NARCOTRÁFICO


LA VERGONZOSA RETRACTACIÓN DE ELISA CARRIÓ
AHORA DICEN QUE DUHALDE SERÍA UNA MAESTRA JARDINERA

La reputación de Elisa Carrió acaba de caer por la borda. Luego de haber rectificado sus dichos respecto a que Eduardo Duhalde es el responsable del narcotráfico en la Argentina, los dichos de "Lilita" carecen a partir de ahora de todo visto de seriedad.
    Que se rectificó, que no lo hizo. La realidad es que la jueza federal María Servini de Cubría, consideró en su fallo que la líder de la Coalición Cívica "se retractaba" y que le "pidió perdón" a Duhalde por haber expresado sus manifestaciones con ánimo injuriante.
    Tan es así que, en otro tramo del fallo, la magistrada sostuvo sin medias tintas: "En el desarrollo de su extensa declaración la Dra. Carrió pidió perdón al Dr. Duhalde si éste se consideró ofendido con sus declaraciones y enfatizó que nunca dijo que el nombrado liderara el poder mafioso".
     Pocas horas más tarde, un cable emitido por dirigentes de Coalición Cívica aseguraba que la líder de ese partido jamás se había retractado. Insólito por donde se lo mire, sobre todo porque a la hora de sobreseer a Carrió, Servini de Cubría aplicó el artículo 117 del Código Penal por el cual el culpable de injuria "quedará exento de pena, si se retractare públicamente"; también aplicó el 425 del Código Procesal Penal que sobresee al acusado si "se retractare".
.    Por más que se diga lo que se diga hoy, no es la primera vez que Carrió vincula a Duhalde con el narcotráfico. Lo hizo infinidad de veces, llegando a sostener que ha sido quien "abrió las puertas del narcotráfico" en la Argentina. ¿Suena esto a mera responsabilidad política?
    No sólo eso, Carrió ha sostenido oportunamente que tenía serias intenciones de ir a juicio con Duhalde "para demostrar que es el responsable del crecimiento del negocio de la droga en Argentina" (1).
    No hay equívoco alguno en sus palabras y jamás la líder de CC se ocupó de aclarar que no acusaba al ex Presidente de narcotraficante, aún cuando los medios de comunicación han reproducido esa palabra como salida de su boca.
    La realidad indica que Duhalde está fuertemente vinculado con el tráfico de estupefacientes, y Carrió no puede no saberlo. Los por qué de su retractación sólo los conoce ella misma.
Duhalde y las drogas

    Cada vez que lo acusaron de tener vínculos con el narcotráfico, Duhalde dijo que se trataba de una campaña de desprestigio. Así quedó especificado en el informe que la Comisión Anti lavado del Congreso estadounidense, presidido por el senador Carl Levin, y en las investigaciones que realizaron en Argentina el ex jefe de la Interpol México, José Miguel Ponce Edmonson. En diálogo con CAMBIO, Ponce recordó: "Esos fondos ingresaron por parte de Palito Ortega, a quien Duhalde, enseguida lo raleó de la campaña. Fui testigo del profundo enojo del ahora presidente quien se vio muy afectado por ese episodio".  
    Nuevamente Duahlde esgrimió su argumento de que se trataba "de una campaña de desprestigio" cuando las acusaciones contra las mafias enquistadas en la policía bonaerense —a la que calificó como "la mejor del mundo"—, señalaban a su jefe, el comisario Pedro Klodczyk, como un hombre permisivo en la distribución de drogas cuando estuvo a cargo de la unidad regional de la ciudad de Quilmes.
   SOBRE LA EFEDRINA-CASOS RELEVANTES
 

 

