forma a los hechos de 1969 pero, no estaba preparada aún para descubrir el pasaje de lucha obrera a lucha de masas, porque por primera vez en el ´69 se dio este fenómeno y, por otra parte, la capacidad que tuvo el régimen, por medio de sus reales partidos políticos,- los medios de comunicación- para estereotipar el Cordobazo, aislándolo del proceso del que forma parte. Recordemos que al 17 de octubre de 1945 lo convirtieron en efemérides y el 16 de setiembre de 1955 se ocultó la insurrección en Rosario.
            Con esta medición, se observa el proceso de constitución de una alianza de clases que toma forma de fuerza social, (Cordobazo), su declinación (Vivorazo) y, su derrota en 1974 (Navarrazo).
            Ahora observaremos los hechos en proceso, pero en forma vertical, donde su medida es fuerza acumulada, potenciada.
            El proceso de luchas, combates y enfrentamientos con fuerzas armadas del Estado se lleva a cabo del 21 al 23  de mayo de 1969, conocido como el Rosariazo y, en donde el Segundo Cuerpo de Ejército, por primera vez, debió ocupar militarmente la ciudad, decretar pena de muerte, toque de queda, justicia militar y trece bandos militares. Los protagonistas principales fueron los estudiantes universitarios y especialmente los secundarios, siendo estos últimos los que llevaron a cabo el combate con las Fuerzas de Seguridad que debieron acuartelarse. El detonante fue la muerte del estudiante Cabral en Corrientes. En este hecho se involucró la mayoría de la sociedad y en particular los sindicatos de la CGT y los Sacerdotes obreros luego llamados del Tercer Mundo. En Rosario se hizo efectiva la unidad obrero estudiantil, con bajas humanas. El día 23 se cumple el paro general decretado por la CGT de Rosario, con quema de colectivos, etc., en una ciudad ocupada militarmente pero, sin poder para reprimir, porque la relación de fuerza era desfavorable para las Fuerzas Armadas.
            Si concatenamos este hecho con el Cordobazo, que se libra siete días después, vemos que esta energía se desplaza a Córdoba volviendo luego bajo otra forma a Rosario-zona histórica de enfrentamiento- con la insurrección proletaria del 16 de setiembre de 1969 en donde los estudiantes universitarios se incorporan a las columnas de los obreros, sin distinción, aceptando la conducción de las masas. Se incendian fábricas, bancos, comercios, usinas eléctricas, trenes y estaciones, replegándose luego a los barrios obreros y, las Fuerzas Armadas no pueden entrar a los barrios. En mayo en Rosario, las Fuerzas Armadas conceptualizan a los que luchan como extremistas y en setiembre en Rosario, logran conceptuar al enemigo: el enemigo subversivo, es decir la clase obrera y, ésta en su programa conceptualizan  a las Fuerzas Armadas como desocupados crónicos y rompen la alianza con la burguesía industrial.(alianza histórica del peronismo)
            Los obreros salen de las fábricas y el pueblo de los barrios pero, cuando se encuentran en el combate con Fuerzas de Seguridad ya son masas. Se debe distinguir la distancia que hay entre represión y enfrentamiento. Se reprime para evitar que con el tiempo, se forme una fuerza social es decir, reprimir significa obstaculizar. Cuando ya hay disposición a la lucha no hay tiempo para la represión sino para el combate.
            En Rosario, la CGT cumple el paro general nacional del 1 de julio y el 27 de agosto. En este último paro, son sancionados obreros ferroviarios que lo habían acatado y, el detonante de la insurrección de setiembre de 1969  fue el hecho de la sanción a un directivo del personal de ferrocarriles, que se negaba a sancionar a obreros que habían acatado el paro.
             Días después, la dirección de la CGT de Rosario, viaja a Buenos Aires y le solicita a Gazzera, miembro de la CGT Nacional, que decrete un paro activo con salida de puerta de fábrica para el 1 y 2 de octubre y una movilización para el 17 de octubre. Este es visitado por el General López Aufranq, que le da a elegir: tres mil negros muertos el 1 y 2 de octubre o 30.000 el 17.
            Queda claro que las Fuerzas Armadas ya habían establecido una distinción: la pequeña burguesía radicalizada como extremista y la clase obrera, como el enemigo subversivo. Aquí ya estaba definida y conceptualizada la estrategia militar aplicada abiertamente a partir de 1976.
            Es así como desde ésta otra mirada o medición, que se realiza en forma vertical, se mide la relación de fuerza entre dos fuerzas enfrentadas en proceso: Fuerzas Armadas y proletariado del que brotan tres nuevas figuras,
                                                  Rosariazo- el joven rebelde
                                                  Cordobazo-el obrero combatiente
                                                  Rosariazo –el insurgente-insurrecto
las que marcan la tendencia del período que se inicia el que, por sus resultados, indica la emergencia de la hegemonía de la estrategia proletaria y su acumulación de fuerza. Por tanto, lo que aquí se mide es fuerza potenciada que logra cambiar la correlación de fuerza entre Estado y Masas.
Conviene aclarar que los que combatieron en setiembre de 1969, bajo la concepción ideológica del peronismo, son los hijos de los que combatieron en 1955.
            Estos dos hechos de 1955 -guerra militar e insurrección- conforman dos fuerzas sociales que se desdoblan en dos alianzas de clases, las que pueden, según los momentos, articularse ante algún hecho específico, pero su origen histórico no los identifica como iguales. Sólo pueden ser aliados ante algún hecho puntual.
             Por otra parte, cada provincia argentina, las que en conjunto conforman la Nación, además de diferenciarse por su sistema productivo, su población posee una historia específica que hace a su cultura y, luego se articula, dando forma a la nación. Unos, con los gauchos de Guemes, otros con los caudillos federales etc. y, en donde su origen parte de la conformación de la República Argentina con todas sus contradicciones. Las luchas de los obreros tucumanos en la década del ´60 expresaban condiciones y situaciones que nada tienen que ver con Córdoba o, con Rosario, pero, forman parte de la lucha obrera, de la lucha de clases y de la lucha de clase del proletariado.  
            La medición horizontal mide disposición a la lucha, en la vertical, fuerza, proceso que se compone de tres combates y toma forma de insurrección, cambiando la correlación de fuerza ahora, entre masas y el Estado.
            A nivel nacional, la clase obrera mayoritariamente es peronista pero, tiene distinta significación según de qué estructura se trate. En Rosario y, para esa clase obrera, el costo de 400 muertos en la defensa del gobierno de Perón en 1955, le otorgó una fuerza específica ya que los que luchan en 1969 son hijos de 1955, y los que lucharon en 1955 son hijos de los que lucharon en 1945, directa en unos casos y en otros indirectamente.
En síntesis. El Rosariazo de mayo hace efectiva la solidaridad con los estudiantes de Chaco y Corrientes y el de setiembre en solidaridad con los obreros ferroviarios sancionados por acatar la huelga del 27 de agosto, continuando la lucha de la clase obrera desde 1955.
            Acerca de un observable. No sólo se diferencian los pueblos según su historia y modo productivo, sino que también se diferencian los partidos políticos que pertenecen a esas estructuras y, en relación a su dirección nacional. Es decir no es igual un  dirigente radical de Córdoba que el de Corrientes o de Provincia de Buenos Aires, y tampoco lo son los de Rosario, Tucumán y Chaco.
            A la vez se debe tener en cuenta la distinción entre antiperonistas y no peronistas, fundamentalmente a partir de 1955, donde comienza a fracturarse la fuerza social de la Revolución Libertadora, por los efectos de la represión de los obreros del Frigorífico Lisandro de La Torre, la lucha por la enseñanza laica o libre y la represión al movimiento obrero, entre otros hechos.
            Por tanto, de la fuerza social adscripta a la Revolución Libertadora, esta se fractura en dos alianzas de clases y una de ellas es la que se fusiona con las luchas de la clase obrera y produce la conjunción de marxismo y el nacionalismo popular de 1969.
            También en 1955 se produce la insurrección popular en defensa de Perón, dentro de una corriente histórica que parte de 1936 continúa en 1945 y llega a Rosario en 1955. Allí se constituyó una fuerza social que implica una alianza de clases, conducida por el proletariado industrial y en defensa del programa del General Perón, y que se hace manifiesta en las Jornadas de junio-julio de 1975. Con el tiempo, se desdobla en dos grandes alianzas que explica el desarrollo de la guerra civil bajo el gobierno de 1973 a 1976 y continúa a nuestros días.5Sintetizada entre la “patria peronista” ó la “patria socialista”.
            Sólo de esta manera se pueden entender los desencuentros y enfrentamientos en el campo popular. Pero ahora, sin la alianza con la pequeña burguesía, participando solo la clase media urbana. A partir de 1970 se monta sobre el proceso insurreccional de 1969, la clase media ilustrada que cambia el contenido y la meta de la insurrección de 1955. Estas son las condiciones de la guerra civil en contraste con la estrategia de 1960 de unidad para la Liberación Nacional y Social.
También se debe distinguir entre los partidos marxistas de la década del ’60, como es el caso del Partido Socialista, Palabra Obrera y el Partido Comunista y los de izquierda que son la izquierda de un partido electoral parlamentario.
            Las Juventudes de los partidos marxistas, hacia finales del gobierno de Perón(1955) ya habían iniciado un proceso crítico respecto a la política de sus partidos, en donde diferenciaban la política de gobierno (Perón) y, la de la clase obrera y del movimiento obrero. Esto condujo, a que en muchos casos, en el interior del país, no se acatara la orden de intervenir sindicatos. Así es como, a partir de  1955 se pudo formular una política de apoyo a las luchas obreras y, a la lucha de las masas populares,  en conjunción con la CGT y la lucha del movimiento obrero, logra con esta estrategia política tener acceso a la conducción del movimiento estudiantil e incorporar el marxismo en las universidades. Por ello, en 1965 el Rector de la Universidad de Buenos Aires denuncia la infiltración del marxismo en la Universidad.
            El avance del marxismo encontró condiciones favorables a nivel internacional y nacional y, producto de las luchas y articulaciones de la década del ’60 se logra fusionar dos corrientes del siglo XIX: el marxismo y el nacionalismo popular. La clave teórica fue lograr distinguir entre la teoría de la lucha de clases de carácter institucionalista y, la lucha de clase del proletariado el que, por ser clase social, tiene estrategia propia. Todo en un marco lleno de contradicciones porque así es el mundo real pero, con la capacidad de distinguir lo estratégico de lo táctico. Esta es la diferencia entre historia y memoria, sabiendo que no es lineal, que hay en ella más de una fuerza social y que contiene N  contradicciones.
            Finalmente, la distancia entre enfrentamiento e insurrección, es cuando la chispa la enciende la solidaridad de clase. Cuando se identifica con el otro de su misma clase o fracción (Rosariazo-Cordobazo-Rosariazo) es decir, su lucha no es económico política sino de clase.
            Así es como,  según a qué fuerza y, dentro de ella, a qué alianza de clases pertenezca, es como ha sido el alineamiento en 1955,(Capital Federal o Rosario)y será su comportamiento político en 1969, 1973 y 1976. Un dato a tener en cuenta. En el Vivorazo de 1971, en Córdoba, junto con las movilizaciones obreras, se ejercitó una forma de guerrilla urbana protagonizada por jóvenes y, en la insurrección proletaria de Rosario en setiembre de 1969, que tuvo una duración de cinco días, grupos se desprendieron de las masas atacando lugares estratégicos protegidos por las Fuerzas Armadas y, es lo que luego se conoce como grupos armados para finalmente, tomar forma de embrionarios ejércitos irregulares. Aquí se confirma la tesis de que todo grupo armado revolucionario brota del estado de masas. Se puede estar de acuerdo o no pero esta es una situación objetiva, producto de condiciones objetivas y subjetivas. Todo en el marco de un proyecto nacional cuya consigna era la liberación nacional y social, siendo su meta y su técnica una revolución democrática-popular con sentido nacional.

Análisis de situación

            Esta exposición intenta ser un análisis objetivo dentro de la teoría y el método del materialismo histórico.
            Cabe la siguiente pregunta. Si esta es la historia contemporánea, ¿cómo se explica que se ignoren hechos de masas que marcan el sendero de la liberación nacional? Se suelen aplicar dos miradas: 1) la ideológica y 2) la de las masas.  Debemos sacar enseñanzas de todo este período, pero para ello es necesario preguntarse: ¿por qué? ¿para qué?, ¿cómo fue posible semejante acción de las masas y, a la vez, cómo pudo ser ignorado? ¿Qué es lo que impide, dentro del apoyo a la lucha obrera, distinguir el pasaje de enfrentamiento a insurrección? y, ¿Qué papel juega el ideologismo y el progresismo en esta ceguera activa?
            La tendencia en Argentina es insurreccional y alrededor de esta cuestión adviene el alineamiento.
            Los acontecimientos que hacen a la historia, no son producidos por intelectuales sino por el pueblo y las masas y, después, el intelectual trata de describir y entender lo que pasó. Y las masas, cuando se organizan como tales expresan directamente el interés de clase, por lo que resulta infantil preguntarse, ¿quién los organizó?. Quién se hace esta pregunta mira el proceso desde el sistema institucional y sucede que éstas cuando se organizan en masas están, por decisión, fuera del sistema institucional. Su acción es directa, sin mediación. Su relación es Estado-Masas.
            Finalmente. El proceso insurreccional de la Argentina contemporánea comienza en Chaco con su programa y sus tres banderas; se hace efectivo el 17 de octubre de 1945 creando las condiciones para el gobierno de Perón; en 1955 se produce la guerra militar que derroca a este gobierno  y simultáneamente continúa la estrategia insurreccional el 16 de setiembre de 1955, que finalmente toma la forma de insurrección proletaria en el ciclo Rosariazo, Cordobazo y Rosariazo, y luego se hace presente en las Jornadas de Junio-Julio de 1975 en Buenos Aires.
            Todo este proceso confluye en 1973 con los gobiernos de Cámpora, Perón e Isabel Perón, período de guerra civil hasta 1976. Todas las contradicciones desde 1930 se hicieron presentes en ese período. Su resolución habría debido analizarse desde el punto de vista del conocimiento histórico y es eso lo que estuvo ausente en los análisis. Teniendo presente la historia hasta aquí descripta, y haciendo observable que la meta ya está trazada, de esto se hace posible sacar enseñanzas.
            Las enseñanzas brotan de reconocer que hubo dos 1955, de distinto carácter social del que se desprenden dos fuerzas sociales que a lo largo del tiempo se desdoblan en dos alianzas de clases en pugna y, en la incapacidad para evitar la guerra civil, ya que, sabido es, es técnica militar de todo régimen para retomar la iniciativa.


Directora de CICSO-Centro de Investigaciones en Ciencias Sociales. Buenos Aires, junio 2009 cicsoar@yahoo.com.ar

Más grave aún fue el hecho de comentar con dolor su muerte y, personas con las que estaba en una reunión política dijeron: Hay que festejar la muerte de un gorila maldito. La incapacidad para discernir entre una persona y la política es intrínseco a la clase media urbana. Ya es una patología.

Cfr. Alianza de obreros y campesinos en los enfrentamientos de 1934 y 1936(elementos para su análisis) Nicolás Iñigo Carrera y Jorge Podestá, Cuadernos de CICSO, Serie Estudios Nro. 39, Buenos Aires, 1981.

Cfr. Op.cit Alianza de obreros y campesinos

Ya en el libro Lucha de calles. Lucha de clases. Elementos para el análisis (Córdoba 1971-1969) Editorial La Rosa Blindada , Buenos Aires 1973, alertábamos que, según como se estaba desenvolviendo la hegemonía de la estrategia proletaria, se estaban creando desde el régimen, las condiciones de la guerra civil.


TRABAJO SERVIL, TRABAJO ASALARIADO Y DESARROLLO INDUSTRIAL.
Acerca de la emergencia de formas de Trabajo Servil en la Industria de Confección de Indumentaria Argentina.

Por Javier González

“La división del trabajo esta limitada por la extensión del mercado”. 
Adam Smith,
 “Un Estudio acerca de la Naturaleza y las Causas de la Riqueza de las Naciones”, (1776). 
 “Toda oferta crea las condiciones de su propia demanda”  
Jean Baptiste Say, 
“Tratado de Economía Política”, (1803). 

“Toda nación que pretenda ser próspera y civilizada debe desarrollar sus propias industrias y capitales financieros”.
Friedrich List
“Sistema Nacional de Economía Política”, (1840).  

En la presente nota[1] intentaremos hacer observable que la reciente tragedia que enlutó a familias de trabajadores bolivianos reducidos a “servidumbre” en un taller de costura “clandestino” en el barrio de Caballito de nuestra Capital lejos de ser un hecho excepcional guarda íntima relación con los movimientos de las leyes sociales regulan las relaciones de producción y trabajo, la distribución social del ingreso y las políticas que regulan el tráfico de personas, mercancías y capitales; que en conjunto, constituyen en sí, un modelo de crecimiento y desarrollo industrial concreto que define a la sociedad argentina misma como formación económico-social específica.que en la nota "Tecnología y Servidumbre detrás de las Marcas” (“Saber Cómo” Nº40, mayo 2006) se hizo hincapié en el carácter internacionalizado de la organización de la producción de la cadena textil e indumentaria a escala global: empresas de alta capacidad financiera hegemonizando las cadenas de comercialización y las tendencias de la demanda –a través de la “marca-logo”- en los centros de consumo de los países centrales “dominan” los diversos sistemas de producción de productos textiles y confección de indumentaria extendidos a escala global del planeta; donde regiones enteras (China, India y el Sudeste Asiático, Turquía, el Medio Oriente y Nor-África y más recientemente México y Centro-América) juegan un papel específico en esta “división internacional del trabajo” dentro del mercado mundial contemporáneo.
En nuestro caso nos centraremos en los determinantes internos y regionales de la organización de la industria textil y de confección en nuestro país; pero, sin embargo, nos detendremos a señalar algunos aspectos centrales que organizan la industria textil y de confección de indumentarias que son comunes a nivel global. 

A lo largo del devenir histórico moderno la industria textil se ha caracterizado por su protagonismo en la determinación de las instituciones sociales y relaciones técnicas que organizan la producción de una sociedad por entero[2].  

Esto se debe, en gran parte, a que, observada desde las relaciones técnicas, la producción textil-indumentaria organiza un extenso complejo de diversos sistemas productivos, que comienzan desde las actividades primarias mismas (algodón, lana, seda y otras fibras naturales), y a que siempre fue altamente demandante de los últimos adelantos de la ciencia y de la técnica, tanto en la producción de maquinarias (primera en generalizar la aplicación de la máquina a vapor, la mecanización y luego la automación en la hilandería, teneduría y bordado) como de los desarrollos químicos (tinturas y otros) y, posteriormente, de los nuevos materiales productos de la petroquímica (fibras sintéticas) –y en un futuro cercano, seguramente, del desarrollo de la biotecnología-.

O sea, a través de sus requerimientos directos e indirectos de Trabajo Manual, Técnico y Científico y de Capital la rama textil-indumentaria se concatena con casi todas las actividades productivas e intelectivas y, si, a su vez, tenemos en cuenta el destino masivo de su producción y, por lo tanto, asociamos las tareas de servicio necesarias para la distribución y comercialización de sus productos en el mercado, bien podemos decir que está enlazada orgánicamente a la economía en su conjunto. 

Ahora bien, si observamos como se organiza socialmente la producción, circulación, distribución y consumo; -o sea, como se desarrolla la “cadena de producción y apropiación de valor”- en estas industrias, en la actualidad, podemos señalar la existencia de cuatro grandes estructuras de relaciones sociales: 

1) capital financiero – trabajo asalariado: “grandes corporaciones financieras de capital asociado”, con dirección y gestión profesionalizadas, enlazan a profesionales asalariados -y sus auxiliares- destacados a la realización de tareas en el ámbito de la producción y circulación de bienes intangibles (publicidad, marca-logo), “planeamiento de estrategias de mercado”, “dirección, coordinación y desarrollo de proveedores y canales de venta”, desarrollo e investigación de nuevos productos”, “estrategia y dirección financiera”, etc.  

La escala de sus negocios (nacional, regional o internacional) sólo está limitada por la masa de capital que disponen para poner en circulación. 

2) capital comercial – trabajo asalariado: “empresas comerciales de capital individual o familiar” que emplean trabajadores asalariados en las tareas de compra-venta de mercancías y logística-transporte-despacho de las mismas.

Pueden ser independientes pero en forma creciente se encuentran subsumidas a las corporaciones financieras; ya sea a través del enlazamiento directo vía el mecanismo de franquicias –y el consiguiente pago de regalías-, el pago de alquileres en los principales centros de venta (shoppings)[3] o a través de la competencia en el mercado y el creciente dominio de éste por parte de corporaciones financieras verticalizadas (con sus propios canales de venta) y la fuerte presencia de sus “marcas-logo”.

3) capital industrial – trabajo asalariado de obreros industriales – régimen fabril: aquí la forma que asume la empresa capitalista guarda relación en gran parte con la rama industrial específica y la escala de producción.  

Los eslabones iniciales de la cadena productiva, hilandería y tejeduría, son ramas altamente tecnificadas capital-intensivas; aquí son hegemónicas, en forma creciente, las “grandes corporaciones financieras internacionales” frente a las “grandes empresas de capital individual o familiar de escala nacional”.  

Tanto en unas como en otras lo distintivo es que el proceso productivo está regido por la “máquina y la línea de producción” que enlaza a los obreros industriales.  

En el eslabón final de “confección de prendas de vestir” y sus múltiples tareas la maquinización del trabajo ha sido relativamente baja en los últimos 150 años; ésta es una rama trabajo-intensiva con rendimientos constantes a escala por antonomasia, donde el conjunto de trabajadores y sus oficios y capacidades en una suma simple de tareas sigue siendo el sujeto central del proceso productivo.  

Así, en las diversas ramas del sector de “confecciones de prendas de vestir” es dominante la presencia de “pequeñas y medianas empresas” que trabajan a pedido de las empresas comerciales; sean estas grandes o pequeñas.  