Utilizó la misma defensa en 1992, cuando el juez español Baltasar Garzón tuvo su primera aproximación a Argentina y acusó a la ex cuñada de Menem, Amira Yoma, y al ex secretario de Recursos Hídricos, Mario Caserta —amigo de Duhalde—, de integrar una organización de lavado de dinero vinculada al traficante de armas sirio, nacionalizado argentino, Monzer Al Kassar.
    En septiembre del 1989, durante un viaje de Menem a Yugoslavia, Duhalde quedó a cargo de la Presidencia. En esos días estampó la firma, junto al ministro de Economía de la época, Néstor Rapanelli, en el decreto que designaba a Ibrahim Al Ibrahim como asesor especial de la aduana en el aeropuerto de Ezeiza. 
    Al Ibrahim era ya el ex esposo de Amira Yoma y en español sólo sabía decir "muchas gracias". Durante una entrevista con medios argentinos y españoles, Al Ibrahim —quien vive refugiado en Damasco desde que se convirtió en prófugo de la justicia—, aseguró que "Duhalde era uno de los funcionarios de gobierno que más favores me pedía en la aduana".
    Eran los días en que Duhalde le encargaba a su lugarteniente Alberto "el negro" Bujía retirar maletas o bultos que pasaban sin abrir por los controles de la aduana en el aeropuerto.
    Las irregularidades en la aduana fueron denunciadas por el semanario español Cambio 16 y las pruebas contundentes que aportaba el semanario llevaron a que Garzón tomara la causa que involucraba a Al Kassar, radicado en Marbella.  
     Con el escándalo en todos los medios, Duhalde se comunicó rápidamente con el juez "para saber cuál era su situación en el expediente", según cuenta el periodista Hernán López Echagüe en el libro El otro.  
    Ante la consulta desesperada la respuesta del magistrado español fue corta y tajante: "Duhalde, yo sé qué clase de político es usted...". Sobre el escritorio del Juez descansaba el dossier confeccionado por la DEA sobre los vínculos de Duhalde con las drogas.  
    Diez días antes de que la jueza María Romilda Servini de Cubría iniciara las indagatorias por esa causa, conocida como el narcogate, Alberto Bujía, uno de los hombres de confianza de Duhalde —el emisario ante Al Ibrahim— moría en extrañas circunstancias.
    El negro Bujía, era considerado un peso pesado. Desde sus comienzos de trabajo para Duhalde, era el enviado que llevaba extraños paquetes a las familias Romero y Saadi, en las provincias de Salta y Catamarca, respectivamente. Roberto Romero y Vicente Leonides Saadi fueron los fundadores de dos dinastías políticas que hicieron historia en sus provincias.
    Bujía solía frecuentar la finca Don Alejo, propiedad de los Romeros en Salta donde en 1984 fue descubierta una pista de aterrizaje a la que llegaban aviones desde Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, que estuvo en la mira de la DEA.
    Con Al Ibrahim en la aduana, Bujía no sólo visitaba al extraño asesor con el que se comunicaba por señas, sino que requería los servicios del funcionario en cada uno de sus viajes al extranjero con bultos que en los controles gozaban del mismo estatus que todos los encargos del entónces vicepresidente.
    El día 16 de marzo de 1991, el destino quiso que muriera cuando su moto hizo colisión contra una camioneta, a metros de la intendencia de Lomas de Zamora. Según algunos amigos de "el negro", éste estaba desbordado por el alcohol y enfiló en contramano por la citada calle. Según testigos del hecho, fue la camioneta la que se abalanzó sobre él.
    Al día siguiente de tan absurda muerte, el 17 de marzo de 1991, en el marco del Yomagate, se iba a quebrar uno de los máximos imputados. Mario Caserta prestó declaración ante Servini de Cubría y, sin saber aún que iba a quedar como único procesado en la causa, manifestó que Duhalde era un poderoso narcotraficante de la provincia de Buenos Aires. Pocos meses después, la conductora televisiva Mirtha Legrand se lo iba a preguntar en persona y con gran naturalidad: —"Dígame gobernador ¿Usted es narcotraficante?". 


Blancas Bujías

    Hace algunos años este periodista tuvo una extensa conversación con una importante fuente de información de Lomas de Zamora, que aportó muy buenos datos sobre los vínculos "Duhalde—Bujía—Drogas": "Hablás muy bien sobre la conjetura de Alberto Bujía y su muerte. Yo soy de Lanús, milité 10 años en la Ucedé y ahora en el partido Federal y uno conoce todos los intersticios. Es vox populi que ya lo tenían marcado a Bujía, porque cuando se pasaba de alcohol, pasaba a ser el típico bocón que hablaba de todo lo que sabía y hacía, y por ello, lo mandaron a hacer la Gran Willy con la moto, y cuando se iba acercando la mandaron la camioneta.
    El tema de que era un bocón pasaba por el detalle que, mamadísimo el hombre, empezaba a decir: 'el cabezón me mandó a buscar una valija allá', o 'me mandó a entregar un cargamento a tal lado'. Hay gente que lo conoce al cabezón, de que cuando apretó a los concejales que le precedían en la lista del 73 (él estaba cuarto) los hizo ir renunciando hasta que llegó a ser el primero para hacerse de la Intendencia (obvio que todos iban renunciando). De esos tiempos, cuando era concejal, se sabe de gente que andaba repartiendo porros él en persona por la zona de Llavallol".
    En el mismo sentido, otro informante coincide en contarme que "la droga siempre la entró Alberto Bujía, que falleciera trágicamente atropellado en su moto en Lomas de Zamora, cuando Duhalde estaba lanzado en su candidatura a Gobernador de la provincia de Buenos Aires. Bujía estuvo detenido durante el Proceso, pero tenía sus contactos 'fluidificados' con la cúpula policial de la Bonaerense de las época en que 'plantado' en la Gobernación recaudaba para el Gobernador Victorio Calabró y varios socios más del conurbano.
    Cuando salió en libertad definitiva, estaba tan seco que se fue a vivir a la casa de Eduardo Duhalde y desde tan misericordiosa relación volvió a tejer los hilos de su renovada relación con la ya poderosa Bonaerense, que recibía la droga desde Catamarca".
    Actualmente, según un tercer confidente, "Duhalde maneja el tráfico de drogas en Mar del Plata a través de un suizo de apellido Szé que tiene una estancia a unos kilómetros de la laguna 'La Brava' llamada 'El Benteveo', y que supuestamente es un empresario de la pesca.  Este tema tiene que ver con Nicolás Di Tullio, broker inmobiliario del cártel de Juárez. La droga es traída por barcos a alta mar y otros barcos ,supuestamente 'pesqueros' (de la llamada 'flota amarilla'), lo llevan al puerto. La guardan en un supuesto frigorífico de papa en una estancia llamada 'El Cisne', que queda junto a los ex—campos de los hermanos Martínez de Hoz, por el camino viejo a Miramar".
    Elocuencia aparte.


Concluyendo

    Hace años que este periódico viene denunciando los vínculos de Duhalde y otros caudillos bonaerenses con el narcotráfico. Es más, este cronista ha sido citado en el juicio que el ex Presidente le ha iniciado al piquetero K Luis D'elía por decir exactamente lo mismo que sostuvo Carrió. De más está decir que, quien escribe estas líneas, refrendará lo dicho en el presente artículo, aportando evidencia concluyente a su propio testimonio.
    Sólo de esa manera se logrará cortar de raíz con el problema de la droga: atacando la "pata política" del tema. Puede sonar arriesgado, y ciertamente lo es, pero es el único camino que queda para empezar a desandar el camino del crecimiento del tráfico de estupefacientes. El tiempo para advertir lo que se venía ya pasó, ahora hay que señalar concretamente a aquellos que permiten este flagelo.
    Son personajes conocidos, muchos de ellos ocupando cargos de relevancia en el gobierno nacional.
    Por todo lo dicho, hacer lo que hizo Carrió no sirve, es de una cobardía descomunal (2).
    Dios y la Patria sabrán juzgarla.

Christian Sanz

(1) http://www.portalsf.com.ar/modules.php?name=Noticias&file=articulo&sid=1059&titulo
=Carrio:_Los_narcos_financiaron_campanias

(2) Ahora se entiende por qué Carrió nunca aceptó el testimonio de este periodista —ofrecido en reiteradas oportunidades— en el presente juicio.

http://www.periodicotribuna.com.ar/Articulo.asp?Articulo=5798


A un capitán y un oficial inspector les encontraron 27 tizas de cocaína

Detienen a dos narcopolicías de la Bonaerense

La vieja máxima sociológica de que en la policía cada división comete el delito que combate se confirmó hace veinte días en la subdelegación de narcotráfico de San Miguel. Fue una noche, cerca de las 21.30, cuando hombres de Asuntos Internos de la Bonaerense y algunos oficiales de justicia llegaron hasta las oficinas de Coronel Agüero y Serrano, para requisar y detener a dos varones de la fuerza: un capitán y un oficial inspector. Los dos uniformados estaban en la mira; habían hecho demasiado ruido con movimientos raros. Asuntos Internos revisó el lugar y encontró 27 tizas de cocaína de entre cinco y diez gramos cada una. También hallaron dos mil pesos de la recaudación diaria del negocio del tráfico de drogas, que supuestamente combatían.

Ayer una alta fuente de la División Narcotráfico provincial confirmó la noticia que misteriosamente sólo había sido publicada en un medio local, Aquí La Noticia, de San Miguel. “Fueron 27 tizas y dos mil pesos que le encontraron a un capitán y un oficial inspector. La denuncia la había hecho el propio jefe de la subdelegación ante Asuntos Internos”, dijo. Aquí La Noticia informa, de fuentes propias, que la prueba fundamental son los billetes marcados usados por un comerciante de la zona a quienes los dos policías le habrían vendido cocaína. El hombre habría estado de acuerdo con los agentes que investigaban a sus propios compañeros.

La subdelegación de narcotráfico en la que se vendía cocaína tiene jurisdicción en San Miguel, José C. Paz y Malvinas Argentinas y depende de la Delegación de Investigaciones de Tráfico de Drogas Ilícitas de San Martín. Habría otros policías involucrados en la tarea de cometer el delito que deberían combatir.

http://www.criticadigital.com.ar/impresa/index.php?secc=nota&nid=34516


 

por el delito de transporte de estupefacientes

Indagarán a funcionarios de la Sedronar
Cristian Alarcón
24.07.2009

Entre los imputados se encuentra el chofer del titular del organismo, José Granero. Los peritajes determinaron que en un vehículo de la secretaría antidrogas se encontraron ocho kilos de pasta base y que no se trató de un “olvido” como se adujo.
Granero. El titular de la Sedronar intentó despegarse de la causa.
Una nueva pericia ordenada por el juzgado federal de Quilmes determinó que el cargamento de casi ocho kilos de droga encontrado en octubre en una camioneta de la Sedronar no era cocaína sino paco, o pasta básica de cocaína. Al mismo tiempo, en la causa que investiga por narcotráfico a los funcionarios de la Secretaría de Estado que depende de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner –revelada en forma exclusiva por Crítica de la Argentina–, se acumularon quince testimonios que coinciden: la droga hallada en Avellaneda no es la misma que había sido secuestrada un año antes en Santa Fe, como pretende alegar en su defensa la Sedronar.