En menor medida, pueden encontrarse “grandes talleres manufactureros” que trabajan a pedido pero a escala mundial o propiedad de corporaciones financieras verticalizadas con sus propios canales de venta. 

4) producción mercantil – artesanado - “trabajo a domicilio”: el antiguo artesanado que produce para el mercado fue siendo eliminado paulatinamente frente al dominio del mercado por la producción capitalista.

La modalidad de los “talleres manufactureros” de delegar parte de las diversas tareas (corte, estampado, bordado, confección, terminación) y subtareas de la producción de “prendas de vestir” al trabajo de artesanos (trabajador que posee el oficio) y sus familias fue construyendo la histórica institución del “trabajo a domicilio” por subcontrata a pedido y “pago a destajo” y que en nuestro país esta regulado por la Ley 12.713 que data de 1942. 

5) “trabajo asalariado informal, en negro o servil”-: de diferente carácter es la relación de trabajo cuando el “trabajo a destajo” simplemente esconde relaciones salariales de subordinación de los trabajadores a “empresas manufactureras” –que eluden la legislación laboral- u a otros trabajadores o “subcontratistas” que detentan el “pedido o contrato de la empresa”.  

Estas “cadenas de explotación” o de “búsqueda de rentas sobre el trabajo de otros” pueden concatenarse en cascada y, en mayor o menor medida, estar organizadas hasta reducir a “servidumbre” a un amplio conjunto de trabajadores.

Constituyen las diversas modalidades de “tercerización de la producción y el trabajo” que mediatizan las relaciones laborales y son asumidas en el ámbito público (político, empresarial y académico) como “trabajo asalariado no registrado”.  

Son un ejército de “obreros supernumerarios”, flexible a los ajustes y coyunturas del ciclo económico, alimentado constantemente por la presión de los desempleados urbanos y las poblaciones rurales emigrantes y desprovistas de sus condiciones de vida según avanza la producción capitalista y la mecanización de los trabajos agrícolas en el campo[4].  

Este conjunto de estructuras de relaciones sociales en la producción y circulación de los productos no sólo organizan a la sociedad en su conjunto en estos ámbitos; sino que, a su vez, determinan la posición de los hombres en la distribución social del valor agregado producido socialmente.  

O sea, las leyes sociales que determinan la distribución y asignación de recursos para el consumo y el papel de cada sector social en el proceso de acumulación de capital están determinadas por aquellas que rigen la organización de los hombres en los momentos de la producción y circulación. 
 
  Es de allí que producción y circulación, distribución y consumo se autodeterminen mutuamente y encuentren mutuamente sus límites.  

La creciente segmentación de los mercados entre “productos suntuarios” o de “calidad diferenciada” y productos de “consumo estándar o básico” tiene su raíz en la misma estructura social de la distribución del ingreso que brota desde la estructura social de la producción.  

A su vez, la acelerada organización social de la producción y la circulación tiene como límite la misma distribución regresiva del ingreso, donde masas crecientes de trabajadores ven reducido paulatinamente su consumo a lo básico para su subsistencia y, por momentos, por debajo de este nivel.  

La concentración de la riqueza y la centralización del capital tiene su reverso en la extensión de las condiciones de pobreza entre los trabajadores y sus familias. 

De allí, que en la fase contemporánea del capitalismo los obstáculos a la realización de la ganancia en el mercado, -esto es, la posibilidad de realizar los volúmenes de ventas planeados a los márgenes de ganancia estimados previamente-, superan a las dificultades técnicas y de organización de la producción.

En esto se sustenta que el capital financiero y comercial subordine al otrora dominante capital industrial.  

La “cadena de valor” se domina, gobierna, controlando o guiando las tendencias de la demanda y los canales de comercialización dejando a la extensa y compleja red de productores industriales y sus trabajadores asalariados, independientes o “serviles” competir “libremente” por la asignación de la producción. 

En el período histórico que va entre 1945 el primer lustro de la década del ’70, tanto en Argentina como en el mundo, las políticas macroeconómicas dirigidas al pleno empleo y la extensión de los derechos laborales y sociales, -conocidas bajo el rótulo de “Estado Benefactor” o “populismo”- y las políticas proteccionistas que regulaban el movimiento de capitales y mercancías amortiguaban, en parte y al interior de los estados nacionales, estas tendencias a la concentración de la riqueza y centralización de los capitales.  

La pirámide de la distribución del ingreso era sustancialmente más equitativa y, por lo tanto, el mercado era hegemonizado por el consumo masivo de bienes básicos para la masa de trabajadores con salarios relativamente altos.  

Bajo este paradigma de mercado la producción en masa y el régimen fabril eran dominantes y la resolución de sus obstáculos la prioridad; -de allí que tanto los niveles de inversión productiva como de crecimiento de productividad del trabajo industrial en ese período casi duplicaran a las presentes en la actualidad, tanto en Argentina como en las grandes economías centrales[5]-.  

La producción de mercancías tenía preponderancia sobre la circulación de las mismas. 

Ya a 30 años de desmantelamiento paulatino de estas regulaciones estatales y políticas no sólo se han acelerado estas tendencias a la concentración de la riqueza y centralización del capital  al interior de cada una de las sociedades, sino que, a su vez, se han reordenado internacionalmente los procesos productivos y establecido la posición de cada país en la distribución del “valor excedente producido socialmente a escala global” y las condiciones de vida generales de sus trabajadores.  

Refuerza este movimiento el hecho que la mismas políticas de liberalización del trafico internacional de mercancías y dinero no hayan sido extendidas a la circulación de personas; sino todo lo contrario, las políticas de migración y residencia en los países centrales tienden a endurecerse selectivamente en el presente.  

El reverso del actual endurecimiento de las políticas migratorias, tanto en EE.UU. como Europa, está en la extensión y firma de los Tratados de Libre Comercio (TLC) con áreas como Latinoamérica y África, donde la industria de la confección de prendas de vestir y otras ramas trabajo intensivas juegan un papel central.  Para que la actual política estricta de “división internacional del trabajo” tenga condiciones de reproducción en el tiempo los diferenciales existentes en el nivel de salarios de unas y otras sociedades deben tender a su perpetuación.  

Esto sólo puede ser logrado instaurando un régimen estricto de migración y residencia a nivel global que haga cautivas a las masas empobrecidas del mundo a los límites de sus fronteras y permita a las “corporaciones financieras” obtener rentas arbitrando entre esos diferenciales de costos y salarios como forma dominante de acumulación y valorización del capital. 

Desde esta perspectiva, puede sostenerse que el “orden mundial” actual tiende a reducir los espacios de “movilidad social” que caracterizaron al capitalismo otrora en la historia; tanto a nivel global entre regiones, naciones y estados como al interior de cada una de las sociedades entre clases, sectores, etnias y culturas.  

En sí, el capitalismo contemporáneo tiende a construir un complejo orden mundial de “sociedades estamentales” –esto es, con estamentos sociales jerarquizados crecientemente estáticos-; y, de esta manera, el mismo “descontruye” las condiciones que le dieron origen a su nacimiento: la “sociedad burguesa” sustentada en la “propiedad individual” y la “movilidad social”.  

De allí que, sin atentar y cambiar radicalmente las estructuras mismas que dan sustento al carácter reaccionario de la alta concentración de la propiedad y la riqueza en el “Estado Moderno bajo la hegemonía del Imperialismo”, la consigna política dominante actualmente, Crecimiento con Equidad”, es cuanto menos una fantasía o un instrumento de dominio propio del “cinismo y oportunismo político”.

[1] .- Esta nota constituye la parte introductoria de un documento más extenso acerca de la cuestión de la “emergencia” de formas de trabajo servil en la industria de la confección de prendas de vestir en Argentina. En la segunda parte, a ser publicada en el siguiente número de “Cifras para Pensar” se expondrán las condiciones particulares de desenvolvimiento de la industria textil-indumentaria desde 1993 y las causas internas que llevan a la “involución”, “desarticulación” y “desindustrialización” de la cadena productiva en nuestro país. En la tercera parte, se expondrán las consecuencias que sobre el sendero de crecimiento económico, el desarrollo industrial y sobre el modelo de sociedad mismo devienen de la “desregulación”, “flexibilización” e “informalidad” de las instituciones sociales que regulan el mercado de trabajo argentino. 
[2] .- Puede afirmarse que el concepto mismo de “mercado mundial” fue una construcción histórica entre los siglos XV y XVIII donde el papel central lo cumplía el intercambio de excedentes de la producción mercantil de textiles e indumentaria entre las regiones del Norte de Italia, Norte de Francia y Flandes (Bélgica y Países bajos), Aragón (Barcelona), Medio Oriente y China. A fines del siglo XVIII, la llamada “Revolución Industrial” se inicia en Manchester (Inglaterra) al introducir los “husos y telares mecánicos movidos a vapor”; que, de inmediato, revoluciona las relaciones de la producción mercantil artesanal dando comienzo al sistema capitalista de producción y al sistema internacional de división del trabajo (licenciamiento en masa de los artesanos hilanderos y tejedores en la India Británica y su pasaje a las confecciones en relación al sistema esclavista de plantaciones algodoneras en el sur de EE.UU. como proveedor de materias primas). Por otro lado, salta a la vista que el proceso que construyó a ciudades como París, Milán, Londres y Barcelona como centros de la moda y el diseño mundial se hunde profundamente en el pasado, se mide en siglos y está en relación a un complejo conjunto de capacidades productivas, comerciales y financieras y la alta capacidad de consumo de sus mercados internos.
[3] .- En la Argentina actual los grandes centros de venta (shoppings) que concentran la modalidad de consumo de la población de altos ingresos son propiedad monopólica de la corporación financiera “Inversiones y Representaciones Sociedad Anónima, IRSA”; la mayor empresa argentina en bienes raíces y que cotiza parte de su paquete accionario en las Bolsas de Valores de Buenos Aires y Nueva York.
[4] .- El mundo rural y campesino del Este boliviano, el Chaco paraguayo, el Matto Grosso brasileño y el Noroeste argentino  están sufriendo una acelerada revolución con la introducción de la producción del cultivo de soja en grandes extensiones bajo formas tecnificadas modernas –en gran parte en manos de productores capitalistas argentinos y brasileños, principalmente-; es la última extensión acelerada de la frontera agrícola a escala Sudamericana. La expropiación y desalojo de un creciente número masa de campesinos de estas regiones termina en la emigración y su presión sobre el mercado de trabajo a las puertas de los suburbios de Buenos Aires y San Pablo.
[5] .-Ver, “CAMBIOS DE LA ESTRUCTURA INDUSTRIAL 1993-2003, Causas de la Tendencia Histórica al Estancamiento del Desarrollo Industrial Argentino y su posible resolución”, Documentos de Trabajo N°1, Marzo 2005, Instituto Nacional de Tecnología Industrial, INTI; por Javier A. González, http://www.inti.gov.ar/pdf/estructura_ind.pdf 

 

JG/


Opinión: Lo que dicen los papeles de la CIA
El terrorismo como política de Estado


Por: Atilio Borón
Página 12
Las recientes revelaciones de la CIA, al abrir sus archivos de los últimos 25 años, permiten apreciar en toda su perversidad la íntima conexión existente entre terrorismo e imperialismo.
Muchas lecciones se desprenden de estas revelaciones. En primer lugar, que contrariamente a lo que sostienen ciertas buenas almas "progresistas" el terrorismo no fue un episodio aislado atribuible a personal subalterno que se "excedió" en la aplicación de las órdenes impartidas. Los documentos desclasificados demuestran inapelablemente que fue y sigue siendo una política de Estado del imperio, un instrumento más de un plan criminal diseñado por el gobierno de los Estados Unidos para aniquilar a sus adversarios. Esto exige, como lo ha probado hasta el cansancio Noam Chomsky, manipular a la opinión pública para controlarla por el temor: antes a la Unión Soviética y los "comunistas", después a los "terroristas", mañana vaya uno a saber quién (1). Pero es una política de Estado concebida, planificada, organizada, financiada y ejecutada por la Casa Blanca. Como en la Argentina, tampoco allá hubo "errores o excesos" sino la fría aplicación de un plan criminal.
Se demuestra, en segundo término, que el plan sistemático de exterminio que se aplicó en la Argentina y otros países del Cono Sur –el lúgubre Plan Cóndor– tuvo su origen en Estados Unidos. Allí encontró su fundamentación ideológica, sus protectores, la asistencia financiera necesaria y los recursos humanos y organizacionales requeridos para ejecutarlo. El gobierno de un país que se jacta de ser un supuesto "santuario de todas las libertades" fue quien adiestró a los carniceros que por años asolaron la región, monstruosas criaturas de las sucesivas encarnaciones del Dr. Jekyll que anida con harta frecuencia en la Casa Blanca. Entrenados y aleccionados en la Escuela de las Américas y en las distintas instalaciones del Comando Sur, sus atrocidades fueron estimuladas por sus instructores, cuyos mandantes fueron a su vez los mayores beneficiarios económicos de sus salvajadas.
En tercer lugar, los materiales de la CIA ratifican que a la hora de gestionar los negocios globales del imperio no hay mayores diferencias entre demócratas y republicanos. Sus diferencias, cuando las hay, se restringen a la política doméstica. Ambos partidos expresan los matices del "triángulo de hierro" que controla la vida política, económica y social de los Estados Unidos. Según el distinguido politólogo John Saxe-Fernández, el "triángulo" está constituido así: a) por la Casa Blanca y, especialmente, los departamentos de Defensa, Energía, Tesoro, Estado, la NASA, CIA y los múltiples aparatos de inteligencia ahora integrados en el gigantesco Departamento de Seguridad Nacional; b) las grandes corporaciones, sobre todo vinculadas a la producción para la defensa, la aeroespacial, el petróleo y el gas, incluyendo los grandes laboratorios, instituciones de investigación, las cámaras empresariales y algunos sindicatos; c) los comités clave del Congreso y, especialmente, por los de la Cámara de Representantes y del Senado en Energía y Recursos Naturales, Fuerzas Armadas y los diversos subcomités dedicados a los principales sectores de la vida económica (2).
Recordar que la burocracia federal, la clase política y los intereses corporativos se mueven en una especie de "puerta giratoria" que los instalan sucesivamente en las alturas del aparato estatal y, al día siguiente, en el puente de mando de algunas de las más grandes transnacionales norteamericanas. El lubricante que facilita esta perpetua circulación entre los espacios cada vez más indiferenciados de lo público y lo privado son las espléndidas contribuciones que las diversas empresas y lobbies empresariales efectúan para financiar las campañas electorales de los "representantes del pueblo".
Cuarto, los documentos exhiben la permanente vigencia del doble discurso de Washington: defensa de la libertad y la democracia, de labios para afuera, pero apoyo incondicional a cualquier déspota que se preste a servir a los intereses de los Estados Unidos (3). Y si el tirano no existe se lo inventa. La continuidad de este doble discurso es asombrosa y se remonta a los albores mismos de la república norteamericana, cosa que fue percibida con su habitual lucidez por Simón Bolívar cuando dijera que "los Estados Unidos parecen destinados por la Providencia para plagar la América de miseria a nombre de la libertad" (4).
A principios del siglo veinte, cuando consumada la victoria sobre España –que ya había sido derrotada por los patriotas cubanos en su larga guerra de liberación de 1868-1898–, Washington se lanza a la carrera imperial, la doctrina oficial instituida por Theodore Roosevelt en 1902 (presidente de los Estados Unidos entre 1901 y 1909) fue la política del gran garrote: "habla suavemente pero lleva un gran garrote". En 1903 el garrote auspicia, financia y apoya el separatismo de Panamá, entonces parte de Colombia: en pocos días reconoce la independencia de los secesionistas y negocia con el nuevo gobierno un tratado que le daría el control de la zona del canal durante 100 años. En ese mismo año Roosevelt invade y ocupa Cuba y establece la base de Guantánamo. A fines de 1904, en su discurso ante el Congreso de la Unión, enuncia el "Corolario Roosevelt": los Estados Unidos se reservan el derecho de intervenir en cualquier país en la medida en que sus intereses se vean afectados, palabras que resonarían con acordes más lúgubres en el discurso de George W. Bush del 2002 anunciando la "guerra infinita" contra el terrorismo. Menos de dos meses más tarde, en enero de 1905, las tropas norteamericanas invaden la República Dominicana y, en 1906, a Cuba.
Uno de sus sucesores, Woodrow Wilson, el supuesto "idealista", no le fue en zaga en su celo por defender la libertad y la democracia en esta parte del mundo. Invadió México en 1914 para forzar la dimisión de Victoriano Huerta, y una vez más entre 1916 y 1917 con el pretexto de capturar a Pancho Villa; hizo lo propio en Haití, en 1915, y en República Dominicana, donde sus tropas permanecieron ocho años, entre 1916 y 1924 con el objeto de "restablecer el orden", la misma excusa que hoy Bush utiliza para continuar con el saqueo de Irak. Episodios semejantes conmovieron a Centroamérica y el Caribe, la "tercera frontera" de los Estados Unidos, especialmente en Nicaragua, donde las fuerzas norteamericanas permanecieron por décadas hasta eliminar a Sandino e instaurar la dictadura de Anastasio Somoza. "Un hijo de puta –decía de él Franklin D. Roosevelt–, pero 'nuestro' hijo de puta."
Es digno de destacarse el desparpajo con que este doble discurso se instala ya sin tapujos durante los años de Ronald Reagan. La encargada de hacerlo fue su embajadora ante las Naciones Unidas, la politóloga Jeanne Kirkpatrick, una implacable crítica de la política de James Carter en materia de derechos humanos. Sus notas fueron luego reunidas en un libro –Dictadura y doble standards– de amplia repercusión internacional(5). Su argumento central es el siguiente: la política exterior de Carter comete un gigantesco error al abandonar a los amigos de los Estados Unidos y favorecer el accionar de sus enemigos.
La política de derechos humanos, aplicada universalmente por la Casa Blanca, ha debilitado la posición de los Estados Unidos en el mundo. (Hay que recordar que precisamente en 1979 fueron derrocados dos gendarmes regionales de los Estados Unidos: el Irán del Sha, tumbado por la revolución islámica, y Somoza, derrocado por la lucha de los sandinistas.) La conclusión: Washington debe distinguir entre los regímenes que violan los derechos humanos para defender las perspectivas de la libertad y la democracia y quienes los atropellan para atacar a Washington. La política de la Casa Blanca debería establecer una clara diferenciación entre ambos procurando en el primer caso suavizar los excesos de los aliados en la seguridad de que ellos también son amantes de la libertad y la democracia (sólo que las circunstancias locales les impiden exteriorizar sus bondades) y aplicar un criterio radical e intransigente con sus irrecuperables enemigos.

LA HIPOCRESIA DEL IMPERIO

De lo anterior se desprende claramente la enorme responsabilidad que le cabe a Estados Unidos en la promoción del terrorismo. Y también la futilidad del "combate contra el terrorismo" lanzado por George W. Bush, algo que carece por completo de credibilidad desde el momento en que quien la convoca es la cabeza del estado terrorista más poderoso del mundo, y el que mayores crímenes ha cometido desde el fin de la Segunda Guerra Mundial hasta hoy. La extensa obra de Noam Chomsky y tantos otros, documentando esta penosa realidad, nos exime de mayores argumentaciones. ¿Qué grado de seriedad y consistencia puede tener una propuesta como la planteada por la Casa Blanca a la vista de los antecedentes históricos y las realidades contemporáneas de la política exterior norteamericana? ¿Cómo ignorar la decisiva responsabilidad de los sucesivos gobiernos de los Estados Unidos en la promoción a escala planetaria del terrorismo? ¿No lo legitimó acaso arrojando sendas bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki, masacrando en total a unos 204.000 civiles inocentes y desarmados, casi 70 veces el número de víctimas provocado por el 11-S?
Pero esto no es todo. ¿Qué decir de los innumerables asesinatos políticos, preparados y perpetrados en los cinco continentes desde finales de la Segunda Guerra Mundial por la CIA, con el pretexto de "contener la expansión comunista"? ¿Y de los golpes de Estado contra nacientes democracias en la periferia, o de los planes de exterminio de disidentes y opositores, como el Plan Yakarta, que en pocos meses cobró medio millón de vidas en Indonesia a mediados de los años sesenta?(6) ¿O, más cerca de nosotros, las atrocidades sistemáticas fríamente aplicadas por el Plan Cóndor en el Cono Sur, causantes de torturas, desapariciones y muertes de decenas de miles de personas?(7) Un gobierno que inventa figuras monstruosas como Osama bin Laden y Saddam Hussein (este último convertido en un salvaje verdugo de su propio pueblo y de la minoría kurda con el visto bueno de Washington) y que luego se vuelven en su contra; que incurre en gravísimas violaciones a los derechos humanos en las cárceles de Abu Ghraib o en la base naval de Guantánamo; que humilla y ultraja a sus prisioneros musulmanes y ofende sus íntimas creencias religiosas como ni siquiera el propio régimen nazi se atrevió a hacer; que hace gala de su presunta "superioridad" racial y civilizatoria arrasando países enteros como Afganistán e Irak, acabando con sus tesoros culturales y provocando indecibles "daños colaterales" entre la población civil; que envía en vuelos ilegales a supuestos terroristas a países donde la tortura es legal para ser "eficazmente" interrogados por "expertos" estadounidenses; que mantiene hace medio siglo un inmoral y criminal bloqueo integral (económico, comercial, financiero, político e informático) contra Cuba; que con sus más de setecientas bases y misiones militares dispersas por todo el mundo –cifras oficiales del Pentágono– sostiene a punta de bayoneta un "orden mundial" que, según las Naciones Unidas, produce 100.000 muertes diarias –repito, 100.000 muertes diarias– a causa del hambre y de enfermedades curables; que aloja y protege en su territorio a terroristas confesos y juzgados como Orlando Bosch Avila, Luis Posada Carriles –culpables de la voladura en pleno vuelo, frente a las costas de Barbados, de una aeronave de Cubana de Aviación con 73 personas a bordo–, ¿puede un gobierno con este record en materia de derechos humanos ser reconocido como un sincero luchador en contra del terrorismo?
¿Por qué extrañarse, entonces, por la proliferación de réplicas terroristas al terrorismo de Estado propiciado por Washington? El terrorismo del sistema tiene un reverso inevitable: la resistencia de sus víctimas, a veces apelando también ellas al terrorismo. Acabar con este flagelo exige comenzar por desahuciar el doble standard moral instituido por la política exterior norteamericana y vergonzosamente aceptado por sus aliados. Esta hipocresía convertida en sistema sostiene que el terrorismo de Estado orquestado por los ricos y poderosos no es tal sino que se trata de "guerras humanitarias", "lucha contra el terrorismo" o "exportación de democracia", nobles iniciativas encaminadas a construir un mundo en donde florezcan la libertad y la democracia. En realidad, lo que la prensa imperial denuncia como terrorismo es el rostro invisible y oculto del terrorismo oficial, que se practica a diario con total impunidad y ante el silencio de los grandes medios que procuran incesantemente adormecer nuestras conciencias y fabricar un consenso de irremediable resignación agitando el espantajo del terrorismo.
LA PROTECCION AL TERRORISMO EN LOS ESTADOS UNIDOS
Las revelaciones de los papeles de la CIA sobre la forma en que actúan diversos comandos terroristas en los Estados Unidos corroboran que ese país se ha convertido en un importantísimo –si no el principal– santuario de terroristas de todo el mundo. Recientes libros publicados por la periodista e investigadora argentina Stella Calloni (Los años del lobo y Operación Cóndor: pacto criminal) y el historiador cubano José Luis Méndez (Bajo las alas del Cóndor) aportan una evidencia inobjetable sobre la protección que Washington brinda a los diversos grupos de terroristas cubanos radicados en Miami que, por supuesto, deben ser nítidamente diferenciados de la emigración cubana radicada en esa ciudad y que en su abrumadora mayoría nada tiene que ver con los mafiosos.
Como ya se dijo, el Plan Cóndor fue una de sus manifestaciones: un proyecto sistemático de exterminio pergeñado por Richard Helms, cuando era director de la CIA, y su mano derecha David Atlee Phillips, quien fungía como jefe de la División del Hemisferio Occidental. La "mano de obra" para realizar las tareas sucias del plan fue mayoritaria, aunque no exclusivamente reclutada entre la mafia terrorista de Miami.
Las operaciones abarcaban un amplio espectro de actividades: desde golpes de Estado hasta sabotajes, campañas periodísticas, extorsiones, asesinatos, atentados dinamiteros llegando inclusive, como en el caso de la Operación Irán-Contras a organizar una red de narcotráfico y contrabando de armas a cargo de dos asesores de muy alto nivel de la Casa Blanca: el teniente coronel Oliver North y Fawn Hall, una operación que, conviene recordarlo, persistió a lo largo de cinco años, y en la cual se involucraron agentes de la CIA, la mafia terrorista cubano-americana de Miami y narcotraficantes de diferentes países(8). La Operación Irán-Contras no fue la única de ese tipo planificada y ejecutada bajo las órdenes directas de uno de los más poderosos asesores del presidente de los Estados Unidos.
En otra muestra de su celo por la lucha antiterrorista el propio North, un hombre de fluidos contactos con Jorge Mas Canosa, por entonces presidente de la Fundación Nacional Cubano Americana, se encargó, por ejemplo, de facilitar la fuga del terrorista de origen cubano Luis Posada Carriles de la cárcel venezolana donde estaba recluido por la voladura del avión de Cubana. No está de más recordar que cuando estalló el escándalo por la venta secreta de armas a Irán el presidente Ronald Reagan calificó a Oliver North como "un nuevo héroe americano". No hay palabras que califiquen semejante infamia.
Objeto preferente de atención del terrorismo de Estado promovido por la Casa Blanca con la complicidad de amplios sectores del Congreso, el Poder Judicial y la "prensa libre" de los Estados Unidos ha sido la Revolución Cubana. La larga historia de las operaciones terroristas perpetradas en contra del pueblo cubano cuenta en su apoyo con una documentación tan impresionante como inapelable en la identificación de las fuentes oficiales que promovieron (o, en su defecto, consintieron) la ejecución de las mismas. Su sola enumeración ocuparía un espacio similar al de este suplemento. Iniciada no bien se produjo el triunfo de la Revolución, la campaña terrorista en contra de Cuba no ha tenido un momento de sosiego y prosigue hasta nuestros días. Pero hay dos hitos importantísimos en fechas recientes que hablan con elocuencia de la persistencia de esta política de criminal agresión contra ese pueblo.
Uno: la detención y confinamiento, en condiciones absolutamente inhumanas y vejatorias, de los cinco jóvenes cubanos que se infiltraron en las filas de los grupos de terroristas cubano-americanos para recoger información de inteligencia que permitiese desbaratar sus siniestros planes. Al ser descubiertos, el gobierno norteamericano se colocó inequívocamente del lado de los terroristas, procesó a quienes luchaban contra ellos acusándolos de "terroristas" y mediante juicios viciados de insanable nulidad, que son un verdadero escupitajo en el rostro del autoproclamado "imperio del derecho" del que se enorgullece la sociedad norteamericana, los luchadores en contra del terrorismo fueron recluidos en cárceles dispersas por todo el país y privados inclusive de recibir las visitas de sus madres, esposas e hijos, un derecho que no se le quita ni siquiera al más feroz de los criminales a la espera de su ejecución. El ensañamiento con "los cinco", como popularmente se los conoce y admira en el mundo entero, es una prueba irrefutable que demuestra de qué lado se encuentra realmente Washington en la "guerra contra el terrorismo".
Por si lo anterior no fuera suficiente la protección oficial brindada desde las más altas esferas al terrorista confeso y juzgado, y luego escapado de prisión, Luis Posada Carriles, es otro indicio irrebatible que desnuda el "doble discurso" de Washington en su supuesta cruzada antiterrorista y la bajeza moral de una parte de la dirigencia política latinoamericana que consiente tales políticas. Este personaje participó en las principales operaciones terroristas de esa organización en América latina, entre ellas el Plan Cóndor(9). En 1985 se fuga de la cárcel venezolana en donde, desde 1976, estaba cumpliendo su condena (recuérdese que había adoptado la ciudadanía venezolana y que bajo el pseudónimo de Comisario Basilio se incorporó a los servicios de inteligencia venezolanos de la época, participando en múltiples secuestros y torturas, razón por la cual Caracas también solicita su extradición) junto con otro connotado terrorista: Orlando Bosch Avila, por el atentado contra el avión de Cubana(10).
Se instala en El Salvador para colaborar activamente con el asesor presidencial de Reagan Oliver North (quien había arreglado todo lo necesario para facilitar su fuga) en la Operación Irán-Contras. Tiempo después, contrata mercenarios que colocan bombas en Cuba en los años 1997 y 1998. A comienzos del 2000 se dirige a Panamá junto con otros malhechores con el objeto de consumar el asesinato de Fidel Castro, invitado a participar en la Xº Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno que se reuniría en ese país el 17 y 18 de noviembre de 2000.
Pero no bien el presidente cubano hubo llegado a Panamá convocó a una inesperada conferencia de prensa en donde denunció la conspiración que Posada Carriles y otros tres terroristas habían fraguado para hacer saltar por los aires el Paraninfo de la Universidad de Panamá el día en que Fidel había sido invitado a dialogar con los estudiantes y profesores. La minuciosa denuncia identificaba a los terroristas, sus contactos, sus escondrijos y los explosivos a ser utilizados. Simultáneamente, la policía panameña era informada de todo esto, lo que condujo a la inmediata detención de Posada Carriles y sus cómplices.
Los terroristas fueron sentenciados a una exigua condena por la Justicia panameña. Sin embargo, a mediados del 2004 mientras se sustanciaba un recurso ante la Corte de Apelaciones, Posadas Carriles y sus tres compinches: Gaspar Jiménez, Pedro Remón y Guillermo Novo Sampol, fueron favorecidos por un sorpresivo indulto decretado por la presidenta Mireya Moscoso a pocos días de finalizar su mandato. Sorpresivo para todos, menos para el embajador de los Estados Unidos en Panamá dado que la decisión le fue comunicada con la debida antelación y recibida con singular beneplácito por el representante del imperio.
En la actualidad varios funcionarios de su gobierno están sujetos a indagación judicial por irregularidades cometidas en la liberación de los terroristas indultados. La señora Moscoso residió varios años en Miami –acompañando el exilio de su marido, el ex presidente Arnulfo Arias Madrid– y cultivó estrechas relaciones con algunos miembros de la mafia cubano-americana. No extraña que su "gesto humanitario" de indultar a los cuatro gangsters fuese generosamente recompensado por sus "amigos" de Miami: entre otras cosas le obsequiaron un automóvil de lujo Lincoln, modelo Town Crown 2005, valorado en 125.000 dólares.
Con la ayuda de la CIA y la mafia cubano-americana (en realidad ambas organizaciones han llegado a fusionarse a tal punto que en los hechos se convierten en una), Posadas decide regresar de inmediato a su seguro refugio en Miami. Lo hace vía Honduras y México, país desde el cual aborda en Isla Mujeres un barco camaronero, el "Santrina", que lo hace ingresar clandestinamente, pero con protección oficial, a los Estados Unidos a los pocos meses de haber abandonado Panamá. No es ocioso recordar que el "Santrina" es propiedad de uno de los más connotados anticastristas de Florida. La maniobra es detectada por la inteligencia cubana y desde ese mismo momento La Habana comienza a exigirle a Washington que diga dónde está Posada Carriles, cuándo y cómo fue que llegó al país, qué medios utilizó para llegar, quién lo recibió y con qué documentación.
La respuesta durante casi un año fue el silencio, pero a mediados del 2005 las reiteradas denuncias de La Habana condujeron a la detención del terrorista. Lo notable del caso es que el gobierno de Estados Unidos no lo acusó por ninguno de los aberrantes crímenes impunes de este prófugo de la justicia internacional, sino por una escandalosa nimiedad: haber entrado ilegalmente al país, cometiendo una "infracción a las leyes migratorias de los Estados Unidos". La farsa pseudoprocesal que luego se montó finalizó ignominiosamente cuando el fiscal levantó todos sus cargos y, para eterno deshonor del sistema judicial estadounidense, el terrorista recuperó plenamente su libertad. Un verdadero escándalo, equivalente al que habría estallado si un país del Tercer Mundo hubiese capturado a Osama bin Laden y el gobierno en cuestión lo hubiera detenido unas pocas semanas acusándolo de haber ingresado ilegalmente al país y, al poco tiempo, retirado todos los cargos concediéndosele asilo, protección y ciudadanía. ¿Cómo hubiera reaccionado Washington?
La conclusión no puede sino ser ésta: la Casa Blanca es hoy por hoy la sede de una tenebrosa organización terrorista de alcance mundial. Sus tentáculos se extienden por los cinco continentes y cuenta con inmensos recursos para financiar sus tropelías: desde detener a "sospechosos" sin prueba alguna y privarlos del derecho a una asistencia legal, como ocurre en Guantánamo y Abu Ghraib hasta proteger a un terrorista probado y confeso como Posada Carriles y a toda la mafia cubano-norteamericana enquistada en Miami que aporta la mano de obra para las tareas más atroces y aberrantes que exige la dominación imperialista. En el medio quedan los secuestros y asesinatos selectivos de opositores: el traslado de prisioneros a países que legalizaron la tortura; el suministro de armas a grupos terroristas; las campañas desestabilizadoras de gobiernos democráticos y populares, cosa que hoy estamos viendo en Venezuela, Bolivia y Ecuador; la organización de golpes de Estado, como el perpetrado en el 2002 en Venezuela y, sin que esta enumeración sea completa, su involucramiento con el negocio de la droga y el tráfico de armas.
Por lo tanto, su proclamada "guerra contra el terrorismo" no es sino la ominosa encarnación del perverso Ministerio de la Verdad –concebido por George Orwell en su novela 1984– y en el cual la mentira, el engaño y el doble discurso eran convenientemente fabricados para manipular a la ciudadanía. Las contrapartes actuales del Ministerio de la Verdad: la Casa Blanca, el Departamento de Estado, el Pentágono o la CIA presentan a la "guerra infinita o preventiva" como la paz; la violación de los derechos humanos y la legalidad internacional como su más enérgica exaltación y el terrorismo de Estado como "guerra contra el terrorismo". Bajo estas condiciones, lo único que se puede predecir a ciencia cierta es que tendremos terrorismo para rato.

Notas

(1) El papel del miedo, como una pasión humana que adecuadamente exacerbada suele favorecer la formación del consenso político, ha sido examinado por Noam Chomsky y Edward S. Herman en Los Guardianes de la Libertad (Barcelona, Crítica, 1990). El tema lo reexamina el lingüista del MIT en su más reciente Hegemonía o Supervivencia. La estrategia imperialista de Estados Unidos (Barcelona, Byblos, 2005).
(2) En su libro Terror e Imperio (México, Arena Abierta, 2006 ), pp. 121-149.
(3) Esto no implica negar que, excepcionalmente, pueda producirse alguna discontinuidad en ese doble discurso. Por ejemplo, la presidencia de James Carter (1977-1981) intentó sinceramente promover una política internacional basada en la defensa de los derechos humanos. Sin embargo, careció del respaldo suficiente en el establishment diplomático de Washington y las clases dominantes del imperio que lo atacaron sin desmayo.
(4) Carta a Patricio Cambpell, 5 de agosto de 1829.
(5) Publicado en Buenos Aires por Editorial Sudamericana, 1982. Antes había dado a conocer un trabajo con ese mismo título en una de las principales revistas del neoconservadurismo norteamericano: Commentary, noviembre de 1979. Al año siguiente publicaría "The Hobbes problem: order, authority and legitimacy in Central America", un informe redactado a solicitud de una de las más reaccionarias "usinas de pensamiento" estadounidense: el American Enterprise Institute.
(6) Quienes piensen que las anteriores aseveraciones son exageradas pueden consultar dos magníficos libros que aportan una evidencia apabullante. Uno, de William Blum, ex funcionario del Departamento de Estado que renunció a su puesto en 1967 al oponerse a la guerra de Vietnam promovida por Lyndon Johnson: Killing hope. US military and CIA interventions since World War II (Monroe: Common Courage Press, 2004). Dos, el de Luis Suárez Salazar: Madre América: un siglo de violencia y dolor, 1898-1998 (La Habana: Editorial de Ciencias Sociales, 2005)
(7) Ver el memorando S/S 7621263, del 8 de octubre de 1976, dirigido a Henry Kissinger por Harry Shlaudeman, secretario de Estado Adjunto para Asuntos Interamericanos, titulado "Operación Cóndor". En este documento, al igual que muchos otros, se reconoce formalmente la activa participación del gobierno de Estados Unidos en esta iniciativa y el papel crucial de la dictadura chilena en su coordinación regional. En junio de 1976 Kissinger recibió en su despacho al ministro de Relaciones Exteriores de la Junta Militar argentina, almirante César A. Guzzetti, a quien le dijo: "Si hay cosas que tienen que hacerse, háganlas rápido y regresen lo antes posible a los procedimientos normales". Dicha declaración fue (correctamente) interpretada como una luz verde para aniquilar a quienes resistían, y cuanto antes mejor. La documentación se encuentra en el National Security Archive Electronic Briefing Book Nº 133, en donde se transcriben las 13 páginas de las minutas extraídas de esa conversación.
(8) El reconocimiento oficial de la operación Irán-Contras, y el tráfico de cocaína que ella implicaba, queda certificado en el Informe "Drugs, Law Enforcement and Foreign Policy" del Subcomité sobre Terrorismo, Narcotráfico y Operaciones Internacionales del Comité de Relaciones Exteriores del Senado de los Estados Unidos (Washington: 1988).
(9) Según el documento del National Security Archive, NSAEBB153/19660600.pdf Posada Carriles se integra formalmente a la CIA en febrero de 1961 y se lo entrena para convertirlo en un experto en demoliciones y, posteriormente, en entrenamiento de fuerzas paramilitares y escuadrones de la muerte. Salvo unos pocos meses, permaneció oficialmente en esa agencia hasta junio de 1976, apenas tres meses antes de la voladura del avión de Cubana.
(10) Cartas del director del FBI Clarence M. Kelly al secretario de Estado Henry Kissinger, fechas 20 de octubre y 5 de noviembre de 1976. 

http://www.pagina12.com.ar/diario/especiales/18-95977-2007-12-09.html


De protesta a rebelión: Rosario mayo 1969
Beba C.Balvé                                                              
             
            El 28 de junio de 1966, durante un golpe de estado militar cuyo propósito era la”Revolución Argentina”, el Ejército interviene militarmente sólo tres universidades nacionales: La Plata,Tucumán y Litoral, en sus sedes de Rosario y Santa Fe. Es evidente que la radicalidad estudiantil en estas tres universidades exigió una intervención militar.
            En Rosario, durante 1968, se producen dos hechos: 1) Un conflicto entre jueces, constitucionalistas de Rosario, que consideraban inconstitucional el Acta de la Revolución Argentina, organizan un acto contando con el apoyo de jueces, abogados y estudiantes, los que fueron reprimidos por la policía y finalmente es intervenido el Poder Judicial por el gobierno nacional; 2) Treinta sacerdotes con parroquias en barrios obreros de Rosario, Cañada de Gómez y sur de la Provincia de Santa Fe, mantienen un conflicto con el Obispo de Rosario Monseñor Bolatti, por su falta de sensibilidad ante las cuestiones sociales y por haberse apartado de la gestión del II Concilio Vaticano y de la Encíclica Populorúm Progressio. A partir de aquí se desencadena una serie de acciones en apoyo y solidaridad con los sacerdotes renunciantes. Clérigos, laicos y dirigentes en general organizan movilizaciones, las que alcanzan a reunir cerca de 3000 personas. Finalmente, envían un  documento al Obispo solicitándole una entrevista. Y el día fijado con el Obispado, en lugar de encontrar al Obispo se encuentran con el Comando Radioeléctrico de la Policía de Rosario.
A la par que se desarrolla este conflicto al interior de la Iglesia y en relación  con el exterior de esa institución, distintas personas sensibilizadas con los problemas sociales, ocupan distintas vicarías en el interior de la provincia de Santa Fe. Las movilizaciones en Rosario continúan y, en los distintos encuentros con la policía se desarrollan enfrentamientos con luchas en las calles, que incluye la utilización de barricadas registrándose heridos de bala de ambos bandos. El martes 22 de julio en la ciudad de Cañada de Gómez, en adhesión a los sacerdotes renunciantes y en repudio a la política del Obispo Bolatti, se lleva a cabo  un paro general local organizado por el movimiento obrero al que adhiere el comercio local y entre las formas de lucha se ocupan las Iglesias. A partir de aquí emerge lo que después se denomina Curas del Tercer Mundo.
            El 15 de mayo de 1969, estudiantes de la Universidad del Nordeste se movilizan en oposición  a la privatización del comedor estudiantil. Se activa toda la ciudad de Resistencia: la Iglesia ofrece lugares para abrir comedores, los comerciantes colaboran con víveres y la CGT local adhiere.
            La Universidad del Nordeste enlaza las ciudades de Resistencia y Corrientes y, una movilización con apoyo de la Iglesia y de profesionales en Corrientes y, autorizada por la policía, es violentamente reprimida y cae asesinado el estudiante Cabral.
            Anteriormente, el 1 de mayo, en un acto homenaje al Día del Trabajo, la policía en Rosario cerca todo el centro de la ciudad para impedir que este se lleve a cabo, mientras cincuenta jóvenes identificados con el Movimiento de Acción Revolucionaria realizan actos relámpagos en la zona de Arroyito entonando consignas de adhesión  a la CGT.
El 17 de mayo el diario La Capital critica duramente los “episodios” de Corrientes. También la Unión Nacional Reformista Franja Morada y el Partido Reformista Franja Morada, manifiestan “repudio e indignación por la muerte del estudiante Cabral en manos de la policía”; el Centro de Estudiantes de la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas; el Frente Estudiantil Nacional (FEN); ARAU, de Ciencias,Ingeniería y Arquitectura; ALVER(Ciencias Económicas) LAU (Filosofía y Letras) LANU(Derecho) LAM(Medicina) y ANES(Estudiantes secundarios) emiten un comunicado donde rechazan “ la violenta agresión policial a los estudiantes de Corrientes” y más adelante agregan “…bregar por el logro de una auténtica justicia tanto en nuestras casas de estudios como en el resto de la sociedad”.
            Ese día los estudiantes de Rosario, que no cuentan con un lugar de reunión, dado que el Rector clausura la Universidad el 16, se dan cita en el comedor universitario, instalado en pleno centro de la ciudad. Por la mañana se suceden actos relámpago en distintas arterias del centro, siendo arrojadas bombas de tipo molotov y volantes con las posiciones de los grupos que manifiestan. Sus estribillos fueron: “Asesinos, asesinos”, “Juan José Cabral, te vamos a vengar”, “Acción, acción para la Liberación”.
            Exactamente a las 12:15 horas, los estudiantes desde el comedor emprenden nuevas acciones. Las fuerzas policiales que custodian el lugar muestran sus armas de fuego. Los estudiantes les arrojan piedras y otros elementos mientras otros tiran piedras contra el frente del Banco Transatlántico y la Bolsa de Comercio. Paralelamente en el Comedor Universitario se improvisa un acto donde se arenga por “la unidad obrera estudiantil”.
            Una columna estudiantil llega hasta la calle Córdoba intentando bajar hasta Entre Ríos; allí mismo un coche policial a la carrera entra por Córdoba haciendo disparos al aire. Instantes después se escuchan nuevos disparos y un grito desgarrador. El oficial Lescano, apuntó con  su pistola sobre la cabeza de un estudiante hiriéndolo de muerte. A las 19.30 horas, muere el estudiante herido, Adolfo Bello.  Los estudiantes intentan reagruparse frente al Hospital Central Municipal. La represión policial disuelve a los grupos que se reagrupan incesantemente, gritando “…Asesinos, ustedes también son pueblo”, “…Luchamos porque queremos que también sus hijos puedan ir a la Universidad”.
            Conocida la muerte del estudiante Bello, los estudiantes se reúnen en el local de la CGT y resuelven: “1) repudiar la violenta agresión policial con que la dictadura de los monopolios responde a las exigencias de los estudiantes y el pueblo argentino, que concluyeron con el asesinato de tres estudiantes, otros cuatro desaparecidos y decenas de heridos en Corrientes, y hoy, en Rosario, con el asesinato de Adolfo Ramón Bello, y gran cantidad de heridos, varios de ellos de bala, como también la brutal represión a las movilizaciones estudiantiles y populares desarrolladas en todo el país;2) convocar a todos los organismos representativos de Rosario a expresar  en forma activa su solidaridad y protesta frente a los hechos acaecidos, coordinando acciones que posibiliten canalizar en forma masiva el repudio del pueblo;3)hacer un llamamiento en particular a la CGT de los Argentinos y demás nucleamientos obreros al respecto;4) convocar a los estudiantes a concurrir el día lunes a sus respectivas facultades aún cuando la intervención universitaria apele al asueto como maniobra;5) convocar a un paro general universitario el día 20, coordinado a nivel nacional y6) invitar a los distintos sectores de la población de Rosario a convocar la realización de una marcha popular de protesta el próximo miércoles 21.”
            Mientras tanto y paralelamente se llevaban a cabo huelgas de distintos gremios de Rosario, tanto los adheridos a la CGT de los Argentinos como a la CGT de Azopardo y el día 22 se declara una huelga general para el día 23 lográndose unificar la CGT. Conviene aclarar que, después del Congreso de 1968 lo que diferenciaba al movimiento obrero era la siguiente consigna: “Primero lucha y después unidad”(CGTA) ó “Primero unidad y luego lucha”(CGT Azopardo).
            Ya el día 20 un Plenario de gremios adheridos resuelve pedir el cese de la intervención a la Universidad (1966) y el cese de la intervención al Poder Judicial de Rosario (1968.)
            A la marcha programada por los estudiantes adhieren también distintos partidos políticos: el Bloque de Agrupaciones Peronistas, el Movimiento Peronista de Rosario, las “62 organizaciones” y los grupos estudiantiles FURN, JUP, UEL, UNE, La Unión Cívica Radical, Partido Demócrata Progresista, Partido Socialista, Partido Comunista, la CGT de Villa Constitución y otros. Los profesionales: médicos, ingenieros, escribanos, contadores, agrimensores etc.  
            El día 20 viaja el Rector de la Universidad de Rosario a Capital Federal citado por el Ministro del Interior Borda para analizar los últimos acontecimientos y, ese mismo día, los estudiantes universitarios y secundarios de todo el país, incluido Rosario llevan a cabo el paro general.
            Se prepara la  Marcha del Silencio para el día 21, hasta ese momento prohibida por la policía mientras comienzan a funcionar las “ollas populares” en el local de la CGT.
            Un grupo de sacerdotes identificados como tercermundistas adhieren a la lucha estudiantil y, en una declaración sobre el momento actual, hacen referencia a distintos postulados que surgen de la reunión del Episcopado argentino del 30 de abril de 1969 y la reunión  de Obispos de Medellín. Denuncian la represión a los distintos reclamos que surgen del campo estudiantil, laboral y popular, a las manifestaciones de Tucumán, Norte de Santa Fe, inundados y jubilados de Rosario. Sobre la policía expresa que estos “…son parte castigada del pueblo, mal remunerada y crónicamente desamparada, convertidos en mano ejecutoria de la injusticia legalizada…invitan a plegarse al proceso de liberación. Finalmente invitan a todos los sacerdotes, de abstenerse a participar públicamente en los actos oficiales del 25 de mayo adhiriendo a la Marcha del Silencio”.
            La Asociación Empresaria de Rosario y sus Cámaras adheridas invitan a cerrar las puertas a partir de las 18 horas del 21 de mayo “como acto institucional y como expresión de pesar ante los graves hechos que han enlutado a la ciudad”. Y la Junta Departamental de la Comisión Pro-Retorno de Perón hace un llamado a todos “….a la unidad combativa de todos los sectores del movimiento obrero en torno a las banderas de la independencia económica, la justicia social y la soberanía política…” y el Partido Demócrata Conservador advierte que”…nuestro silencio anterior no ha significado complicidad, sino expectación, creyendo contribuir de esa forma al logro de los altos intereses de la Nación”.
            Hasta aquí la mayoría de los sectores sociales fijaron su posición. Es este ciclo de luchas que cubre un período que abarca del 16 al 21 de mayo, el estudiantado es quien acaudilla el bloque de oposición a la política de gobierno.