Fuentes del juzgado federal de Quilmes, a cargo de Luis Armella, confirmaron a este diario que es inminente el llamado a varios empleados del organismo a prestar declaración indagatoria, acusados del delito de transporte de estupefacientes. Y sobre la situación en la que queda envuelto el titular del organismo, Ramón Granero –odontólogo del ex presidente Néstor Kirchner–, uno de los investigadores dijo: “No podemos descartar que surja alguna responsabilidad suya durante el proceso”. Desde que se conoció la existencia del sumario, Granero intentó por todos los medios despegarse de la causa.
En el juzgado de Armella dicen que han sido “cautos al extremo” en el desarrollo del expediente en el que aparecen investigados el chofer personal de Granero, Carlos Oreiro –también jefe de automotores–, y Eduardo Salcito, otro de los conductores de la Secretaría de Lucha contra el Narcotráfico. También está en una situación complicada el empleado que llevó la camioneta a la tapicería El Porvenir la mañana del 30 de octubre de 2007, Hernán Claudio Bay. Ese día, el tapicero Ángel Bay levantó el asiento del conductor y una chapa de la carrocería interior, tras la cual vio un hilo verde. Al tirar del piolín, dio con un paquete envuelto en cinta de embalar: era casi medio kilo de droga.

Desde el comienzo todos creyeron que se trataba de cocaína. Pero un estudio encargado por Armella al laboratorio de la Morgue Judicial indica que los dos cargamentos, tanto el de Santa Fe como el de Avellaneda, eran de paco y no cocaína. O sea, pasta básica y no clorhidrato. Sin embargo, queda probado en la causa que la droga no es la misma: la que se encontró en Santa Fe era de menor calidad que la hallada en el móvil a cargo de la Secretaría que en algunos panes llega a ser del 99 por ciento. Los envoltorios de ambos cargamentos tampoco son los mismos. La encontrada en manos de la Sedronar es droga de más de un secuestro anterior: tiene las marcas hechas por la policía cuando incautan el estupefaciente.


La Sedronar, polémica desde su creación durante el primer gobierno de Carlos Menem, ha resistido una serie de embates durante la gestión de los Kirchner. Pero sobre todo desde que en otra área del Gobierno, el Ministerio de Justicia, se construyó un proyecto de reforma integral de la ley de drogas vigente en la que la Sedronar ni siquiera está contemplada. El organismo es criticado por una sospechosa administración de los subsidios para granjas y un descontrolado manejo del Registro Nacional de Precursores Químicos usados para fabricar drogas como las metanfetaminas.

El cuidado del que hablan los investigadores de la justicia federal tiene que ver con una larga lista de pruebas que derriba la defensa de la Sedronar. En la Secretaría, desde el comienzo, explicaron el extraño hallazgo en la camioneta como un olvido de policías santafesinos que hacía un año habían secuestrado el vehículo con un cargamento en una ruta provincial. Las pruebas demuestran que nadie olvidó nada y que la sustancia encontrada en Avellaneda por un tapicero que tiró de una piola verde atada a un paquete es sencillamente otra. Así lo dijeron los policías santafesinos que fueron interrogados por hombres del juzgado federal de Quilmes.

En la causa, por ahora caratulada “NN sobre infracción a la ley 23.737”, los empleados de la Sedronar tendrán que responder en las inminentes indagatorias por el delito de transporte de estupefacientes, cuya pena va de cuatro a quince años de cárcel. Uno de los detalles que más llama la atención de los investigadores es que los catorce envoltorios con cocaína estaban señalizados con inscripciones en las que se leen una letra y un número (A1, por ejemplo). Ése es el código usado por lo general para marcar la droga secuestrada.

El juez Armella quiere saber si esa droga fue robada con la complicidad o no de alguna fuerza de seguridad de una partida que debería haber sido quemada. De allí la hipótesis que ahora se investiga según la cual en la Secretaría que depende de la Presidencia podría haber un grupo que –al menos hasta este hallazgo– se dedicaba a transportar droga en vehículos que nadie jamás pensaría revisar: los de la Sedronar.

http://criticadigital.com/impresa/index.php?secc=nota&nid=28038


YA HAY UN CHOFER DE LA SEDRONAR PRESO


Un juez ordenó la detención de dos funcionarios de la Secretaría antidrogas
Es por el hallazgo de cocaína en una camioneta del organismo estatal.
Dos empleados de la Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico están siendo buscados por la Policía, ya que el Juzgado Federal de Quilmes ordenó este fin de semana su captura. Uno de ellos ocupa un lugar jerárquico en la Sedronar. Ambos funcionarios están sospechados del delito de transporte de estupefacientes luego de que se encontraron siete kilos de cocaína en un vehículo que pertenece a ese organismo.

Por la misma causa, la Justicia ya detuvo en las últimas horas a un chofer del organismo que manejaba esa camioneta. Se trata de un empleado de 34 años que el 30 de octubre del año pasado llevó una Peugeot Partner blanca de la Sedronar a una tapicería de Avellaneda para que le hicieron arreglos en el asiento del conductor. Cuando el dueño del taller empezaba a desarmar el tapizado encontró varios paquetes cilíndricos envueltos con cinta de embalar beige y un cordón verde. Cuando el hombre empezó a tirar de ese cordón, dejó al descubierto lo que había dentro del embalaje: 14 panes y dos tizas de cocaína. La Justicia Federal confirmó luego que se trataba de unos siete kilos de droga. 