La marcha del silencio

            La concentración está prevista para las 18 horas. El lugar: la Plaza 25 de mayo. El intento es llegar a la Galería Melipal donde cayera muerto el día 16 el estudiante Bello y aproximarse al local de la CGT, sito en la calle Córdoba donde inicialmente se había invitado a Raimundo Ongaro a dar una conferencia y  este desistió  viajar a Rosario porque corría riesgo de ser detenido.
            La Plaza se había convertido en un  fortín por la policía e impenetrable para los manifestantes. La ciudad en el perímetro que va desde Mendoza a Urquiza, Boulevar Oroño a Buenos Aires, está fuertemente custodiada por un vasto operativo de seguridad compuesto por: el Escuadrón de Caballería, soldados de Infantería, Unidades del Comando Radioeléctrico, carros de asalto, camiones hidrantes y cientos de agentes de civil y uniformados.
A las 18 horas los manifestantes se encuentran en los alrededores de la Plaza 25 de mayo. La policía mediante megáfonos ordena dispersar y ante la desobediencia ataca. Este es uno de los primeros enfrentamientos entre ambas fuerzas y a partir de aquí, comienzan las acciones de constante ataque y repliegue del estudiantado que se desarrollarán durante cinco horas. Hacia las 22 horas los manifestantes avanzan hacia el local de la CGT ubicado a escasos metros de las emisoras radiales LT8 y LT3; de la Jefatura de Policía; el Cuerpo Central de Bomberos y del Comando del Segundo Cuerpo de Ejército. Los enfrentamientos se van sucediendo en distintos puntos, los grupos se desarman y vuelven a rearmarse constantemente, lo que hizo decir en grandes titulares de los diarios de esos días “Guerrilla en Rosario”, “Primer antecedente de guerrilla urbana en Rosario”,etc.etc.
Los enfrentamientos se suceden a lo largo de horas, lográndose superar a esta fuerza armada debiendo ser reforzada en la madrugada del día 22 y reemplazada finalmente por la Gendarmería que toma a su cargo el control de la ciudad. La Gendarmería es reforzada por efectivos de la Policía Federal llegados desde Buenos Aires y finalmente, toma el control total de Seguridad el Ejército al mando del Comandante del II Cuerpo, General Roberto Aníbal Fonseca.
            Los combates los libran fundamentalmente estudiantes secundarios, hecho inédito en manifestaciones estudiantiles anteriores  y que le otorga y le da un sentido especial a la fuerza movilizada en acción de enfrentamiento. Los estudiantes comienzan a quemar papeles, los vecinos desde los balcones gritan a la policía “asesinos”, arrojando papeles y toda clase de materiales para provocar el fuego. Luego comienzan a levantar barricadas viéndose a cientos de estudiantes ir y venir cargando materiales y trayendo piedras, maderas y se valían de las clásicas carretillas que usan los albañiles de la construcción. A las 21 y 20 horas los estudiantes ya han ganado terreno, obligando a las fuerzas represivas al repliegue. En esos momentos ya se habían incendiado trolleybuses, quedando la ciudad sin este tipo de transporte. Las barricadas impedían el paso de las fuerzas policiales y los estudiantes marchan hacia la CGT. Cuando la marcha pasa por el frente de la emisora LT8 unos tiran piedras y palos contra el frente del edificio, otros tratan de calmar los ánimos no pudiendo evitar que entren al local. Se proponen transmitir una proclama revolucionaria y el intento fracasa. Se escuchan detonaciones de armas de fuego y se ve caer a un joven  bañado en sangre.
            Entre las 18 y 23 horas, espacio de tiempo en que se dan los mayores enfrentamientos entre manifestantes y policías, no se registran detenidos. Estas cinco horas son de batalla, combate callejero.  Esto es importante comparándolo con otros hechos similares que se iban dando en otros puntos del país por ejemplo, Capital Federal. Allí la cantidad de detenidos es numerosa pero, no había combate, por lo tanto las fuerzas represivas tenían espacio para tomar detenidos. Aquí sólo se registran en el espacio de cinco horas, muertos y heridos entre ambos mandos. Algunos de suma gravedad dentro de las fuerzas policiales.
            El estudiantado rosarino en el combate callejero triunfa, obligando a la policía y a la fuerza de seguridad a reconocer su fracaso militar replegándose a los cuarteles.
            El estudiante caído es Luis Norberto Blanco, joven de 15 años de edad, ayudante metalúrgico
            El enfrentamiento del día 21 y la huelga general decretada por la CGT Unificada para el día 23 motivaron al General Fonseca Comandante del Segundo Cuerpo de Ejército a declarar a Rosario Zona de Emergencia. Era la primera vez después de la guerra civil librada en Rosario en 1955 que debía tomarse una medida como ésta.
            La ciudad de Rosario es ocupada militarmente, se dictan 14 bandos y comunicaciones militares y se anuncia la pena de muerte, mediante la formación de Consejos de Guerra, nombrando un Tribunal Militar presidido por el Tte. Cnel.Ledesma. Este pidió ser relevado de su cargo porque” en mis funciones no entra juzgar personas honestas”. Fonseca le respondió: “ Usted Teniente Coronel tiene dos caminos, o preside el Tribunal o se pega un tiro”. El Tne. Cnel. Ledesma fue intervenido quirúrgicamente por una bala que penetró su cabeza con orificio de entrada en el entrecejo.
            El Tribunal Militar iniciará el juzgamiento de los delitos de “hurto, robo, daño, incendio, y otros estragos, como ser delitos contra la seguridad de los medios de transporte y comunicaciones, ataque a personal militar o de las fuerzas de seguridad, serán juzgados por la justicia militar a cargo de los Consejos de Guerra Especiales. Tal medida está fundamentada como actitud de preservación de los bienes materiales y espirituales puestos en peligro por obra de los elementos “extremistas”.
            Los días 22 y 23 con el inicio de la huelga general se realizan manifestaciones relámpago en el centro de la ciudad. Los manifestantes atacan a patrulleros policiales, estos responden con gases lacrimógenos y, mientras la policía custodia el centro, desde los techos de algunos edificios es atacada, siendo repelido el ataque por los efectivos policiales. Estos hechos que se encuentran en el marco de una huelga general de la CGT Unificada, el Ejército por medio de un Bando Militar, los conceptualiza como subversivos.
            A las 8 de la mañana del día 23 junto con la huelga general de la CGT una multitud se concentra frente a la casa del estudiante Blanco, en el Barrio Sarmiento, para acompañarlo hasta el cementerio. Las 87 cuadras que separan la vivienda hasta el cementerio fueron recorridas por miles de obreros, estudiantes y vecinos. Los obreros ferroviarios en adhesión al duelo levantaron las barreras del cruce de las vías permitiendo pasar a la columna. El sindicato de la UOM se hizo cargo de los gastos del sepelio de Blanco y su Secretario General Demichilo, estuvo presente en el velatorio. El Frente Estudiantil Nacional hizo una colecta entre los estudiantes y la UOM de Villa Constitución, de las fábricas Marathón, Acindar y Metcom, colocan una ofrenda floral y hacen un minuto de silencio.
            Los enfrentamientos librados en Rosario durante mayo de 1969 tienen una particularidad que lo distingue del Cordobazo del 29 de mayo y de la insurrección proletaria de setiembre de 1969 en Rosario. 1) Están articuladas las luchas estudiantiles y todo el arco de solidaridades con la lucha del movimiento obrero de Rosario. Es en el único lugar donde se hacen presente los Sacerdotes del Tercer Mundo o Sacerdotes Obreros. A pesar de estar ocupada militarmente, se mantiene la lucha demostrando que se ha constituido una fuerza social armada moral y materialmente y con  disposición a  la lucha. A la vez es el único lugar en que se hace efectiva la Unidad obrero-estudiantil no en las consignas sino en los hechos.
            Y para finalizar. Lo llamativo de este hecho, tanto en el mundo académico como el político, es que no se registra. Desapareció de la memoria y de la historia. Este es un  tema-problema a ser investigado porque se rompe un  proceso histórico que articula Rosariazo, Cordobazo, y el Rosariazo de setiembre convirtiendo al Cordobazo en un estereotipo ideológicamente hablando, y se obstruye el proceso de conocimiento acerca de la realidad histórica, objetiva.
            Durante este proceso de luchas que prácticamente dura un mes y en donde se encuentra involucrada toda la sociedad, se hace observable que allí se constituye o toma forma una alianza de clases entre la burguesía y la pequeña burguesía, los estudiantes y la clase obrera, alianza de clases la que tomó forma de fuerza social y a partir de aquí, protagonizó, con sus contradicciones, todas las luchas desde 1969 hasta 1976.
Fue la realización del programa de esta misma alianza creada durante la década del ´60 y que aquí toma forma de fuerza social por medio de su disposición al enfrentamiento. El indicador es que la presencia y disposición de los estudiantes secundarios en mayo de 1969, condensa todas las luchas libradas por ellos en la década del ´60 y, en realidad la famosa consigna Unidad Obrero-Estudiantil, en los hechos, se concretizó en Rosario en mayo de 1969.
            -------------------------

Un mayor desarrollo se encuentra en: “De protesta a rebelión: la “subversión”.(Rosario, Mayo 1969).” Beba C.Balvé y Beatriz S.Balvé, Cuadernos de CICSO Serie Estudios N° 45, Buenos Aires junio de 1985.

  Directora de CICSO-Centro de Investigaciones en Ciencias Sociales. Buenos Aires, marzo de 2009. E.Mail –
cicsoar@yahoo.com.ar. http://www.cicso-arg.org.


Comunidad-Sociedad-Nación

Beba C.Balvé

 

“ La caída del tirano Perón en Argentina, es la mejor reparación del orgullo del Imperio y tiene para mi tanta importancia como la victoria de la Segunda Guerra Mundial y las fuerzas del Imperio Inglés no le dará tregua, cuartel ni descanso en la vida ni tampoco después de muerto.”                                          
                                                                                                                                   Winston Churchill
Ante las Cámaras de los Comunes
Londres 1955

“Con el renacer democrático de 1983, por acción u omisión, el contexto hizo que no se reinstalara el sentido de lo colectivo. Quizá, el problema radique en que esta nueva institucionalidad no había sido el resultado de una construcción colectiva. La retirada del gobierno de facto fue motivada más por el fracaso militar en Malvinas que por la presión de la población”.


                                                                                     La democracia constituida sobre la violencia                
Osvaldo Battistini1

 


La lucha en la Argentina contemporánea y en cualquier país que forme parte del sistema capitalista mundial, está determinada por la relación entre el Estado, el Comercio Exterior y el Mercado Mundial, y tiene que ver con la concentración de la riqueza en pocas manos, es decir según la ley de la propiedad territorial.
            Hay una tendencia en la Argentina, fundamentalmente entre los cuadros intelectuales, de analizar este conflicto viendo solo el papel que cumplen los países centrales, sin prestar atención  que las relaciones internacionales penetran en el país bajo  ene vías.
            Para analizar los diversos grados de relaciones de fuerzas internacionales cabe la siguiente pregunta. “¿Las relaciones internacionales preceden o siguen  (lógicamente) a las relaciones sociales fundamentales? Indudablemente las siguen. Toda renovación orgánica en la estructura  modifica también orgánicamente las relaciones absolutas y relativas en el campo internacional, a través de sus expresiones técnicas y militares.(…) Por otro lado, las relaciones internacionales inciden en forma pasiva o activa sobre las relaciones políticas (de hegemonía de los partidos).(…) Cuanto más subordinada a las relaciones internacionales está la vida económica de una nación, tanto más un partido determinado representa esta situación(…)”2
Finalmente, en términos de las relaciones internacionales Argentina está al fin de un continente y por su historia se constituye en el eslabón más débil de la cadena imperialista y a su vez en el más fuerte por su capacidad de reacción. Por ello  toma forma de un perfecto escenario para las luchas de carácter interimperialista.
            Entrando en tema. En setiembre de 1955 es derrocado del gobierno el General Perón no por un golpe de Estado sino por una guerra militar, habida cuenta que, en particular, el Ejército estaba fracturado en dos bandos. Habiéndose conceptualizado como golpe de Estado esto obstaculizó la  comprensión de las luchas que se desarrollaron en el país a partir de esa fecha, y ocultó la guerra civil en Rosario del 16 al 23 de setiembre de 1955, en donde el Regimiento 11 de Infantería, se mantuvo leal a Perón mientras que el gobierno militar de Buenos Aires debió mandar al General Bengoa con tanques y blindados para aniquilar a los insurrectos, produciendo cerca de 400 bajas sin poder entrar a los barrios  para poder quitar los bustos de Perón y Eva Perón.  La Resistencia Peronista, las luchas obreras y la de otros sectores sociales, más la sublevación militar del General Valle, tomó forma de guerra civil, habida cuenta que una parte de la sociedad se alineó con la guerra militar y otra luchaba por defender sus conquistas y reinstalar al gobierno de Perón.
            Haciendo historia. El gobierno de Irigoyen fue derrocado por un  golpe de Estado militar financiado por las petroleras extranjeras; el gobierno de Perón en 1955 por Gran Bretaña y un grupo militar definido como la Revolución Libertadora. A partir de aquí se inicia la era de los gobiernos legales pero ilegítimos habida cuenta que el peronismo, como fuerza electoral, estaba proscripto y la CGT y los sindicatos se encontraban intervenidos, por lo que desde el punto de vista electoral, había un solo partido: el Partido Radical que en 1957 se divide entre Intransigente y del Pueblo. En 1958 se llama a elecciones y triunfa la fórmula Arturo Frondizi-Alejandro Gómez. Hacia 1960 renuncia el vicepresidente iniciándose la lucha entre el Ejecutivo y el Parlamento síntoma del inicio de los golpes de Estado moderno.
            En 1962 y 1963 se producen dos enfrentamientos entre las Fuerzas Armadas distinguiéndose cada bando por los colores Azul (institucionalista) y Colorado (liberales). En 1962 se llama a elecciones provinciales y en la Provincia de Buenos Aires triunfa una fórmula peronista, lo que acelera la caída de Frondizi del gobierno. Durante ese gobierno se aplica el Plan Conintes, de seguridad interior, se reprime y militariza a obreros en el marco de la guerra fría, permanentemente se impone el Estado de Sitio alternándose en las cárceles peronistas y marxistas y/o comunistas. Se vuelve a llamar a elecciones en 1963 triunfando la Unión Cívica Radical del Pueblo, en medio de una gran dispersión de partidos, alcanzando sólo el 22% de los votos siendo el voto en blanco el segundo partido.
            A estas alturas se habían radicalizado las luchas sociales y políticas tomando, en algunos casos, forma de lucha armada. En 1965 se hace público un  documento de la CGT titulado “ Por un cambio de estructuras” y en donde manifiestan la crisis de la representatividad de los partidos políticos y sus cuadros y en junio de 1966 se produce un  golpe de Estado de la fracción Azul del Ejército, designando Presidente a Juan C.Onganía. Los radicales denunciaron el papel de los laboratorios en su derrocamiento. Valga una digresión. Tanto las petroleras, los laboratorios y otros ramos productivos están articulados al capital internacional, por lo tanto se mezcla lo nacional con lo internacional.
            Ahora bien. ¿Qué vamos a entender por golpe de Estado? Primero, no son ilegales ya que, están contemplados ante situaciones de conmoción interna. Segundo, el golpe de Estado siempre es parlamentario, en el sentido que un cambio en la correlación de fuerza desfavorable al gobierno, crea las condiciones del golpe de mano, es decir, el desalojo de los gobernantes. Hasta hoy el problema en la Argentina se basa en la contradicción entre legalidad e ilegitimidad.
            Argentina es la Alemania en América Latina. Su afán de progreso, de desarrollo de las fuerzas productivas sociales, de la ciencia, desarrollo de la energía atómica, industria aeronáutica, naval, petrolera etc.,  la educación y la cultura, de la industria en su primer momento y de la industria pesada luego, tomando forma un  desarrollo industrial con reproducción ampliada del capital, dentro de la teoría económica del capitalismo de Estado en donde éste, regula la economía formando parte del Estado, la banca, el comercio exterior y empresas estratégicas y el intento de Perón de dar forma al Zollverein ( uniones aduaneras) llevó a un enfrentamiento permanente con Gran Bretaña y los Estados Unidos, y, en este marco, están los golpes de Estado, la guerra civil y el orgullo nacional.  
            Volviendo a la teoría golpe de estado-golpe de mano. Se compone de una técnica y un  procedimiento. La técnica y el procedimiento están en el marco de una estrategia político-militar. Desde 1848-50, en Francia y hasta 1976 en Argentina, se basaba en no vulnerar la legalidad, de allí el papel del Parlamento. Pero. ¿Qué  se entiende por el Parlamento?. Aparece como que nos representa pero, ya Marx, y a raíz de la revolución en Alemania de 1848, observó el papel que habían jugado ciertos parlamentarios los que antes habían estado exiliados, los que regresando al país, llevaban un entramado de relaciones con países extranjeros hacia el Parlamento. Tal es el caso de Herr Vogt,  parlamentario en Alemania y, agente secreto de Bonaparte.3
El Estado es el estado del poder y este se mide por los procedimientos del parlamento, mediante leyes y reglamentaciones, hasta que por medio de la legislación, altera una relación de fuerza creando las condiciones del golpe de Estado, y el golpe de mano –desalojo de funcionarios- hace al sistema institucional y/o  gobierno.
            El 28 de junio de 1966 es derrocado el gobierno de Illia y entre las medidas adoptadas, en el marco de la Revolución Argentina, se disuelven los partidos políticos, que ya habían fenecido en 1965. En 1969 y teniendo como prototipo la guerra civil de 1955, se produce un ciclo de hechos conocidos como Rosariazo, Cordobazo y la insurrección de setiembre, que también comenzó el 16 y culminó el 23, y cuya fuerza deviene del hecho de haber confluido dos corrientes ideológicas de fines del siglo XIX: el marxismo y el nacionalismo. En el Rosariazo de mayo, Rosario es la primera ciudad ocupada por las Fuerzas Armadas con 13 bandos militares y la pena de muerte. En setiembre las Fuerzas Armadas conceptualizan por primera vez al enemigo: el enemigo subversivo, es decir la clase obrera y su familia más estudiantes mimetizados en esa fuerza. La CGT de Rosario rompe con la burguesía industrial declarando a las Fuerzas Armadas “desocupados crónicos”.
            Cabe aclarar que en los primeros días de setiembre de 1969 se lleva a cabo la Asamblea Nacional de la Unión Industrial Argentina cuyo programa, es textual del que luego se aplica a partir de 1976.
            En los enfrentamientos librados en Rosario en 1969, coinciden los mismos sectores, los mismos barrios involucrados, y por una serie de circunstancias, la misma fecha de iniciación (16 de setiembre) formando parte de un proceso que se inicia con la guerra civil de 1955.
            Esta batalla, donde se encuentran medios y formas de lucha y que finalmente toma la forma de insurrección, brinda elementos que explican y otorgan significado a todas las formas y medios de lucha que se desenvuelven desde 1955 a 1969 que, en su apariencia, nos aparecen como hechos aislados. Sin embargo, si de algo trata la insurrección de 1955, es que da comienzo a ese momento del desarrollo de la lucha de clases en donde la guerra civil abierta es una manifestación específica de su desarrollo.4  
Es decir, la clase obrera, mayoritariamente peronista, rompe la alianza con los que habían conformado el primer gobierno de Perón: la burguesía industrial y las fuerzas armadas.
            La CGT de Rosario le pide a la CGT nacional un paro general para el 1 y 2 de octubre y un paro con movilización para el 17 de octubre. El general López Aufranq cita a Gazzera, secretario general de la CGT nacional y le pide que elija, 3000 negros muertos el 1 y 2 ó,  30.000 el 17. A partir de aquí las luchas toman forma de guerra civil.
            Durante 1969 se cierra un ciclo de la historia política e ideológica de la Argentina y abre una nueva etapa de esta formación social, cuyo descenlace dependerá de los alineamientos a escala mundial, de la incidencia, función y posición que el imperialismo le otorgue en la cadena del sistema mundial a ésta formación social y del desarrollo de las luchas al interior. Es en esta relación a partir de la cual se podrá ponderar el límite sobre el cual cada una de las clases fundamentales establecerá condiciones de una estrategia de poder, fundamentalmente  en lo que refiere a las condiciones de existencia y desarrollo de una fuerza social armada moral y materialmente, que logre legitimación política y social (permanencia). Es decir, la alianza de clases entre la clase obrera y fracciones de pequeña y mediana burguesía logra constituir una fuerza social con capacidad para librar enfrentamientos con Fuerzas Armadas en 1969. 5
            Es la generación del ´60 con su crítica a la forma como se había tratado el problema del peronismo y la clase obrera la que hace crisis ideológica y se incorpora a las luchas del movimiento obrero y la Resistencia Peronista, logrando articular marxismo y nacionalismo que toma forma de fuerza social en 1969. A partir de 1970 se produce el montaje de ciertas fracciones de pequeña burguesía y otros sectores sociales estableciéndose una ruptura con la generación del ´60 y con ella con la historia argentina. Empieza a montarse nuevamente la antinomia peronismo antiperonismo.
En 1970 el grupo armado Montoneros secuestra al General Aramburu y esto conduce al derrocamiento del General Onganía, asumiendo el General Levingston y posteriormente el General Lanusse. También en 1970 se unifican todas las corrientes del movimiento obrero, bajo la dirección de las 62 organizaciones peronistas y es elegido Secretario General de la CGT Nacional, Ignacio Rucci. El 30 de junio de 1969 es asesinado Augusto Vandor, caudillo obrero y miembro de la CGT Azopardo. Al año siguiente, José Alonso, (F.O.N.I.V.A.) posteriormente  Kloosterman del Smata, en manos de grupos armados de orientación peronista. En este período se hace presente la guerrilla urbana y también grupos  comandos llamados Alianza Anticomunista Argentina, entre otros. Se producen desapariciones y algunos ajusticiamientos.
En las décadas de 1960-70 se había creado una situación a nivel internacional favorable a las luchas de liberación nacional tanto para países que luchaban  a favor de la descolonización como de militantes y grupos armados en el marco de un  proceso revolucionario, Japón, Alemania, Italia, Francia, Irlanda y Estados Unidos eran el territorio de la lucha armada, territorio al que pertenecía la Argentina. Finalmente hacia 1972 se repliega el capital financiero en Argentina, llama al Gran Acuerdo Nacional y en ese marco se llama a elecciones para el 11 de marzo de 1973.Para esa fecha los Estados Unidos habían sido derrotados en la guerra de Vietnam y hacia 1975 los vietnamitas recuperan todo el territorio nacional. Además también en 1973 se produce la llamada crisis del petróleo y todo esto conduce  a que el gran capital financiero internacional, bajo la dirección de Rockefeller, crea la TRILATERAL, compuesta por Estados Unidos, Europa y Japón.
            En las elecciones de 1973 triunfa el FREJULI (alianza del peronismo y otros partidos), asumiendo la fórmula Cámpora-Solano Lima. La sociedad se encontraba totalmente movilizada y las luchas se libraban por fuera y dentro del sistema institucional. En junio se convoca a una gran movilización para recibirlo a Perón que retornaba al país y se producen violentos enfrentamientos en Ezeiza, con el saldo de muertos y heridos. Perón al día siguiente da un discurso donde plantea la necesidad de que todas las luchas se canalicen por el sistema institucional. Después de Ezeiza renuncian Cámpora y Solano Lima y en setiembre se llama a elecciones y triunfa la fórmula Juan Perón-Isabel Perón y el 25 de ese mes es asesinado José I.Rucci, secretario general de la CGT.  
Durante ese gobierno se intensifica la lucha armada entre sectores de la izquierda peronista y marxista y comandos en operaciones. Los distintos cuadros políticos, cada cual en su escenario y en su momento, hicieron  referencia a la imagen del “anticuerpo” necesario a la defensa del organismo social. J.D.Perón la usaba para justificar que la existencia en su movimiento de “muchachos extremistas” era útil pues ello desarrollaba anticuerpos necesarios a su movimiento que se encargaban de combatir a esos “muchachos”.
Todos ellos comparten la imagen “saludable” de los beneficiosos “anticuerpos” como manera de proteger al organismo social; imagen tremendamente congruente con la corriente de los técnicos franceses ( sociólogos?) que han escrito- como consecuencia de sus fracasos en las antiguas colonias- acerca de la necesidad de introducir en las sociedades sin conflictos (¡) elementos violentistas que tendrían como consecuencia desarrollar los necesarios anticuerpos que defenderían luego al sistema social vigente. Nos parece plausible asumir como hipótesis que la existencia de “ acciones clandestinas” de carácter armado ejecutado por los aparatos del Estado, obedecen fundamentalmente no tanto a la necesidad del secreto operativo que las condiciones del enfrentamiento imponen, sino a la falta de unidad política y poder social que esas acciones tienen en el resto de la sociedad.
            Es interesante, pues ello reflejaría la incapacidad del sistema político social institucional de ser la expresión del sector de intereses que definen a la burguesía financiera argentina y como ella, al igual que lo que sucede en el resto de los países capitalistas, debe recurrir a un  complejo andamiaje clandestino para el logro de sus intereses sociales, económicos y políticos. En parte, suponemos que sería el reflejo de la crisis del Estado-Nación, comunidad territorial, social y política del capitalismo en su etapa actual y pasaje al intento de hegemonía del capital financiero en el sistema capitalista mundial.
            En el mes de julio de 1974 muere Perón y asume el cargo Isabel Perón. En 1975 vence el plazo del Pacto Social firmado en 1973 y en medio de una lucha por las paritarias y contra la política económica del gobierno se produce una gran movilización obrera en Plaza de Mayo bajo la coordinación de las 62 organizaciones que obliga a la renuncia de José López Rega, Ministro de Bienestar Social y el Ministro de Economía. En un solo acto la clase obrera se subleva contra el gobierno, contra la jefa del Estado y jefa del movimiento peronista. Entre setiembre de 1975 y febrero de 1976 Isabel Perón dicta las siguientes medidas: monopoliza la distribución de combustibles en manos de YPF y compra una plataforma para extracción de petróleo off-shore, y en una reunión que mantiene con una delegación británica conducida por Lord Carrington por las islas Malvinas rompe las relaciones con Gran Bretaña.
            Mientras tanto y, en el segundo semestre de 1975, se producen reuniones y convocatorias a dirigentes y referentes de distintos partidos que incluye algunas fracciones de izquierda, por miembros del Parlamento, a los efectos de informar acerca de la necesidad de un golpe de Estado. También intervienen gobernadores. Al igual que lo hemos expresado anteriormente, no existe desalojo de un gobierno si previamente no cuenta con el consenso del Parlamento y las condiciones que él mismo crea.
            Bien. El 24 de marzo de 1976 se produce el golpe de mano llamado Proceso de Reorganización Nacional. Conviene aclarar cuáles son los tres famosos Poderes del Estado. Según la concepción dominante son el Poder Ejecutivo, el Poder Legislativo, y Poder Judicial. En la historia Argentina se ha demostrado que el Poder Judicial es totalmente dependiente del Poder Ejecutivo. Ya en el siglo XIX  Marx define después de la Revolución Francesa, que los tres poderes de la República son el  Poder Ejecutivo, el Parlamento y las Fuerzas Armadas.
            Vamos a incorporar un solo dato que ilustra acerca del comportamiento de los partidos políticos los que, luego de pactar con el gobierno militar se rasgan las vestiduras en defensa de la democracia cuando éste es desalojado de sus funciones por alguna potencia mundial.
            Introduzcamos un dato que ilustra este comportamiento. La conducción militar del gobierno entre 1976 y 1983 contó con la siguiente “participación civil”. El 35,3%, o sea más de un tercio de los actuales intendentes con tendencias políticas definidas de todo el país son radicales; el 19,3% de esos intendentes son peronistas, y el 12,4% son demócratas progresistas. El MID (Frondizi) 10,7%, Fuerza Federalista (Manrique) 8,9%, Partidos Conservadores 8,2%, Neoperonistas 2,7%, Demócratas Cristianos 1,8%, Partido Intransigente (Alende) 0,4%. Estudio hecho por los Servicios de Inteligencia del Estado sobre 1607 Municipios censados en donde sólo  170 intendentes, o sea el 10%, pertenece a las Fuerzas Armadas y 640 carecen de militancia política.6
            A partir de 1983 se desarrolla una guerra mediática por la defensa de la democracia y de los derechos humanos del Presidente Carter.
            En Malvinas este grupo de partidos se fracciona y en un acto llevado a cabo en Buenos Aires hay dos palcos. Los que están en contra de la guerra, con Alfonsin y otros y los que están a favor de ella con el presidente de la UCR, (Contin) y el Partido Justicialista. Este es un buen escenario para hacer un ejercicio acerca de cómo y a quienes le influyen las relaciones internacionales.
            En la guerra por la recuperación de las Islas Malvinas, Georgias y Sandwich del Sur usurpadas por Gran Bretaña, Argentina no fue derrotada, fue traicionada y así fue como se organizó una campaña electoral con muertos y en donde el triunfador es Alfonsin (1983), aquel que tenía la mayor cantidad de Intendencias y de voto cautivo.
            A partir de esta fecha comienzan a desaparecer los partidos políticos con sus programas. El pueblo pasa a ser gente y en la actualidad consumidor. Se anulan las relaciones políticas y el objetivo de la “gobernabilidad” impuesta por los Documentos Santa Fe7 -que aquí se aplican a rajatabla- y en particular, el de 1982 donde se declara enemigo al nacionalismo, al populismo y a los sindicatos, en el marco de una democracia del capital privado. La “gobernabilidad” se asienta en la fragmentación y la disolución de los lazos sociales y nacionales. Es estrictamente una política de Inteligencia para condiciones contrarrevolucionarias. Comienza el terrorismo ideológico y psicológico.
            En la campaña electoral de 1989, en la lucha contra el llamado “golpe de Estado”  un grupo asalta el Regimiento de la Tablada  para luego, vestidos con uniforme militar, llamarían al pueblo en defensa de la democracia de Alfonsin. Esta es una nueva técnica electoral. Una acción de los aparatos de Inteligencia del Ejército aborta el propósito. Finalmente  en las elecciones triunfa Saúl  Menem y en junio en medio de la hiperinflación renuncia Alfonsin y entrega en forma anticipada el gobierno a Menem. Durante el gobierno de Menem, este pueblo sufre dos ataques: la explosión en la Embajada de Israel y luego el atentado a la Mutual Judía AMIA. Desde esa fecha padecemos el “holocausto” de la Segunda Guerra Mundial.
            A partir de 1997 se inicia un fuerte hostigamiento contra Menem basado en denuncias de corrupción. No se vio el mismo fervor democrático cuando se lleva a cabo la Reforma de la Constitución de 1994, que conduce a la privatización de toda la riqueza material del Estado y de su territorio. En la campaña electoral de 1999, para la Alianza de radicales y peronistas disidentes (FREPASO), intervinieron directamente Estados y Agencias extranjeras, en  contra del candidato Eduardo Duhalde por ser símbolo del populismo. Triunfa la Alianza en medio de un escándalo de fraude-4 horas antes de finalizar los comicios se da el triunfo de la Alianza-.etc. Transcurrido los seis meses de gobierno legalizan la entrada de diez Agencias de Inteligencia Norteamericana y al lado del  despacho del Ministro del Interior, Mathov, tiene un despacho Oliver North con una chapa que dice “Inteligencia”.  (Diario Clarín).
            En estas condiciones llegamos al 2001, renuncia el gobierno de De la Rúa, luego el de Rodriguez Saá y asume Eduardo Duhalde como presidente de la Nación.  Adelanta la fecha de las elecciones y el pueblo argentino asiste a una guerra basada en el terrorismo ideológico, mediático. Gana Menem pero asume Néstor Kirchner.
            En las elecciones de fines de 2007 se le da el triunfo a Cristina Kichner. Allí se aplicó la técnica basada en el caos la que luego  se repitió en Venezuela y fracasó. Hoy y aquí abundan las denuncias  de fraude.
Hoy se encuentra la Argentina partida en dos, bajo la antinomia oligarquía agropecuaria versus pobres estructurales. Se perdió absolutamente toda la riqueza territorial. No funcionan las instituciones. Tiene más poder una delegación Israelí que millones de la Argentina Profunda. El engaño desde el Parlamento consiste en que después de años de lucha, se aprueban leyes que no se pueden cumplir porque el Poder Ejecutivo no las reglamenta. Pero lo más dramático y que afecta a los argentinos todos, es pretender hacernos creer que somos país independiente y en realidad hemos sido rebajados a colonia.
             Los gobiernos periódicamente declaran ante la prensa que van a plantear el problema de las islas Malvinas ante las Naciones Unidas, lo que es un engaño, porque existen documentos que demuestran que la entrega del país fue firmada en 1990 por el Estado Argentino y avalada por todos los partidos políticos. La Reforma Constitucional de 1994 lo legalizó.
             Un documento titulado “Declaración conjunta de las delegaciones de Argentina y el Reino Unido”, ha llegado a nuestras manos.(…) La diferencia entre una Declaración y un Tratado es fundamental. Una Declaración no requiere imprescindiblemente su aprobación por el Congreso de La Nación, en cambio un  Tratado concertado con otro país, para tener validez, necesita ser aprobado por el Congreso de la Nación. Por lo tanto el Tratado Anglo-Argentino precipitadamente firmado en Madrid en febrero de 1990, no habrá de ser obligatorio para la República Argentina.(¿!) En los Artículos 12 y 16 y en el encabezado del Anexo 1 crean obligaciones recíprocas que abarcan todo el territorio de la República Argentina y comprometen su soberanía en estos aspectos: a) inversiones económicas privadas(art.12);b) política exterior de la República Argentina y en la Comunidad Económica Europea la cual a partir de 1992 se integrará en un solo país denominado ¨Estados Unidos de Europa¨ (art.16);c) control sobre las Fuerzas Armadas Argentinas (Anexo 1). El Artículo 3 el Tratado expresa su objetivo ¨de aumentar la amistad y la cooperación entre su pueblo¨. Igual que en el Tratado Anglo-Argentino del 2 de febrero de 1825 cuyo Artículo Primero establece: ¨ Habrá perpetua amistad entre los dominios súbditos de S.M.el Rey del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda y las Provincias Unidas del Río de la Plata y sus habitantes¨. Este Artículo y este Tratado  se hayan en plena vigencia y guarda relación con el Artículo Undécimo que cercena las facultades de defensa económica y bélica de la República Argentina frente a Gran Bretaña. Este tema jamás fue considerado por el Congreso de la Nación. En toda la historia Argentina sólo una voz se levantó contra esta vinculación forzosa entre Inglaterra y Argentina. Fue por el Diputado Nacional por Salta Doctor Luis Giocosa en la sesión del 9 de marzo de 1988. No fue escuchado  y solo fue asentado en el diario de sesiones. El serio planteamiento de este Diputado no tuvo ninguna difusión ni ningún tratamiento posterior. Ni político-electoral, ni castrense-institucional. Así el Tratado del 15 de febrero de 1990 demuestra que Gran Bretaña mantiene inalterable un derecho de tutela o de patria potestad sobre la política exterior, sobre la política militar y sobre la política económica de la República Argentina.
            En el Artículo Cuarto la delegación británica anuncia la decisión de su gobierno de dejar sin efecto la zona de protección establecida alrededor de las Malvinas. Este artículo que fue publicitado como un logro del gobierno Argentino, exhibe en cambio una supremacía total de Gran Bretaña sobre el territorio de nuestro país y una hegemonía no disimulada sobre la conducción política e institucional de la Argentina. Desde el momento en que Inglaterra adquiere el derecho de controlar todos los actos de las Fuerzas Armadas de la República Argentina (art.52 A-B y C) es innecesario que se mantengan efectivos militares, navales y aéreos de Gran Bretaña para defender a las Islas Malvinas. (…) Anexo 1
Art. B: Autoridades Militares respectivas: para la República Argentina: 1) La autoridad  naval argentina: el Comandante del área Naval Austral (Ushuaia) 2) La autoridad aérea argentina: el jefe de la Novena Brigada aérea (Comodoro Rivadavia). Para Gran Bretaña: La autoridad Británica, el Comandante de las fuerzas británicas en las Islas Malvinas.
            El Tratado en este aspecto, no otorga participación a la autoridad del Ejército Argentino, que tiene competencia y jurisdicción militar sobre todo el territorio continental de nuestro país, no obstante, que el territorio continental argentino es objeto específico de Tratado comenzando por el ingreso y desplazamiento de súbditos ingleses cuya actividad en nuestro territorio por imperio del Artículo trece queda exenta de toda visa consular o permiso previo de las autoridades argentinas. Este es un antecedente de la probable segmentación territorial. De conformidad con el texto,el Ejército Argentino no podrá participar de las transmisiones radiotelefónicas de ambas autoridades porque en el Tratado no reviste el carácter de autoridad militar de la República Argentina.  
            Anexo I-3. La República Argentina y Gran Bretaña se han de proporcionar por escrito y, con 25 días de anticipación, la información correspondiente al movimiento de sus fuerzas navales y de sus fuerzas aéreas y de los ejercicios que verifiquen unas y otras dentro de las áreas determinadas según  coordenadas.(Para la Argentina su límite son las Orcadas, es decir que hemos perdido la Antártida; al sur del Delta del Río Colorado hasta las islas Orcadas).
            Mientras, los buques y aeronaves que se desplacen por la Plataforma Continental Argentina han de estar subordinados a un  fácil y seguro control británico, los buques ingleses que naveguen desde nuestras costas al meridiano 20W no estarán sometidos a igual control argentino porque nuestro material naval y aéreo de defensa es mucho más reducido en efectivos que el británico. Con esto Gran Bretaña se convierte en un Estado ribereño con la Argentina y se consolidan los títulos ingleses de posesión del Archipiélago de Malvinas.
            (…) Con todos estos controles la República Argentina pasa a ser un país cuyo Litoral marítimo de aproximadamente 2.000 Km2 y su espacio aéreo respectivo queda, sin límite de tiempo, sometido al control permanente de la Royal Navy y de la Royal Air Force. No se tiene noticia de que ningún jefe de las Fuerzas Armadas, ni en actividad ni en retiro, hayan formulado alguna crítica a estas increíbles normatividades.
            (…) Anexo 3: adjudica al Comando de las fuerzas británicas en las islas Malvinas la coordinación de los salvatajes marítimos con Ushuaia y de los salvatajes aéreos con Comodoro Rivadavia. (…) Todo lo transcripto nos permite constatar que a partir de marzo de 1990 la Patagonia argentina y el mar austral argentino serán objeto de una soberanía virtualmente compartida con Gran Bretaña excluyendo toda participación del Ejército argentino, siendo Gran Bretaña árbitro permanente de su frontera con la República de Chile.
            (…) VII. Bilateralidad para inversores. El Art. 12 extiende esta singular sociedad anglo-argentina a las actividades propias del gobierno argentino en el territorio continental. En este aspecto, elevando al rango de política económica internacional lo establecido en la ley de privatizaciones Número 23696, mal denominada ley de Reforma del Estado, este artículo establece la protección recíproca de las inversiones privadas, de la cual se hayan excluidos otros países. Con esta estipulación no se pueden otorgar a otros terceros países o a sus habitantes prerrogativas que no se adjudiquen a los británicos. De esta manera Inglaterra muy pronto podrá exhibir una cifra como la que tuvo antes de la Segunda Guerra Mundial: el 50 % de sus inversiones de capital se hallaba radicado en la Argentina. (…) En el Art. 14 crea otra bilateralidad. Está referida a una actuación conjunta en las instituciones internacionales para defender el medio ambiente. (…) El Art. 16 expresa que los Ministerios de Relaciones Exteriores de Inglaterra y Argentina efectivizarán su actividad por medio de consultas sobre los procesos de integración en curso particularmente, los de la Comunidad Económica Europea y América Latina. Ambos gobiernos enviarán conjuntamente esta declaración y sus anexos al Secretario General de las Naciones Unidas para que sea distribuido como documento oficial de la Asamblea General y Consejo de Seguridad y la Argentina hará lo propio con la OEA.
           (…) La prensa londinense presentó este Tratado como un éxito del Presidente Carlos Saúl Menem ( diario La Nación 17 de febrero de 1990)8