El juez federal Luis Armella tomó a su cargo la investigación e incluso allanó la sede de la Sedronar. Sospechaba que en la Secretaría podría haber un grupo que se dedicaba a transportar droga robada en vehículos del organismo. Cuando Armella pidió explicaciones sobre la presencia de esa droga en la camioneta, el organismo insistió en que esa droga habría sido olvidada en la camioneta luego de ser secuestrada en un procedimiento antidroga hecho por la Policía de Santa Fe el 15 de octubre de 2007. Luego, tal como indica la ley, el vehículo fue entregado por la Justicia a la Secretaría. En su defensa, la Sedronar argumentó que habían sido sus funcionarios quienes denunciaron el hallazgo de la cocaína ante la Superintendencia de Drogas peligrosas de la Policía Federal luego de que el tallerista la encontrara.

José Granero, a cargo del organismo, recordó en su momento que cuando se hizo el control en Santa Fe, la Partner no fue escaneada. "Recién se hizo el peritaje cuando tomo intervención la Policía", dijo. Otros voceros del organismo insisten en que "todo se trató todo de un error de procedimiento en esa provincia".

Pero luego de meses de investigación, Armella estaría convencido de que no se trata de la misma cocaína secuestrada por la policía santafesina. Según fuentes del caso, aquella droga era de una mayor pureza y estaba envuelta en paquetes rectangulares.

Armella tampoco estaría convencido de que el chofer detenido esté ciento por ciento involucrado en el caso. "No tiene el perfil y al declarar se refirió a un superior suyo que lo mandó a llevar la camioneta al taller. El juez le cree en muchos aspectos", señaló un investigador policial.

El sábado la DDI de Quilmes buscó en dos casas del Conurbano bonaerense a los prófugos. Pero los sospechosos no estaban allí y tampoco habían ido a trabajar el viernes a la Secretaría.
http://www.clarin.com/diario/2009/08/10/policiales/g-01975393.htm


Radiografía de las mulas de la cocaína

Cruzan la frontera con drogas encapsuladas en su estómago. Cómo tragan la cocaína, cuánto le pagan y para qué sirven. Las que mueren, son "destripadas" para sacarles el cargamento.
por
Hugo Macchiavelli
Se la jugó. Temblaba y la incertidumbre sellaba su cara marchitada a los 35 años. Pensaba y esbozaba una sonrisa de complicidad hacia sus hijas con quienes viajaba. Soñaba verde y hacía cuentas de todo lo que podía resolver con mil dólares. Dejó atrás la duda por una migaja del sueño americano. Envolvió a una de las nenas en cocaína y a la ruta. Había llegado desde Bolivia en busca de un futuro mejor en la Argentina y fue famosa por un día. Ocupó la tapa de los principales medios nacionales que hace unas horas decían: “Gendarmería incautó cocaína adosada al cuerpo de una madre y su hija”. Nadie se sorprendió.
Tan volátil la noticia se esfumó en el efímero virtual y esos diarios ya sirven para envolver huevos. Avanzamos para atrás. El martes pasado se incautaron 3 toneladas de marihuana trasladada en un camión por un valor de los 13 millones de pesos y el lunes 11 se secuestraron más de 200 kilos de cocaína. El sábado 9 se secuestró 21 kilos. El jueves 7 se confiscaron sellos migratorios apócrifos y cocaína en un ex frigorífico abandonado en Balvanera, donde vivían travestis traficantes. El martes 5 se secuestraron 51 kilos de “permanganato de potasio”, una sustancia utilizada para la elaboración de pastillas de diseño. El sábado 2 se detuvo a una persona con varios kilos blancos. Y el viernes 1 de mayo se incautaron casi 42 kilos de cocaína por medio millón de pesos que había ingresado en avión desde Bolivia el día del trabajador. Todo esto en lo que va del mes sólo por Gendarmería.
En tiempos de recesión y desocupación la venta de droga no para. Ayer tuve acceso a un material exclusivo dónde se ve como a un camello humano (se llama así cuando lleva más cargamento que una mula) le sacaron de entre las tripas más de 100 cápsulas de cocaína. Fue operado porque se moría.
A la movida efedrina se suman los percusores químicos para drogas de diseño y el aumento de cocinas (y de paco para todos). El año pasado se encontró en Santiago del Estero una rudimentaria casa rodante que se usaba como laboratorio itinerante. Sus dueños se hacían pasar por pescadores.Se dice que por una cocina o laboratorio que se encuentra, hay decenas funcionando.
Hasta el 2005, y en sólo un año y medio se hallaron 28 laboratorios clandestinos de droga (según datos oficiales de la Secretaría de Lucha contra el Narcotráfico). En esas cocinas se convierte la pasta base en cocaína lista para el consumo. Hace 5 años se descubrían cuatro laboratorios por año. En lo que va del 2009, Gendarmería Nacional lleva incautadas 15 toneladas de marihuana y otras tantas de cocaína.