Y para finalizar una última reflexión. A partir de 1983 a la fecha se ha ido desarrollando y consolidando un sistema de patronazgo político y un mercado de clientes que se hacen presente en las sucesivas elecciones.9
            En el mercado de mercancías apareció el voto como una mercancía más,  con su valor de uso  y su valor de cambio. Por ello no sólo que no existen las relaciones políticas ni los programas político-económicos, sino que también desaparecieron los actos políticos y los militantes. Todos consumidores. Y los gobernantes son procónsules de una potencia mundial dirigiendo colonizados.
Desde 1955 estamos en guerra. O toma forma de guerra civil, o de guerra entre estados (Argentina-Gran Bretaña) y ahora colonizados bajo la resistencia pasiva de un pueblo ocupado.
            El capitalismo se encuentra en crisis así como también la burguesía como clase social dominante, de allí la crisis también, del sistema electoral parlamentario y de partidos mientras que, el capital financiero se encuentra en descomposición.
            Para quienes a partir de 1980 pronosticaban la crisis de los paradigmas jamás pudieron sospechar que eran justamente sus paradigmas los que estaban en descomposición.
            Y para concluir incorporaremos una reflexión histórica-filosófica acerca de los distintos significados y/o contradicciones entre las nociones de comunidad y la de sociedad. Para esto es interesante la controversia de Adolfo Bonilla y San Martín10, con José Ramos Mejía, entre multitud, comunidad, masas y clases. Pareciera que a nivel cultural se ha establecido una contradicción entre comunidad y sociedad que explicaría los desencuentros y falta de unidad política en Argentina. En la Argentina el peso psicológico e ideológico de la Comunidad Organizada, que no se reduce al peronismo,  está mucho más arraigada de lo que imaginamos. Lo que se expresa en esta contradicción sería la identidad del territorio en contraposición con las instituciones estatales. Para dar un ejemplo. La insurrección del 17 de octubre de 1945, la guerra civil de Rosario en 1955 y la insurrección proletaria en Rosario en setiembre de 1969, cuando decimos que se hacen presente las masas, lo que estamos indicando que los barrios, es decir, territorios se han activado, con sus formas, aspiraciones, etc.
            Quizá ahondar sobre ello reforzaría la unidad del pueblo argentino.

1 En “La atmósfera incandescente” Colección Trabajo y Sociedad. Ceil-Piette del Conicet. Buenos Aires 2002.

2Cfr. A.Gramsci, Notas sobre Maquiavelo, sobre política y sobe el Estado Moderno. Editorial Lautaro. Buenos Aires, 1962.

3Herr Vogt; Carlos Marx. Editorial Lautaro, Buenos Aires 1947.

4“ La historia no termina disolviéndose en la ¨autoconciencia¨ , como el ¨espíritu del espíritu¨, sino que en cada una de sus fases se encuentra un resultado material, una suma de fuerzas de producción, una relación históricamente creada con la naturaleza y entre unos y otros individuos, que cada generación transfiere a la que le sigue, una masa de fuerzas productivas, capitales y circunstancias que, aunque de una parte sean modificadas por la nueva generación, dictan a ésta, de otra parte, sus propias condiciones de vida y le imprimen un determinado desarrollo, un carácter especial, de que, por tanto, las circunstancias hacen al hombre en la misma medida en que este hace a las circunstancias” La ideología Alemana. C.Marx y F.Engels, Cap. “Sobre la producción de la conciencia”, pp. 41. Ed. Pueblos Unidos, Buenos Aires, 1973.

5“Decir tiempos de guerra sin más, era lo aconsejable en una ley dada entre las dos guerras mundiales, época en la cual los estados de guerra y paz tenían inequívocos perfiles. En el último cuarto de siglo XX no es por cierto suficiente (…) parafraseando el título de la obra de Jean Giraudoux, en cierto sentido puede decirse que la guerra tradicional no tendrá más lugar. Debe pues el legislador asumir el dato, ya elaborado en el derecho internacional, de un estado intermedio entre la guerra y la paz”.  La Ley 17401, Salvador M. Lozada, Anales de Legislación Argentina. A.D.L.A. XXVII-b,pp.1632 a 38 (1967)

6Cfr. “ La participación civil” En: diario La Nación 25-3-79.

7Los documentos Santa Fe se encuentran elaborados por empresarios, embajadores y oficiales de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos. Son conocidos, el número 1,2 el 3 es secreto, y el 4, y fijan la política de los Estados Unidos para América Latina.

8Cfr. Agenda de Reflexión, número 505-“La rendición incondicional de la Argentina “, doctor Julio C.González, www.agendadereflexión.com.ar, 16 de febrero de 2009.Buenos Aires, Argentina.

9¿ Quien reparte?. Clientes partidarios en el mercado electoral argentino. Ernesto Calvo y María Victoria Murillo. Desarrollo Económico, Nro. 188, Vol 47, enero-marzo 2008.

10Cfr. Las multitudes Argentinas. Estudio de psicología colectiva. José M.Ramos Mejía. Editorial de Belgrano, Buenos Aires 1977.


* Beba C.Balvé Directora del Centro de Investigaciones en Ciencias Sociales-CICSO- Buenos Aires, Febrero 2009.E.mail  cicsoar@yahoo.com.ar – http.//www.cicso-arg.org


IMPERIALISMO-ALIMENTOS-GUERRA  1
Mafias. Kartels. Conflicto de baja intensidad

Beba C. Balvé  2

 Planteamiento del problema

Según el materialismo histórico, para analizar los procesos sociales se debe construir una escala que abarque todo un período, marcando el comienzo y el final del mismo, a partir de hechos que tengan significación política y social y la tienen, porque convulsiona a toda la sociedad. Esto produce una torsión dentro del período por medio de un enfrentamiento social  que cambie la correlación de fuerzas e inicie una nueva situación.
Desde esta perspectiva nosotros analizamos la historia contemporánea partiendo de 1955 llegando a marzo de 2008. Se define como período revolucionario para todas las clases sociales desde 1955 a 1976, caracterizado por ser un momento ascendente de la lucha de clases y por ello de las alianzas políticas. A partir de 1976 intervienen “los hombres prácticos de lucha”, es decir las FFAA, cuyo propósito es derrotar a la subversión que implica, un cambio de orden para imponer  otro orden y, realizado este propósito, comienza el período de la contrarrevolución, basado en la restauración “democrática” y en donde, los cuadros y funcionarios del nuevo régimen, para mantener la “gobernabilidad”, oscilan entre el temor a las masas y el temor a las fuerzas armadas, de donde a partir de 1983 se inaugura un período contrarrevolucionario y es cuando con Alfonsin desaparece el concepto de pueblo el que es reemplazado por  “gente”  y con Kirchner por “consumidor”.
Pregunta ¿Cuáles son los atributos de la contrarrevolución? Que el pueblo se encuentra disgregado en tantas partes impedido de constituir la totalidad y, los cuadros políticos e intelectuales que acompañaron las luchas obreras y populares, se encuentran segregados pasando al campo del liberalismo.
Esta es la manifestación de que hubo una guerra y que vivimos el momento de la contrarrevolución.
¿Cómo debe entenderse en esta conceptualización de los períodos, la indisciplina social de la Argentina profunda, cuyos protagonistas son la burguesía agraria y los pueblos del interior del país a quienes, se los privó del ferrocarril aislando a las economías regionales?  Recordar que el desmantelamiento de los ferrocarriles fue una política impuesta desde el proyecto Larkin, que se inició con Frondizi y continuó durante décadas hasta su concesión en los ‘90, de allí que al no ser estatales dejó de cumplir su función social y en algunas provincias como en Entre Ríos y Córdoba los colectivos de larga distancia, en cierto momento, cubren las necesidades de la población rural haciendo escala en todos los pueblosEste proyecto fue el eje de toda una política de desarticulación nacional. Pero ahora el gobierno que surgió de 2003, en las antípodas del desarrollo industrial, representa fundamentalmente los intereses de la renta, especulativa, inicialmente la petrolera.
Para el proyecto de desarrollo nacional se requiere la articulación de todas las ramas de la producción conformando un sistema productivo. Ahora somos dependientes del petróleo y los granos en el marco de un superávit fiscal que garantice el pago de la deuda externa. Esto explica la política hacia las actividades agropecuarias y su reacción.
Para el caso específico de las actividades agropecuarias, el gobierno aplica fuertes retenciones  para las exportaciones que impiden que el productor, no importa tamaño, no pueda manejar su propia empresa y deba vivir de las dádivas que le otorga el gobierno central (subsidios) ya sea para el pago de las hipotecas o para el gasoil, en la medida que se ajusten a los dictados del gobierno nacional.
Prácticamente aparece como una lucha por los recursos tratando de agudizar la contradicción campo-ciudad convertida en una antinomia.
El agravante de todo esto es que el gobierno no cumple con la Ley de Coparticipación Federal profundizándose el hambre y la miseria en todos los pueblos del interior del país, por tanto el intendente o el gobernador tampoco disponen de recursos propios afectando la producción, la salud, la educación etc.
La pregunta sería. Si la economía marcha a todo vapor y uno de los beneficiarios es el productor rural –no importa tamaño- ¿Por qué reaccionaron? ¿Por qué se unificaron todos? ¿Cómo lograron articular una alianza entre ellos y fracciones de burguesía y pequeña burguesía urbana? Primer punto a aclarar es que no son los productores solos sino todos los enlazados por esa rama productiva según división social del trabajo.  Hace a la división social del trabajo de un sistema productivo. Este hecho social, en donde el protagonista principal aparece como el productor rural, encubre dos cosas: 1) que no es sólo el productor rural, sino toda la organización social de ese sistema productivo y 2) que no es  la rentabilidad lo que explica este fenómeno, aunque se haga mención a ella, sino un hecho más profundo que implica toda esa estructura económica social y su superestructura política, ideológica.
La política del engaño y la firma de acuerdos que nunca se cumplen y se hace sólo a los efectos de ganar tiempo, es un mecanismo de la guerra social cuyo objetivo es desorganizar a esa fuerza social y esto se explica porque han sido anuladas las relaciones políticas.  
Un pueblo sin relaciones políticas sólo le queda sublevarse, lo que nos lleva al comienzo de nuestro criterio de periodización en el sentido de que la contrarrevolución tiene un límite y un tiempo. Todos los cuadros políticos que cumplieron la función de gobierno a partir de 1983, engañaron al pueblo.
    Si tuviéramos que periodizar las luchas agrarias en la Argentina contemporánea deberíamos partir de “El Grito de Alcorta” -1912-, los enfrentamientos de 1934 a 1936 en Chaco, protagonizados por los productores agrarios del algodón, las desmotadoras, los peones rurales, los hacheros y demás participantes de ese modo productivo. Enfrentamientos dirigidos por el Consejo de la Producción con asiento en Rosario conducido por socialistas y comunistas y reprimidos por las fuerzas armadas. Este hecho social influyó en todo el país, en su lucha contra los monopolios y los exportadores (Dreyfus, Bunge y Born, etc) exigiendo que toda la producción Argentina no se procese y elabore en el extranjero sino que se desarrolle la industria nacional. Las tres banderas que surgen de este movimiento, “independencia económica, soberanía política y libertad”, fueron tomadas por Perón en 1946, reemplazando libertad por Justicia Social.
Perón acompaña esta acción por medio de la sanción del Estatuto del Peón Rural, y logra articular un movimiento nacional interpretando el sentir de los pueblos del interior lo que lo llevó a iniciar el proceso de industrialización. Con estas medidas de política económica social y la creación del IAPI, se inicia el momento ascendente de la lucha de clases que culmina en 1976.
A la vez las Ligas Agrarias de 1970-77 que organizaron los hijos de productores, que ocupaban la dirección de sus empresas agropecuarias, también en el marco de un proyecto nacional y que fueron reprimidos a partir de 1976 y ahora, en marzo de 2008, “El Grito de la Argentina Profunda” cuyo valor político es haber construido un programa, y se sabe que el programa brota no sólo de los enfrentamientos sociales  sino de una alianza de clases.
La cosmovisión ideológica de la clase media, que dice entender qué es la oligarquía vacuna, cuando se sabe que ha desaparecido y ese lugar lo ocupan los terratenientes extranjeros; que la Sociedad Rural Argentina es la oligarquía, imponiendo ideas caducas desde hace muchos años y que no son producto de un  análisis político; que hay que fracturar la lucha rural entre los pequeños y los grandes en un intento por romper esa alianza de clases; que son los gorilas, lo que demuestra que nunca entendieron ni al peronismo ni al antiperonismo. Esto abona el discurso oficial y está en defensa del régimen. Es decir toda lucha que se libre en la Argentina en el medio rural o en el medio urbano, siempre es denostada y se pretende demostrar que carece de sentido. Este discurso se encuentra en el momento contrarrevolucionario.
Ahora ¿cuál es la radicalidad de este movimiento que al igual que en 1969 y como consecuencia que ha tomado forma una alianza de clases que articula campo-ciudad, constituye un punto de inflexión realineando el campo del pueblo en dos grandes fuerzas?  Y que a la vez, este hecho social ha tenido la capacidad de quebrar el proceso contrarrevolucionario  haciendo emerger la identidad nacional, la historia nacional a punto tal y como un indicador más, se retoman las luchas históricas  de Argentina de 1912, se discute su desarrollo, no su crecimiento, volviendo las relaciones políticas y con ella la identificación de pueblo y de ciudadano.
La historia argentina, es la historia del movimiento social hegemonizado por momentos por el proletariado industrial, o por los productores agrarios del interior, lo que hace que se subsuma 1912, 1934-36, 1946 y 1973-76, enlazando historia, economía, producción, ideología, cultura a los efectos de la reconstrucción de la Argentina.
Si bien es cierto que es al gobierno al que hay que exigirle que implemente este programa, el problema son ciertos sectores de la clase media aliados al gobierno, los que deben tratar de no imponer la antinomia peronismo-antiperonismo, porque ahora la cuestión es otra.
Como en 1969, la sociedad se divide en dos y cada uno debe asumir su alineamiento en alguna de las dos fuerzas. Sin estereotipos, objetivamente.
Hay que recordar además que el pueblo, en su sentido más general, incluye a todas las clases y fracciones sociales. Ante un enfrentamiento de esta naturaleza se plantean dos proyectos y dos alianzas de clases. Debemos dejar el ideologismo que no conduce a un proyecto nacional y alinearnos según qué tipo de país se quiere, eso es lo que está en discusión hoy.
La contradicción que ha emergido con fuerza hoy es imperialismo-nación. Se combina la lucha intercapitalista con la interimperialista entendiendo que el mercado mundial, se divide en cinco territorios controlado cada uno por un kártel que fija los precios y la apropiación de la renta. Desde el siglo XIX se encuentran bajo el mismo comando y son los que guían el mundo capitalista, entre los cuales se encuentran Dreyfus, Bunge y Born entre otros.
Los territorios son: petróleo, acero, granos, carbón y laboratorios. Argentina perteneció hasta 1983 al territorio del acero y hoy nos encontramos en el territorio del petróleo y los granos.
La lucha está entablada por la apropiación de la renta donde los principales beneficiarios son los fondos de inversión. En este marco se encuentra la lucha de los productores del campo y sus pueblos. Expresa la lucha de La Argentina Profunda, la del interior, la que construyó el Estado-Nación y para resolver el problema de la nación se debe apoyar la alianza de clases que la expresa.
El mercado mundial que expresa en última instancia los intereses de las grandes corporaciones transnacionalizadas, influye sobre la legislación del Estado de manera burocrática (por simples decretos del Poder Ejecutivo y por fuera del Parlamento) para apropiarse, en un mayor grado de esta renta. La lucha es en su fundamento, intercapitalista. Es por ello que la contradicción principal imperialismo-nación aparece en el fragor del combate bajo la forma subordinada de campo-ciudad.
La técnica de la “gobernabilidad” que impone el gobierno y cuyo poder radica en distorsionar, engañar y sojuzgar a la Argentina  productiva se asemeja al gobierno bonapartista y su “movimiento 10 de diciembre”.
Discutir la personificación de los que dirigen y participan en esta rebelión agraria es buscar chivos expiatorios que oculta una apreciación política de los hechos.  Por lo tanto desde el punto de vista político, debemos recuperar la democracia política en tanto representación de los intereses del pueblo y las instituciones del estado. 
Se puede demorar el desenlace pero la guerra civil no es inminente pero sí irreversible. De los hechos de 2001, dejando de lado las fábulas que se han creado alrededor de los mismos, lo que se dejó de percibir es que el 2001 estuvo compuesto por grandes enfrentamientos sociales que constituían alianzas de clases (Rosario, Casilda, Entre Ríos, El Alto Valle, (Río Negro), Tucumán, Mendoza etc.),  que son el antecedente de la lucha agraria hoy día en donde este no es un  hecho aislado sino que es la continuación de un  proceso por su forma y contenido.
La huelga agraria y movilización del campo crea las condiciones de la recuperación de la Argentina independiente y soberana pero, debemos recordar que este proceso se inició en 2001 creando las condiciones de la sublevación  agraria actual la que con su programa expresa una alianza de clases y un proyecto político.
El reconocimiento de la lucha de sectores de este pueblo implica también el conocimiento de las leyes que rigen la lucha de clases. Tratar de fracturar un frente social con el argumento de defender a los productores chicos no sólo es falso sino reaccionario.
Volviendo. Las organizaciones corporativas del campo expresan el estado de ánimo de sus bases, habida cuenta que son organizaciones corporativas, al igual que la CGT en las décadas de 1960-’70 y´80 donde también sus huelgas generales nacionales eran expresión del estado de ánimo y de los grados de conciencia de sus bases por ello, eran fuerzas sociales.
Lo novedoso del período actual es que la disposición a la lucha que tenían fundamentalmente los obreros industriales ha pasado ahora a los productores y trabajadores del sector agropecuario. El prototipo de esta organización de lucha se verificó en 2001 en el Departamento Caseros, al sur de Santa Fe, con epicentro en la ciudad de Casilda bajo la forma de Multisectorial que incluyó grandes y medianas industria, chacareros, obreros industriales, comerciantes, desocupados, intendentes, cámaras empresariales, corporaciones económicas, autoconvocados, Mujeres en Lucha etc.
Ante este hecho se constató la emergencia en el escenario político de la burguesía industrial la que con su alineamiento en los enfrentamientos se constituyó en burguesía nacional. En este proceso que tomó forma en 2001-2002 la alianza de clases contenida tomó finalmente forma de fuerza social armada moral y materialmente y es fuerza social porque marcó el programa y su enemigo: gobierno, bancos y MERCOSUR.
Ahora ante este conflicto político ejerce la dirección de esta fuerza social un frente de organizaciones del sector agropecuario que hoy por el desarrollo de las fuerzas productivas, asume la forma de capital industrial, con una alianza de clases que incorpora industria, transporte, comercio, asalariados, técnicos y pueblos que integran la mayoría de las provincias argentinas y al igual que en Casilda los sectores productivos, están vinculados al comercio exterior.
La diferencia con cuarenta años atrás es que antes las luchas estaban determinadas por el mercado interno y ahora éstas están determinadas  por el comercio exterior.
Como todo punto de inflexión como es el caso de la sublevación popular nacional de 2001-2002, de ella brotan dos tendencias: 1) la visible, la propagandizada que se manifiesta en que “se vayan todos” cuyo objetivo fue la destrucción de las relaciones políticas y sociales, sabiendo que las relaciones políticas, son económicas y 2) la emergencia  y formación de una fuerza social armada moral y materialmente de la Argentina profunda, que logra realizar su fuerza en junio de 2008. Nacional, republicana y democrática y en donde su contenido se basa en la recuperación de las relaciones políticas, sociales y fundamentalmente la recuperación de la identidad nacional.