No hay trabajo y hay que poner el cuerpo. El propio y el de los hijos. En la India los mutilan para hacer más rentable el pedido de limosna de quienes nacen y mueren en las calles. En Medio Oriente, los chicos portan arman desde que nacen mientras se preparan para inmolarse. Por estos parajes latinoamericanos, las propias madres alistan a sus hijos como traficantes. Legado posmoderno, se crían como mulas y a lo sumo aspiran a ser camellos. Son miles de personas que cada año tratan de pasar la frontera con el estómago lleno.
Su nombre viene de los años 70, cuando los narcos utilizaban estos animales para el contrabando de marihuana. Correos humanos, el tráfico con mulas de cocaína no tiene estadísticas: se sabe que por una detenida, hay muchas más que logran pasar. Para los narcotraficantes este transporte humano es muy efectivo, porque se engaña a los perros y a los sistemas de control.La metodología es siempre igual. Los reclutadores buscan personas sin destino y sin antecedentes penales para evitar riesgos en los controles. Se preparan con anticipación. Les enseñan a tragar trozos de zanahoria, salchichas y uvas sin masticar para ejercitar al esófago y evitar vómitos. Dos días antes de viajar, la mula tiene que suspender la ingestión de sólidos y tomar solo caldo. Entonces se envuelve la cocaína en cápsulas de los dedos de guantes quirúrgicos, con tres capas: dos de guantes y una de papel carbón para despistar posibles rayos X. Se atan con hilo dental y se sumergen en miel. Para que las mulas resistan un viaje de doce o quince horas, los traficantes les aplican un medicamento que retarda los movimientos digestivos y que actúa como tranquilizante.
Saben que tienen que pasar por delante de ojos atentos que “escanearán” su manera de caminar, sus gestos, su ropa. Las mulas llegan extenuadas a destino: no han comido ni dormido (casi nada) después de tragar las cápsulas (que les lleva varias horas). Llenos de sueño, bostezan, tienen los ojos vidriosos. Se nota. La mujer boliviana (no se puede decir su nombre por razones de sumario) tiembla de ansiedad, angustia y esperanza.
Se traslada a la capital de Jujuy. Utiliza fajas elásticas para ocultar los paquetes con droga. No alcanza: Gendarmería Nacional está revisando vehículos en el control Puesto del Marqués, sobre la Ruta Nacional 9, en Jujuy. Los integrantes del Escuadrón 21 detienen la marcha de un ómnibus procedente de La Quiaca que se dirigía a San Salvador. La mamá lo presiente y se le nota. Los gendarmes la hacen bajar. Deciden revisarla a ella y a las chicas y “descubren 4 kilos 350 gramos de cocaína transportados ocultos en la cintura de ella y de una de sus hijas de 10 años”. La llevan a un improvisado cuarto para sacarles la droga de la cintura. Queda detenida. El parte de prensa de Gendarmería termina así: “Al efectuar los controles, los gendarmes observaron el estado de nerviosismo de la mujer de 35 años que viajaba con 2 niñas. Con la intervención del personal femenino de la Fuerza se constata que tanto la madre como una de las menores de tan solo 10 años, tenían adheridas en la zona de la cintura “fajas” elásticas que sostenían paquetes con cocaína”. Intervino el Juzgado Federal de Jujuy. Nadie sabe como terminará una madre que ha decidido iniciar a su hija en la vida de una mula. Y a dónde irán las niñas. Sólo se conoce que un ser humano puede cargar hasta un kilo y medio de cocaína en su organismo. Y que tiene de uno a dos días para expulsar las cápsulas. Cumplido ese plazo empieza la cuenta regresiva y hay riesgo de muerte porque los jugos gástricos comienzan a romper las cápsulas. Cada tanto aparece una mula muerta cuyo cuerpo nadie reclama. Antes la abrieron como un sapo para sacarle el cargamento más cotizado que la vida. Si sobrevive y no es descubierta, la mula cobrará mil dólares por su viaje de ida.

Periodista. Cronista del Programa GPS. Especial para 24CON

http://www.24con.com/conurbano/nota/21186-Radiografa-de-las-mulas-de-la-cocana/


QUESO

fuente: 26 noticias   23 de mayo

LOS TRANSAS ASI INICIAN A LOS ESTUDIANTES

"Queso": una nueva droga que apunta a los chicos en edad escolar

Está elaborada con heroína y fármacos para la gripe. "El 'paco' se consume tanto que los narcos no dan abasto para abastecer la demanda, entonces recurren a estas alternativas de probada eficacia para su negocio.

 

Imagen quitada por el remitente.


Es una versión light del 'Paco', pero que también ataca al cerebro", señaló el titular de la Asociación Criminalística de la República Argentina, Roberto Locles, en declaraciones. El especialista afirmó que "el "queso" es bastante más débil que el "Paco", por eso es "la droga que eligen los transas para iniciar a los chicos".

"En su composición, hay aproximadamente entre un 2 y un 8 por ciento de heroína y el resto es una base de medicamentos para la gripe o alergia. Esto revela, una vez más, la existencia de cocinas y laboratorios clandestinos", indicó. El especialista sostuvo que "como los narcos se quedan cortos con la pasta base de cocaína, ahora echaron mano a la heroína, que importan a precios más bajos que la primera".

"Nosotros estamos en guerra total con los narcos, porque sabemos que venden cualquier veneno que les reporte dinero y les genere cantidad de adictos. Sobre el 'queso' tenemos alertas y ya estamos trabajando, ya que hay que frenarlo antes que se ramifique", precisó una fuente de la Superintendencia de Investigaciones del Tráfico de Drogas Ilícita de la Provincia de Buenos Aires.

Desde Drogas Peligrosas de la Policía Federal indicaron que "en la calle se habla mucho del "queso", por lo que hay que estar atentos y en guardia, porque en Estados Unidos hizo estragos". Por su parte, fuentes de Gendarmería comentaron que "durante el año pasado se observó un crecimiento del ingreso de heroína al país", y precisó que "a lo largo de 2008, se decomisaron 13 kilogramos de esa sustancia".
Se cree que el nombre de "queso" proviene de la apariencia grumosa de queso rallado que tiene la droga una vez cortada, pero también se la conoce como "chiva", que es heroína en el argot de las calles de México.


http://www.26noticias.com.ar/queso-una-nueva-droga-que-apunta-a-los-chicos-en-edad-escolar-88580.html

CONTESTAN LOS SACERDOTES DE LAS VILLAS A FALLO QUE DA COMO LEGAL LA TENENCIA Y CONSUMO DE DROGA.


AICA, Bs. As., 25 de agosto de 2009.- "Ante el fallo de la Corte Suprema de Justicia del día de hoy, quienes integramos el Equipo de Sacerdotes para las Villas expresamos a continuación nuestra humilde opinión, que ratifica plenamente aquellas reflexiones que se hicieran públicas.

Nosotros somos respetuosos de los fallos de la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Valoramos su autoridad. Además creemos en el valor de las instituciones para el crecimiento de nuestra Nación.

Por otro lado nuestra palabra sobre la despenalización no pretende ocupar el lugar que tiene la palabra de la Conferencia Episcopal Argentina sobre este tema.

Con espíritu de aportar al diálogo –ofreciendo el propio pensamiento y buscando integrar el pensamiento diferente- y no de confrontar, hicimos público nuestro documento: “La droga en las Villas: despenalizada de hecho”.

Queríamos defender a nuestros vecinos villeros -estigmatizados por tantas cosas-, afirmando que una cosa es la Villa y otra el narcotráfico. Y señalar que los primeros que sufren las consecuencias del narcotráfico son los habitantes de estos barrios humildes.

El Evangelio de Jesús nos invita a pararnos en las periferias geográficas y existenciales y desde allí mirar. Nos invita a entrar en comunión con los más pobres, y desde los pobres llegar a todos. Este camino desde los pobres a todos nos parece un programa más que valido a la hora de trazar políticas de Estado, a la hora de legislar y a la hora de juzgar. 

Muchos de los niños, adolescentes y jóvenes de nuestros barrios no viven sino que sobreviven y muchas veces la oferta de la droga les llega antes que un ambiente dichoso y sano para jugar, llega antes que la escuela, o llega antes que un lugar para aprender un oficio y poder tener un trabajo digno. Se acortan así las posibilidades de darle un sentido positivo a la vida. “Hoy, fundamentalmente, en nuestra cultura la dignidad de la vida se juega en el eje inclusión-exclusión; comunión-aislamiento” (Carta pastoral de la CEA, del 20 de agosto del 2009. Nº 22)

No pretendemos que la responsabilidad frente a esta situación de desigualdad de oportunidades quede sólo en manos del Estado. La solidaridad es en primer lugar que todos nos sintamos responsables de todos. (Cf. CIV 38)

Nos preguntamos: ¿cómo decodifican los chicos de nuestros barrios la afirmación de que es legal la tenencia y el consumo personal? Nos parece que al no haber una política de educación y prevención de adicciones intensa, reiterativa y operativa se aumenta la posibilidad de inducir al consumo de sustancias que dañan el organismo. La experiencia de acompañar a jóvenes en el camino de recuperación y reinserción social nos ha permitido escuchar el testimonio de muchos que han empezado consumiendo pequeña cantidad de marihuana y de pronto se encontraron consumiendo drogas más dañinas aun como el paco. La vida se les volvió ingobernable. Por eso desde nuestro punto de vista las drogas no dan libertad sino que esclavizan. La despenalización a nuestro parecer influiría en el imaginario social instalando la idea de que las drogas no hacen tanto daño.
Vemos la buena intención de los que buscan no criminalizar al adicto, es una locura criminalizar la enfermedad. Pero intentemos pararnos nuevamente desde la perspectiva de las familias más vulnerables. Sin un buen sistema de salud, sin políticas fuertes de prevención, sin un sistema educativo realmente inclusivo y eficiente, el único encuentro del adicto y su familia – que pide ayuda- con el Estado es la justicia. Despenalizar en estas condiciones, es dejar abandonado al adicto, no hacerse cargo de su derecho a la salud. La dinámica misma de la adicción, lleva muchas veces a hacer cualquier cosa para satisfacer el deseo de consumo. El próximo encuentro entre el Estado y el adicto ya no será en la enfermedad, sino en el delito que a veces nace de ella. 

Usando una imagen podríamos decir entonces que la discusión sobre la despenalización corresponde a los últimos capítulos del libro y no a los primeros.

Pedimos a la Virgen de Luján, Madre del Pueblo, que cuide y proteja a sus hijos que padecen el flagelo de la droga, de fuerzas a sus familias y luz a nuestra sociedad para generar vínculos de promoción y solidaridad.
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Equipo de Sacerdotes para las Villas de emergencia de la Ciudad de Buenos Aires.
Buenos Aires, 25 de Agosto de 2009.+


PACO

La droga en las Villas: Despenalizada de hecho.