 

Fundamentación política e ideológica

 

Una detallada descripción y análisis de la forma política que toma el régimen de dominación por parte del poder mundial bajo el mando del grupo Bilderberger, 3 reales dueños del mundo, y que explica la forma como se implementa y sus consecuencias por medio del FMI, Banco Mundial, Consenso de Washington y finalmente los documentos Santa Fe Nro. I (1982), II (1988) y IV (2000) respectivamente y en donde, definen como democracia la del capital privado siendo los sistemas democráticos vigentes enemigos de ese dominio y que deben ser alterados, se encuentran implícitos en el trabajo de Osvaldo Iazzetta 4 del que rescato fundamentalmente lo referido a las relaciones políticas.
“El malestar con la política y las fuentes de la ‘antipolítica’. Aunque abundan evidencias respecto a  los límites que hoy ofrece la política para regular la economía, no hay unidad de criterio respecto a las fuentes que generan tal restricción. La debilidad de las autoridades políticas frente al capital financiero global, la brecha de capacidades existente entre las herramientas de la política-confinada al dominio estatal-nacional- y las requeridas para enfrentar incertidumbres y riesgos de escala global, los límites sistémicos de la política para imponer su lógica a los otros subsistemas, son algunos de los factores que ilustran el marco actual dentro del cual aquella se despliega.
Si bien estos condicionamientos gravitan sobre todos los países del globo, no impactan de manera uniforme, pues aún dentro de aquella homogeneidad es posible reconocer un amplio margen de variación respecto a los grados de ‘soberanía’ de los estados y de sus autoridades políticas para procesarlos.
Estos rasgos generales se combinan con notas peculiares en cada situación nacional. En el caso argentino-aunque no resulta privativo de este país- debemos añadirle el auge de un sentido común dominante que coincide en resaltar la ineficacia de la ‘política’-y de los ‘políticos’ como personificación de aquella- para ofrecer respuestas a las cuestiones que hoy debe atender. Aún cuando el reproche es compartido por una amplia franja de la sociedad, conviene reconocer no obstante, algunos matices dentro de las voces que expresan este desencanto.
En efecto, es posible identificar dos fuentes alternativas de malestar que si bien se complementan en el orden práctico, expresan intereses y motivaciones claramente diferenciables.
1) Por un lado, existe el disconformismo de quienes advierten en la política una actividad faccionalista, autorreferida y guiada por intereses particularistas que promueve un creciente distanciamiento de sus dirigentes respecto a la ciudadanía. Aunque conviene evitar generalizaciones injustas, son inocultables las evidencias que otorgan asidero a esa desconfianza, generando un sentimiento de ‘antipolítica’ que abona el terreno para una amplia gama de tentaciones antidemocráticas.
2) Desde otra perspectiva en cambio, se rechaza todo atisbo de ‘intromisión’ de la política en la economía y se sugiere que aquella sólo debe ocuparse de una porción limitada y acotada de cuestiones. Esta postura manifiesta inquietud, primordialmente, frente a toda forma de regulación del ámbito económico, entendiendo que ello reprime las potencialidades ilimitadas del mercado para proporcionar bienestar.
Los intereses y los actores que encarnan estos discursos son distintos. Los primeros traducen el malestar del ciudadano común frente a la política y los políticos y asume el carácter de indignación moral. Aunque no deja de representar una intervención política, esa reacción se refugia en una ilusoria ‘apoliticidad’ que invoca su ‘pureza’ como contracara de la ‘corrupción’ asociada a la actividad política. De esa manera expresa un descontento que, aunque escasamente estructurado en términos organizativos, puede reunir poder de veto efectivo cuando la obligación de votar le ofrece periódicamente la posibilidad de ‘castigo’ o bien reaccionando espasmódicamente ante situaciones límites que exceden lo tolerable.
Los segundos en cambio, expresan las posturas de los grupos económicos más concentrados y reposan en algunas premisas simples-aunque no menos efectivas-, condensadas en la idea  de que mientras menor sea la presencia política mejor….para el mercado. Este discurso se asienta en la creencia que las potencialidades del mercado pueden desplegarse plenamente en contextos en los que la política no interfiera con su faccionalismo e ‘irracionalidad’ y al mismo tiempo, se corona con la promesa de: lo que es bueno para el mercado será bueno para todos (…)
Por consiguiente, convendría afinar el alcance de los términos y aceptar que el ‘mercado’ en rigor es un eufemismo que oculta la acción de un puñado de grupos económicos concentrados que disponen de una gran capacidad para incidir en la formulación e implementación de las políticas públicas.(…)
De todas maneras, aun cuando constatemos que el mercado está guiado por motivaciones egoístas y no por el ‘interés general’ que invoca, su discurso igualmente dispondrá de espacio mientras la ‘política’ también siga siendo percibida por los ciudadanos como sinónimo de un ‘trabajo sucio’, orientado al interés propio de quienes la practican.
Si el rechazo a la política proveniente de la ciudadanía se funda en la creencia que aquella expresa ‘privilegios’ insustentables en el marco de una sociedad crecientemente empobrecida, para los grupos económicos en cambio, representa un’estorbo’ que interfiere con su lógica ‘irracional’ en el ámbito autorregulado del mercado. Esta convergencia, pese a reconocer orígenes y motivaciones divergentes, fortalece finalmente la capacidad de veto de estos últimos, de modo tal que la recuperación de autonomía de la política frente a la economía exige restablecer previamente la credibilidad de los políticos y la política como herramienta de cambio ante la ciudadanía. La persistencia de la brecha de confianza que separa a ésta de la dirigencia política, resulta funcional para que el discurso que aboga por la ‘despolitización de los mercados’ siga contando finalmente, con el respaldo y la bendición popular(…)
La segunda vertiente de la ‘antipolítica’ es compartida por actores económicos y reconocidos laboratorios de ideas que alientan la reducción del gasto estatal y político ‘en beneficio de todos’. La intervención de los partidos y las instituciones deliberativas entorpecen desde esta perspectiva, la adopción de políticas públicas apropiadas en tiempo y forma. Las declaraciones políticas o cualquier otro intento  por poner límites a los  mecanismos del ‘mercado’, devienen en ‘ruidos molestos’ que afectan la sensibilidad de los agentes económicos más concentrados los que de inmediato revelan su ‘malestar’ a través del incesante registro del ‘riesgo país’.
Conviene destacar sin embargo, que las ‘turbulencias informativas’ que desatan las calificadoras de riesgo, expresan demandas ‘caprichosas’ que no siempre es posible descifrar ni están guiadas, necesariamente, por la racionalidad económica.  Los movimientos en los mercados financieros resultan de una mezcla de reglas de mercado, estrategias empresariales y políticas, psicología de masas, expectativas racionales, conducta irracional, maniobras especuladoras y turbulencias informáticas de todo tipo(…)
Esta ‘economía política de la incertidumbre’-impuesta por poderes financieros extraterritoriales a las autoridades políticas locales-requiere como contrapartida, la prohibición de reglas y regulaciones-políticamente establecidas y garantizadas- y al desarme de las instituciones y asociaciones defensivas que impedían el despliegue del capital y las finanzas a través de las fronteras(…)
En lo ideológico, esta postura es tributaria de la teoría neoclásica que sostiene que la economía es una esfera básicamente autónoma que al estar separada del resto de la sociedad, dispone de una dinámica interna que puede entenderse adecuadamente en sus propios términos.
Se erige por ende un modelo universal que intenta consagrar una autonomización de la economía, reducida a una mera cuestión técnica eximida de contactos e implicancias políticas y sociales.(…)
Esta visión impulsa la despolitización de la economía. Sin embargo, economía y política, no constituyen mundos disociados. La inacción del Estado expresa una opción política frente a la economía y su pretendido abstencionismo no logra evitar una toma de posición a favor de una de las partes en pugna.
En la etapa democrática abierta en 1983 hemos asistido a un  notable ascenso de los técnicos a espacios de decisión política. Ya no se trata de meros asesores-aunque no haya desaparecido ese rol-, sino de tareas tradicionalmente reservada a dirigentes políticos.(…) No obstante, cuesta aceptar que todas las políticas públicas-cualquiera sea su especificidad-se reduzcan a la mirada económica. Subyace cierta ‘soberbia’ en la actitud de los economistas que presumen que basta dominar ese saber para ofrecer respuestas apropiadas sobre educación, defensa, política internacional, y así indefinidamente(…) Si esta ‘expansión’ es aceptada socialmente es porque el sentido común dominante asume que, dado que la mayor parte de nuestras incertidumbres se originan en la economía, nada mejor que recurrir a quienes son portadores de tales saberes para contenerlas y aplacarlas.
Bajo la apariencia  de una política económica formulada con el respaldo de la ciencia y dotada de una ‘racionalidad’ certificada por prestigiosas autoridades internacionales, se oculta una ideología política que proporciona una matriz organizadora de la percepción de la realidad que participa de la lucha simbólica, clasificando y calificando los acontecimientos y definiendo prioridades en las políticas públicas adoptadas.
En este ‘juego sin reglas’ y de ‘incertidumbre endémica’, en este camino hacia el dominio incuestionado de la ‘economía política de la incertidumbre’, ‘las instituciones republicanas son las primeras víctimas’. Todo aquello que representa la república-en tanto madura deliberación por parte de los ciudadanos-choca de manera estridente con los propósitos o los efectos de las políticas de la incertidumbre.(…) El árbitro que decide qué políticas son ‘responsables’ pasa a ser el mercado global del dinero, en vez del electorado democrático. En este clima, un presidente demócrata, un primer ministro laborista o un canciller socialdemócrata pueden volverles la espalda a los sindicatos, pero más le vale no ofender a Wall Street, al centro financiero de Londres o Frankfurt(…) En el caso de economías altamente endeudadas y sometidas a un constante monitoreo de los organismos multilaterales de crédito-como el caso de Argentina- ese cuadro de restricciones se agrava aún más. En tales circunstancias, organismos como el FMI, pese a que en teoría proclaman su apoyo a las instituciones democráticas de las naciones a las que presta asistencia, en la práctica socavan el proceso democrático imponiendo sus políticas y raramente dan tiempo suficiente para que se logre un consenso amplio o para que se hagan consultas diversas bien sea con los parlamentos o con la sociedad civil (…)
La histeria que mostraron los ‘mercados’ para obtener la aprobación parlamentaria del ‘déficit cero’-en julio de 2001- resulta aleccionadora respecto a los márgenes de acción reservados a los órganos de deliberación en la formulación de las políticas públicas. Como advirtió un calificado testigo al evaluar ese acontecimiento;’Por un lado-el mercado-pide mejores instituciones a sus países, pero no tolera que la clase política argentina discuta, consensúe, que es básico en democracia’(…)
El reemplazo de los controles y equilibrios internos por la ‘disciplina del mercado’, no representan una mejora de las posibilidades de control. (…)
(…)Si situamos al poder político en un contexto democrático, resulta posible aceptar que su unidad de cuenta es el voto de los ciudadanos,tal como el dinero lo es para el poder económico.
Ahora bien, si la pugna entre ambos poderes se cifra en dichas unidades de cuenta, el margen para confiar en que la política salga airosa, se estrecha. El voto de los ciudadanos-pese a constituir un instrumento efectivo y temido por la capacidad de sanción que reúne-, se ejerce en forma espaciada y no siempre es posible recurrir a él para oponerlo al desafiante ‘voto’ que los mercados emiten cotidianamente entre cada turno electoral.(…)
Es preciso señalar que en un régimen democrático la’naturaleza autoritaria’ que conlleva este poder centralizado ha sido atemperada a partir de la implantación del estado liberal de derecho. En efecto, en un  régimen político democrático, ese poder regulador que asegura las libertades, se legitima mediante la participación de sus ciudadanos y dispone de mecanismos de formación de la voluntad colectiva entre los cuales, las elecciones libres y periódicas condensan uno de los momentos cruciales dentro del proceso de representación política. De modo que el poder originado en la legitimidad del voto ciudadano y el poder entendido como expresión del interés general, expresan dos componentes decisivos a la hora de considerar el poder político en el contexto de una democracia.
El poder político en el marco de unidades territoriales centralizadas presupone poder estatal, de modo que cifrar nuestras expectativas sólo en el restablecimiento de la confianza, sin mediar una reconstrucción del estado y una recuperación de sus capacidades institucionales, instrumentos y recursos, resultaría insuficiente para fortalecer los poderes reguladores que sustentan y exige un régimen democrático en el contexto actual(…)”

La huelga agraria

La situación del mundo rural”5 El absoluto fracaso recaudatorio de la hoy famosa resolución 125 nos informa que durante su vigencia, casi un 80% de las exportaciones de granos y sus derivados pagaron alícuotas entre  el 25 y 30%. Tarea en manos de los exportadores. O sea, ni siquiera los niveles fijados por la resolución anterior 369-07; sino los correspondientes a la anterior a ésta, la resolución 10/07. Esto es posible porque los exportadores saben antes que nadie cuando va a ver aumentos en la alícuota para las exportaciones, por lo que antes que éstas se anuncien, firma un título de compra al productor y luego tiene una ganancia extra entre la alícuota anterior y la que se debe pagar en el momento de la exportación. A su vez solo un 17% tributó la alícuota de entre 30 y 35% correspondiente a la resolución 369/07. Y solo un 4% tributó la alícuota de entre 35 y 40%. Esto pone en evidencia el fraude al que se ha incurrido en relación a la intención de los legisladores que impulsaron la sanción de la ley 26531, reglamentada por el decreto 764/08. El desolador resultado que muestra el rango de alícuotas del 40-45%. Los nulos resultados de la alícuota entre 35y 40%, y los magros resultados de la alícuota de entre 30 y 35%, muestran que, pese a descontarle al productor las altísimas retenciones móviles, el grueso de las exportaciones se está realizando con las alícuotas fijadas por la resolución 10/07 o anteriores.
Como las grandes multinacionales, inversores agrícolas, y grandes ‘pooles’ de siembra dominan toda la cadena de valor o están interrelacionados con esta, o cuentan con sus traders, resulta evidente entonces que las retenciones móviles de la famosa resolución 125/08 sólo alcanzan plenamente a los pequeños y medianos productores de granos. El gobierno justificó primeramente la implantación de ellas, como un instrumento de política económica para nivelar los precios internos. Pero los precios se desnivelaron aún más, por efecto de la reacción que causó la medida. Luego justificó a las mismas, como un instrumento de recaudación para distribuir riqueza. Pero la recaudación como se ve, hasta el momento no registró ningún aumento. Entonces ¿para qué y para quienes han servido las retenciones móviles de la resolución 125?
El salvataje a las exportadoras de granos mediante la resolución 125/08.
En ese sentido, los rastros no son nada tenues para llegar a la conclusión que las retenciones móviles que han convulsionado al país, han beneficiado enormemente a las grandes exportadoras de granos. Estas les han permitido a las exportadoras, principalmente de soja y sus derivados, comprar barato y vender caro, al compás de la enorme alza de los precios internacionales. Y así poder cumplir con las DJVE (Declaraciones juradas de compra) que masivamente efectuaron en forma previa al dictado de la resolución 369/07.

 Medio, procedimiento y táctica en relación al objetivo

La organización del movimiento. 6
     
La huelga del campo, comenzó inmediatamente un día después como consecuencia de la firma por parte del gobierno nacional de la Resolución 125/08 (10-3), que consistió en un aumento de las retenciones a la exportación de la producción agropecuaria con el agravante, que incorpora la movilidad de las alícuotas, según aumento internacional del precio de los productos.
     Los productores del campo libraron una batalla bajo la dirección de la Mesa de Enlace compuesta por:La Sociedad Rural,Coninagro-Confederación Intercooperativa Agropecuaria-, CRA -Confederaciones Rurales Argentinas-, ( de la que forma parte CARBAP,-Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa- y, la Federación Agraria Argentina-FAA-. 7
     La justificación del gobierno fue el aumento desmedido del precio de la soja a nivel mundial y la existencia de los pool de siembra.
     Para conocer quienes son los grandes terratenientes hoy día puede resumirse en: Elztain con 600.000 ha.de tierra, Grobocopatel con 1.000.000 ha.,Urquía, con 200.000 ha., y las cerealeras, Cargill (USA) que exporta por u$s 4.317.000.000 millones, Bunge u$s 2.600.073.000 millones, Dreyfus, por 2.030.000.000 millones y le continúan, Nidera, Noble, ADM, Aceitera General Dehesa (Urquía) etc.
     Acompañando en la lucha a la Mesa de Enlace se encuentra: la Corriente Clasista y Combativa –CCC-, la Corriente de “Chacareros Federados”, el Movimiento de Mujeres en Lucha, la Unión Campesina del Chaco y ASOMA(Asociación de Medieros y Afines) y UATRE (Sindicato de trabajadores rurales).
     La organización de la lucha se llevó a cabo mediante Asambleas de Productores Rurales, y los medios utilizados son: suspensión de la comercialización, corte de ruta impidiendo la circulación de camiones con productos agropecuarios y piquetes.
     Articuló su lucha con los pueblos y ciudades de provincias argentinas y así logró conformar una alianza de clases con comerciantes, industriales de maquinarias agrícolas, trabajadores rurales, estudiantes, profesionales y técnicos, y en algunas provincias la Iglesia, intendentes y gobernadores. Todo esto en relación con la Mesa de Enlace y en donde las organizaciones que la componen son de carácter político corporativo.
     Hacia el 25 de marzo comienza a intervenir la Gendarmería Nacional para liberar el acceso al Túnel Subfluvial (Paraná-Entre Ríos-y Santa Fe), y el Secretario General del Sindicato de Camioneros y Secretario General de la CGT, Hugo Moyano, convocó a los dirigentes de los gremios aliados a pronunciarse en contra del paro del campo.
Los sindicalistas relacionados con la industria de la carne y los puertos, el titular de las 62 Organizaciones peronistas y Secretario General de la Unión de Trabajadores Rurales y la Estiba (UATRE), no se pronunciaron habida cuenta que se encontraban a favor de la lucha agraria por estar íntimamente vinculados a esa producción.
Hacia fines de abril la Mesa de Enlace promueve y organiza una movilización masiva para el 25 de mayo en Rosario. Logran la participación de más de 250.000 personas la mayoría de ellas, productores rurales de todo el país.
Al no haber diálogo y atisbo de ninguna medida por parte del gobierno el 28 de mayo, mantienen la suspensión de la venta de granos y hacienda, incorporando la lucha en las ciudades y los pueblos con acampes frente a municipios y gobernaciones. Para esta fecha se encuentran en lucha las provincias de Catamarca, La Rioja, San Juan, Mendoza, San Luis, Tucumán, Santiago del Estero, Córdoba, Formosa, Misiones, Chaco, Santa Fe, Buenos Aires, La Pampa y Entre Ríos. En todas estas se combinan cortes de ruta y Asambleas, concentrándose la actividad en las provincias de Entre Ríos, Córdoba, Santa Fe, y Provincia de Buenos Aires.
El acto de Rosario constituyó un hecho político, no sólo por la participación de productores, sino por la fuerte presencia de población de las grandes ciudades. Este hecho significó una torsión en la relación de fuerzas con el gobierno, habida cuenta que  fortaleció a la Mesa de Enlace y profundizó el enfrentamiento con el gobierno.
El gobierno contesta con el Poder Judicial deteniendo a dirigentes rurales y políticos de la oposición, interviniendo la Prefectura Naval arrestándolos en San Pedro, Provincia de Buenos Aires. La ofensiva se basó en criminalizar la protesta rural.
Como respuesta a esta medida se produce un corte total en Gualeguaychu (Entre Ríos) y el repudio de todas las organizaciones vinculadas al agro. Comienzan los grandes actos en ciudades de provincias en donde los más numerosos se concentran en el sur de Santa Fe, Córdoba y Provincia de Buenos Aires y se decide extender el paro agropecuario.
Paralelamente CARBAP (Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa), denuncia ante la justicia a las empresas exportadoras del sector a las que acusa de actuar en forma cartelizada en la compra de trigo desde fines de 2006. Las empresas  denunciadas son: Nidera, Bunge, Cargill, Dreyfus, Aceitera General Dehesa, ADM, Moreno, Noble, CURCIJA y ACA que manejan el 60% del volumen de trigo comercializado en Argentina.
Aducen que desde principios de 2006 las exportadoras y molinos de trigo reciben una presión de parte de la Secretaría de Comercio e Interior para no competir entre sí y mantener el precio doméstico a niveles más bajos. Según CARBAP esto llevó a que el perjuicio al productor ascendiera a 800 millones de dólares. Esta lucha logró dividir al país en dos. Observada la posición de los Intendentes de la Provincia de Buenos Aires, entre los cuales hay solo tres casos sin definición, los que apoyan al agro son 53 intendentes y los que adhieren a las políticas de gobierno, 43.
Después de 95 días de conflicto, son muy pocos los que pudieron mantenerse neutrales, tanto en las intendencias como en las legislaturas provinciales. En Córdoba, la casi totalidad de los intendentes se encuentran a favor del campo, salvo los de la ciudad de Córdoba y Villa María que están alineados con el gobierno. En Santa Fe de las 48 intendencias y 301 comunas, los apoyos se reparten entre un 70% para el campo y un 30% para el gobierno nacional, siendo más importante el apoyo al campo en la Legislatura provincial.
En Entre Ríos los diputados y senadores provinciales se pronunciaron a favor del campo, y en La Pampa y San Luis la mayoría de los Intendentes lo apoyan.
Hacia el 15 de junio se agrava el conflicto y se extiende a la Capital Federal. Hay manifestaciones de apoyo al campo, con cacerolazos frente a la residencia presidencial-Olivos- y un acto organizado por el Presidente del Partido Justicialista, Néstor Kirchner en Plaza de Mayo. La gendarmería reprime un piquete en Gualeguaychú deteniendo a su dirigente Alfredo de Angelli de la Federación Agraria. Inmediatamente miles de manifestantes intentaron liberarlo y la Gendarmería decidió dejarlo libre, siendo llevado en andas por el pueblo hasta Gualeguaychú.
Esta represión fue el detonante de un hecho inédito en el país. Hacia la tarde del 15 se produjeron piquetes y cacerolazos en todas las provincias y en forma simultánea.
Paralelamente comienza la quema intencional de campos. 3000 ha. en Rojas (Pcia de Buenos Aires), varios campos ubicados sobre la Ruta 31 y caminos vecinales de la zona. En algunos de ellos fueron quemadas bolsas con granos y también en San Pedro, San Antonio de Areco, Baradero, Chacabuco, 9 de julio y Junín (Pcia. de Buenos Aires) incluyendo algunas viviendas. A la vez desconocidos tajearon silos bolsa donde se almacena la cosecha, en varias ciudades como por ejemplo Laboulaye, Río Cuarto y Chazón (Córdoba), Rufino y Villa Cañás (Santa Fe), 9 de julio y Junin (Pcia. de Buenos Aires),  y General Pico y Quemu Quemu ( La Pampa) a partir de los primeros días de mayo.
Estos hechos lograron intensificar y a la vez incrementar en número los cortes de ruta, ahora acompañados por los cacerolazos. El 17 de junio se organiza una masiva marcha en la Capital Federal,  reclamando al gobierno el cese del conflicto y desde las 20 hs. en todas las principales ciudades del país se llevan a cabo cacerolazos.
El gobierno realiza un acto en Plaza de Mayo-18 de junio- y la Presidenta de la Nación declara, que a los dirigentes de la Mesa de Enlace nadie los votó ni los eligió.
A partir del 21 los dirigentes deciden levantar los piquetes porque consideran que cumplieron su objetivo. La estrategia ahora es iniciar un debate con los legisladores nacionales, para lo cual se trasladan a la Capital Federal e instalan una carpa al frente del edificio del Congreso Nacional. Aproximadamente 500 intendentes de provincias argentinas, van al Congreso de la Nación en apoyo a la Mesa de Enlace.
Paralelamente grupos del movimiento piquetero, cubren la superficie de la plaza del Congreso con numerosas carpas contando con el apoyo del gobierno.
A lo largo de todo este tiempo las escasas reuniones convocadas por el gobierno a la Mesa de Enlace fueron frustrantes porque no se discutían los problemas que afectan al sector, y se prolongaban a lo largo del tiempo. Esto cortó el diálogo y la Mesa de Enlace decidió, además del acto en Capital Federal –zona de Palermo- empezar a discutir con diputados y senadores nacionales  su propuesta y ganar consenso.
El 15 de julio se realizan dos actos en la Capital Federal. El originario programado por la Mesa de Enlace, que concentra en la Avenida Figueroa Alcorta, frente al Monumento de los Españoles y, que en realidad es el Monumento a la Carta Magna, logra reunir 237.000 personas con la presencia de muchísimos productores rurales llegados desde distintas provincias. Y el acto del gobierno, organizado por Néstor Kirchner frente al edificio del Congreso, ante una presencia de asistentes cercana a los 100.000, en su mayoría convocados por organizaciones sociales afines al gobierno e intendentes del conurbano bonaerense.
Esta manifestación de fuerza, que ya trasciende la Mesa de Enlace, demostró que el campo logró convertir su lucha, en una lucha de carácter nacional. Como también en su petitorio planteaba los problemas de los pueblos de las provincias, y la necesidad  de que se respete la coparticipación federal y que las retenciones pasen a ser coparticipables, ganó en las calles la batalla política. En el petitorio la Mesa pedía que el tema de las retenciones pasara a ser resuelto en el Parlamento porque era el lugar fijado por la Constitución.
Al finalizar el acto la Presidenta Cristina de Kirchner anunció que enviará al Parlamento para su aprobación a libro cerrado, la Resolución 125/08 de Retenciones Móviles, medida que formaba parte de los reclamos del sector agropecuario.
La decisión del gobierno fue una reacción a los “cacerolazos” llevados a cabo en todo el país y tanto, la presidenta como Néstor Kirchner acusaron de “golpistas” a los que protestan pidiendo que se encarcele a los “estancieros” que cortan ruta.
Mientras tanto el Jefe de Gabinete, Alberto Fernández, confirmó que los Diputados y Senadores no pueden modificar el contenido del Proyecto de Ley.
El 26 de junio Kirchner presiona a Diputados para que apoyen el proyecto oficial. En el bloque oficialista son cuarenta los que piden cambiar el proyecto.
En la Cámara de Diputados, el 6 de julio, por sólo siete votos se aprobó el Proyecto de Retenciones Móviles, pero el gobierno debió aceptar modificaciones para su sanción. Quince legisladores oficialistas votaron en contra luego de diecinueve horas de sesión. El total de votos fueron 253, afirmativos 129 y por la oposición 122 y dos abstenciones. Aunque insuficiente, los ruralistas creen que se consiguieron algunos cambios y que el resultado de la votación no fue una derrota. Quedan a la espera de la decisión del Senado.
Para el 16 de julio el sector del campo había organizado un acto frente al Monumento de los Españoles. Néstor Kichner, presidente del Partido Justicialista (PJ), decide hacer un contracto frente al edificio del Senado para presionar a los Senadores. En su discurso acusó a los ruralistas como “grupos de tareas” y “comandos civiles” y también pidió acatar la decisión que tome el Senado. Los organizadores del acto calculan 300.000 asistentes y los medios periodísticos aproximadamente 100.000.  Paralelamente y dos horas después comienza el acto del sector agropecuario y las poblaciones de los pueblos del interior sumados los de Capital Federal y Gran Buenos Aires. La presencia de 237.000 personas resultó una contundente demostración de adhesión popular. A la vez como en ese momento, estaba sesionando los Senadores, deciden quedarse en ese lugar para seguir el desarrollo de las sesiones por televisión.
Aproximadamente a las 21 horas la distribución de votos en la Cámara Alta era 35 a favor,  33 en oposición y 4 dudosos. Finalmente el resultado fue un empate 36 a 36 debiendo desempatar el Presidente del Senado y Vicepresidente de la Nación, Julios Cobos con las siguientes palabras:”Que la historia me perdone si me equivoco. Mi voto no es positivo, mi voto es negativo”.
Los líderes ruralistas estallaron de alegría.
 
Una síntesis

Esta ponencia se inicia con un análisis que distingue el fenómeno que aparece “retenciones móviles” del problema real que es político. Se demuestra que no sólo es un  problema político, sino que toma alcance nacional y exige un alineamiento en relación a dos fuerzas sociales en pugna. Es este hecho el que permite que emerjan las relaciones políticas para imponer un programa cuya meta implica el desarrollo de las fuerzas productivas de la sociedad y la recomposición del estado-nación.
En realidad se produjeron tres crisis: a) crisis institucional;b) crisis política y c) crisis de gobierno. En cuanto a la crisis política conceptualizamos el momento contrarrevolucionario a partir de 1983 llegando a la crisis general de 2001. Esto llevó a la crisis del centralismo orgánico electoral parlamentario y de partidos  y al dominio del centralismo de carácter burocrático que se impuso a partir de la crisis de 2001.
Pero ésta como toda crisis abre dos vías de realización y dos caminos. 1) La vía de carácter burocrático, personificada por funcionarios sin participación del pueblo por la crisis de los partidos políticos y 2) la vía de carácter democrática que requiere del dominio de las relaciones políticas y sociales por medio de cuadros políticos, y de un Estado que garantice el desarrollo de las fuerzas productivas sociales para lo cual, en estos momentos se requiere prácticamente de una revolución de carácter democrática con participación de masas.  Lo que quedó  trunco en 1976 como meta a realizar, emerge nuevamente embrionariamente en estos 130 días de lucha.
Y en relación a esta revolución es el alineamiento.
Para ello rescatamos un análisis de Lenin acerca del régimen en Rusia durante el siglo XIX, que impuso el nihilismo en tanto negación de toda creencia, dominando las vulgaridades. Esta política tenía por objeto la destrucción radical de las estructuras sociales sin  pretender sustituirlas por ningún estado definitivo. La imposibilidad del progresismo autóctono para comprender el proceso social que describimos, anida en una capa social que se encuentra bajo la influencia del nihilismo combinado con el relativismo en donde la combinación implica la negación de la búsqueda de la verdad. Es decir se encuentra imposibilitada de comprender el carácter revolucionario que tiene este movimiento. No es un  problema de voluntad ni de los sesos de los individuos, sino de cómo se organizó y desenvolvió un momento de la lucha de clases en Argentina en medio de una crisis financiera mundial.
 Bien. Si los enfrentamientos sociales en Argentina y en general en todos los países dependientes se encuentran en relación “nación-imperialismo”, para este caso, la lucha de los pueblos que en su mayoría se encuentran vinculados a la producción agropecuaria y al mercado mundial,  vía comercio exterior, tiene como enemigo el kártel anglosajón de la guerra alimentaria donde seis transnacionales controlan granos y cereales y en donde dominan en los contratos a futuro los ominosos fondos de cobertura de riesgo en las Bolsas de materias agrícolas de la Bolsa de Cereales de Chicago, y la de Kansas-Mineapollis-Londres.
Una docena de compañías claves aliadas a unas cuarenta empresas medianas dominan la cadena alimenticia, en cuya cúpula se encuentran el kártel de las seis transnacionales de granos: Cargill, Continental, CGC, Archer, Danields,Midland (ADM), Louis Dreyfus, André y Bunge y Born. Su dominio prácticamente absoluto en el mundo de los cereales y los granos desde el trigo, maíz y avena, pasando por el sorgo, cebada y centeno, hasta las carnes, lácteos, aceites y grasas comestibles, frutas, vegetales, azúcar y especias. Los alimentos en general.
Es este el mapa de los dueños del mundo vía el comercio de granos y, cuya política responde a las necesidades del capital financiero internacional y usurario.
La lucha de clases desarrollada en la Argentina a lo largo de cinco meses combinó acciones de masas, lucha política y lucha parlamentaria, creando una situación de masas y es esto lo que le da carácter revolucionario al momento en relación al estado previo de esta sociedad.
Toda situación de masas implica una crisis revolucionaria y también una torsión que cambia la correlación de fuerzas en relación al estado del poder entre las clases sociales.
    La emergencia de una revolución de carácter democrática, que es lo que estamos presenciando, implica de hecho la realización de una alianza de clases de carácter democrático donde confluyen fracciones de burguesía, proletariado, técnicos y distintos sectores de la población urbana-rural.
    Ahora se establecieron las condiciones para la realización del poder de una fuerza social que expresa los intereses De la Argentina Profunda.
    La lucha por la recuperación de la soberanía del Estado-Nación implica también la recuperación de la República democrática. Esto es lo que ha quedado planteado como meta a realizar desde1976 por el pueblo argentino.
    Finalmente. La relación de dependencia entre el Estado, el Comercio Exterior, y el Mercado Mundial contradictoria a los intereses de un  sistema productivo agro-industrial, organizó un vasto movimiento social que recorrió la mayoría de las provincias y territorios económicos del país haciendo emerger el interés nacional. Detrás del Estado se encontraban los intereses de los Kártels de los alimentos y su imposición usuraria en detrimento de los productores rurales, la industria de máquinaria dedicada a las tareas rurales, los profesionales, etc.
    Hemos descripto como a partir de las ventas a futuro basadas en la especulación, e hipotetizando acerca del precio de los granos a futuro, el Estado argentino que cobra retenciones por las exportaciones modificó incrementando las alícuotas en julio de 2007, después en noviembre y finalmente en marzo de 2008. Como los contratos de compra se hacen antes de que comience la cosecha, empezaron a bajar los precios de los cereales a comienzo de 2008 y en este caso, los grandes exportadores mundiales de cereales perdían grandes sumas de dólares, y para evitar esa pérdida el gobierno aumentó la alícuota y la convirtió en móvil de acuerdo a los precios fijados en la Bolsa de Chicago y otras.
     Este fue el detonante de un conflicto que terminó en una crisis política.
     ¿Qué distancia existe entre “mafias” y los “kártels internacionales”? Que ambos aplican los mecanismos y las técnicas de los conflictos de baja intensidad que incluyen el terrorismo mediático, ideológico, y atentados. En este caso quema de campos y de los cereales almacenados, amenazas, etc. creando una situación y una atmósfera de caos social.
     Ahora vemos que en el colapso financiero mundial de setiembre de 2008, tuvo participación la especulación financiera de los kártels de los alimentos, petróleo, etc. además de bancos, seguros, y en especial los fondos de inversión. Todos estos participaron y son responsables de la crisis económica y política de la Argentina.
     Durante la hegemonía del capital financiero rentístico, el patrón de medida es la usura y sus guardianes los contratistas, organizaciones armadas privadas y paraestatales. 
     El objetivo en esta lucha es, para unos, la destrucción del Estado-Nación y con él las relaciones políticas y, por parte de los pueblos, su defensa. 
Y para finalizar. A lo largo del desarrollo del capitalismo y fundamentalmente en su etapa monopólica y luego financiera, hay sólo dos escuelas en la teoría económica. La del librecambio, la que comúnmente se denomina el liberalismo ó el neoliberalismo, que tiene su origen en Inglaterra en la época en que ésta dominaba el mercado mundial. Por supuesto la acompañaba toda una superestructura política y jurídica. A ésta en el siglo XVIII comienzan a enfrentársele la del estructuralismo Alemán que enfatiza el papel del estado en el proceso de desarrollo con sus instituciones y reglamentaciones. En una palabra, la democracia del capital privado que impone el Consenso de Washington a partir de 1980, y el capitalismo de Estado convertido en enemigo de la democracia. Era y es una lucha en el marco del mercado mundial.
      Ahora se ha impuesto como una religión la libertad de mercado exigiendo que la política no interfiera. Pero, ¿qué se va a entender por mercado? El mundo de la circulación de las mercancías y dentro de ella el del dinero. Pero ahora el dinero no es la expresión de una mercancía objetiva y material sino que es algo totalmente inmaterial sin respaldo, y que se incrementa producto de la fantasía de los llamados operadores y en particular los fondos de inversión. Y es por ello las imágenes de la burbuja, el estado febril de las bolsas y la ausencia terrenal de los operadores.
       Entonces ¿a quién se dirigen cuándo hablan de libertad de mercado? A la clase política de los distintos gobiernos para que den libertad a ésta operación especulativa en detrimento de los pueblos, los trabajadores y, las naciones.
       Sofismas, tautologías, a los efectos de engañar a los pueblos y en donde son los intelectuales, los medios de comunicación, los aparatos de inteligencia, los contratistas y los cuadros políticos los que le dan forma de “relato”.  
        La historia como siempre, está en manos de los pueblos.

1 En marzo próximo pasado la autora escribió un artículo titulado “El paro agrario: Una guerra de carácter nacional”desarrollando esta problemática y que antecede esta investigación, en tanto formalización del problema. Publicado entre otros medios en  Nacional y Popular, 6 de abril de 2008 y Revista Política y Desarrollo 7 de abril de 2008 versión digital.

2 Directora de CICSO-Centro de  Investigaciones en Ciencias Sociales- Buenos Aires, abril 2009. cicsoar@yahoo.com.ar

3 Cfr. Imperialismo-dinero-guerra,  Beba C.Balvé en: Revista Antimafia-Duemila. Italia,Año VI, Nro.50,año 2006.

4 “La política del entredicho”  en: Estudios Sociales 22-23(revista universitaria semestral) UNL, año XII-2002.

5  Mario Cafiero y Javier Llorens. Informe ampliatorio. Las verdaderas razones del dictado de la resolución 125.

6  Cronología. Fuente, Diario La Nación.

7  La primera Comisión de Enlace se creó en noviembre de 1970. Allí, Luis Firpo Miró (SRA), Juan Antonio Pirán (CRA), Alberto Beltramone (Coninagro) y Antonio Di Rocco ( FAA) firmaron la institucionalización de la unión. Fuente. Diario La Nación 2 de agosto 2008.



La organización Corleone

8 de Mayo de 2009

Por Guillermo de Haro
[Publicado en la sección MATERIBIZ de clarín.com]

 


Mantener a flote un negocio en el peligroso mundo del hampa no es tarea sencilla.
Y lo cierto es que la familia Corleone, de la saga “El Padrino”, ha dirigido una empresa exitosa y sustentable por más de medio siglo, desde los primeros pasos de Vito en la época de la ley seca hasta los tratos de Michael con el Vaticano a finales de la década del ‘70.
En artículos anteriores en MATERIABIZ, hemos analizado los distintos estilos de liderazgo de Vito y Michael así como los desafíos de la sucesión.
Pero “El Padrino” nos brinda muchas más lecciones de management para nuestros días. Entre ellas, un interesante marco de análisis para comprender las principales problemáticas de la estructura organizativa.
En efecto, ¿cómo se organizaba la estructura de la familia Corleone? ¿Cómo se hacía el trabajo? ¿Cómo se definía y ejecutaba la estrategia?
Los Corleone, y más generalmente todas las familias de la mafia siciliana, poseían una estructura fuertemente centralizada y jerárquica, formada por divisiones extremadamente planas.
Inspirada en los antiguos ejércitos romanos, la estructura estaba concebida para actuar rápidamente ante situaciones de riesgo, adaptarse a los cambios y mantener una cierta flexibilidad.
La pirámide de la organización se componía, en orden descendente, de los siguientes órdenes jerárquicos:
1) El Don
En la cúspide de la estructura tenemos al Don, el cerebro de la familia, en principio dedicado completamente a la estrategia y separado de las cuestiones del día a día.
Pero lo cierto es que el Don, como buen fundador y empresario moderno, se involucra continuamente en las operaciones y toma decisiones hasta en algunas de las cuestiones más nimias.
Pensemos, por ejemplo, en Vito Corleone durante la boda de su hija, cuando atiende personalmente hasta las más mínimas peticiones de algunos de los invitados.
Sus hombres tienen poco margen de maniobra, y él debe estar enterado de todos los movimientos.
2) El Consigliere
En el siguiente nivel, aparece el Consigliere, que es “como un consejero, un puesto importante en la familia”, como explicaba Michael a Kay en la boda de su hermana.

Similar al director general de la organización, el Consigliere es nombrado directamente por el Don. Es el hombre de confianza, el que recopila toda la información y se encarga de que se ejecuten las órdenes del Padrino.
Un punto importante y curioso es que el Don nunca imparte órdenes directamente.
Esto le permite no implicarse directamente en actividades ilegales, minimizando los riesgos de ir a prisión y manteniendo su posibilidad de seguir vinculado con el mundo legal y la vida pública.

Tom Hagen, encarnado en las películas por Robert Duvall, tiene una formación perfecta para el puesto: es abogado (Michael Corleone comenta en la tercera parte de la saga: “lo que necesito son abogados, no matones”). Un reflejo de la práctica habitual donde muchos altos directivos de empresas cuentan con asesoramiento legal en el ejercicio de sus funciones.
La coexistencia del Don y el Consigliere configura una estructura bicéfala, muy común en nuestros días.
Por un lado, un directivo encargado de la visión y la estrategia, una persona que mira hacia fuera y enlaza el entorno con la organización. Por el otro, un directivo encargado de ejecutar, movilizar y controlar los recursos internos.
Un ejemplo muy conocido es el de Microsoft, donde Bill Gates era responsable de estrategia y actuaba como líder visionario, mientras que Steve Ballmer era responsable del día a día.
3) Los caporegimes
El siguiente eslabón de la cadena son los caporegimes, como Tesio y Clemenza, nombrados directamente por el Don.
Estos pueden considerarse como directores de unidades de negocio. En el marco de la estructura militar romana, se asimilaban a lugartenientes que reportaban directamente al Emperador o General (en la República).
Los caporegime reportan directamente al Don y participan en las reuniones. Sin embargo, lo normal es que el Padrino no les dé órdenes directamente sino que lo haga a través de su Consigliere.
De este modo si los caporegime son capturados y no respetan la “omertá” (el código de silencio siciliano), el Don no podrá ser culpado de haber ordenado un delito.
4) Los soldados
El antiguo ejército romano se basaba en unidades flexibles de tamaño decreciente. El centurión dirigía una centuria de 100 hombres. El decurión, una decuria de 10 hombres. La centuria se componía de diez decurias.
En las familias de la Cosa Nostra, se presentaba una organización similar. Los caporegime comandaban grupos de diez soldados.
Pero no cualquiera podía ser un soldado de la familia. Al igual que los ejércitos romanos imponían ciertas condiciones para el ingreso, las familias de la Cosa Nostra sólo admitían a los “hombres de honor” (uomini d’onore).

Un hombre de honor debe haber demostrado su valor, debe seguir el código de honor siciliano y tener una situación familiar transparente. Por supuesto, la organización no aceptaba a nadie del que pudiera tener la más mínima duda sobre su lealtad (principalmente aquellos que tienen relación con el Estado, con el otro mundo).
Además de cumplir con estos requisitos, los soldados debían pasar por un ritual iniciático y prestar un juramento de fidelidad (de nuevo la cultura y sus manifestaciones) en el que varios miembros de la familia debían estar presentes.
En esta ceremonia hay elementos sagrados, y la condición de hombre de honor sólo cesaba con la muerte.
Pero, dadas estas duras condiciones de ingreso, ¿cómo hacía la familia para atraer “talento”?
Desde luego, la contrapartida debía ser interesante para los soldados.
Los hombres de honor tenían excelentes condiciones económicas, poder, posibilidad de ascender en los negocios y apoyo en los momentos difíciles.
Cuando un soldado iba a la cárcel, la organización cubría económicamente a sus familiares directos y lo esperaba orgullosa a su regreso, por haber respetado la omertá. Por ser uno de los nuestros, de esta Cosa Nostra.
5) Los asociados
Algunas familias también tienen “asociados”, empleados externos que no pertenecen a la familia pero que les prestan ciertos servicios. En la saga, el gran ejemplo es el asesino a sueldo, Luca Brasi (a quien Michael definió como alguien cuyo trabajo es “dar miedo”).
Un caso curioso de mercenario leal, o de consultor especial en nuestras empresas, como hacen algunos lobbistas en los Estados Unidos.
En definitiva, el modelo organizativo de la familia presenta una serie de ventajas para el tipo de negocios en que se encuentra.
Unidades flexibles con independencia en las decisiones para determinadas acciones y recolectar información.
Una férrea estructura jerárquica que permite el flujo de información desde y hacia el centro de toma de decisiones.
Normas sólidas y de rígido cumplimiento, con sanciones coercitivas. Entre ellas, la Omertá para mantener el “secreto industrial”, las claves que permiten al negocio seguir funcionando y siendo rentable, y sin el cual la empresa podría desaparecer.
Una estructura que busca el reemplazo de puestos clave y permite a los miembros de la base crecer en la organización, siempre que la organización crezca.



http://www.agendadereflexion.com.ar/2009/05/08/526-la-organizacion-corleone/


 

 

© 2009 ANTIMAFIADOSMILARGENTINA.com| Diseño Argentina| Fundador Internacional Giorgio Bongiovanni | Derechos Reservados.