Miles de mujeres y de hombres hacen filas para viajar y trabajar honradamente, para llevar el pan de cada día a la mesa, para ahorrar e ir de a poco comprando ladrillos y así mejorar la casa. Se va dando así esa dinámica linda que va transformando las Villas en barrios obreros. Miles y miles de niños con sus guardapolvos desfilan por pasillos y calles en ida y vuelta de casa a la escuela, y de esta a casa. Mientras tanto los abuelos, quienes atesoran la sabiduría popular, se reúnen a la sombra de un árbol o de un techo de chapa a compartir un mate o un tereré y a contar anécdotas. Y al caer la tarde muchos de todas las edades se reúnen a rezar las novenas y preparar las fiestas en torno a las ermitas levantadas por la fe de los vecinos.

La contracara, el lado oscuro de nuestros barrios, es la droga instalada desde hace años, quizás con más fuerza desde el 2001. Entre nosotros la droga está despenalizada de hecho. Se la puede tener, llevar, consumir sin ser prácticamente molestado. Habitualmente ni la fuerza pública, ni ningún organismo que represente al Estado se mete en la vida de estos chicos que tienen veneno en sus manos.

Ante la confusión que se genera en la opinión pública con la prensa amarilla que responsabiliza a la Villa del problema de la droga y la delincuencia, decimos claramente: el problema no es la Villa sino el narcotráfico. La mayoría de los que se enriquecen con el narcotráfico no viven en las Villas, en estos barrios donde se corta la luz, donde una ambulancia tarda en entrar, donde es común ver cloacas rebalsadas. Otra cosa distinta es que el espacio de la Villa -como zona liberada- resulte funcional a esta situación.

La vida para los jóvenes de nuestros barrios se fue tornando cada vez más difícil hasta convertirse en las primeras víctimas de esta despenalización de hecho. Miles arruinados en su mente y en su espíritu se convencieron que no hay posibilidades para ellos en la sociedad.

Por otra parte profundamente ligado al tema de la droga se da el fenómeno de la delincuencia, de las peleas, y los hechos de muerte violenta ("estaba dado vuelta"). Esto nos hace tomar conciencia de otro gran tráfico que hay en nuestra sociedad que es el tráfico de armas, y que visualizamos como fuera de control. Cuando vemos muertes causadas por menores adictos, también nos preguntamos ¿quién es el que pone el arma en manos de los menores? De este espiral de locura y violencia las primeras víctimas son los mismos vecinos de la Villa.
La destrucción pasó como un ciclón por las familias, donde la mamá perdió hasta la plancha porque su hijo la vendió para comprar droga.

Estas familias deambularon por distintas oficinas del Estado sin encontrar demasiadas soluciones año a año. Toda la familia queda golpeada porque su hijo está todo el día en la calle consumiendo. Asombra ver como ese niño que fue al catecismo, que jugaba muy bien en el fútbol dominguero, hoy "está perdido". Causa un profundo dolor ver que esa niña que iba a la escuela hoy se prostituye para fumar "paco".

La despenalización de hecho generó inseguridad social. La raíz de la inseguridad social hay que buscarla en la insolidaridad social.[1] A poco que nos pongamos a la luz de  la Palabra de Dios, descubrimos que como sociedad no nos hemos movilizado suficientemente ante el hecho dramático del hambre de los niños, que da lugar a adolescentes débiles física y mentalmente. Con madres y padres angustiados sin trabajo o changas mal remuneradas. A los que les resulta más difícil entusiasmar a sus hijos con actividades en clubes y cursos o cualquier otra forma positiva de ocupar el tiempo, ya que no cuentan con el apoyo y el dinero necesario. Se generan así situaciones infrahumanas aprovechadas a su vez, por los gananciosos distribuidores de droga.

Como sacerdotes y vecinos de estas barriadas humildes, sentimos la llamada evangélica de acompañar a aquellos niños, adolescentes y jóvenes que en gran cantidad se encuentran en este infierno de la droga y a la vez de exhortar a la conversión a los que pisotean la dignidad de los mismos de esta inescrupulosa manera, avisándoles que Dios y la Virgen les van a pedir cuentas.

Ahora escuchamos hablar de despenalizar en el derecho el consumo de sustancias. Nos preguntamos: ¿ministros y jueces conocen la situación en nuestros barrios? ¿Han dialogado con el hombre común de la Villa? ¿Se han sentado a elaborar con ellos proyectos liberadores -la droga esclaviza- o simplemente se piensa en implementar recetas de otras latitudes? [2]

¿Cómo decodifican nuestros adolescentes y jóvenes el mensaje: se puede consumir libremente, por ejemplo cocaína?

Algunas propuestas

Cuando un cura se acerca y saluda a los chicos y chicas que están en los pasillos de consumo, en esos lugares de tristeza y desesperación, recibe generalmente preguntas y pedidos de este tipo: "¿Dios a mí me ama?" "¿Me voy para arriba o para abajo?" "Padre me da la bendición de Dios". "¿No me ayuda a salir de este lugar?, ”no aguanto más esta vida".

Apoyándonos en el Evangelio de Jesús nosotros creemos que cada persona es sagrada, cada una tiene una dignidad infinita, ninguna vida está de sobra.

Por eso nos resistimos a mirar esta realidad social desde los papeles de las estadísticas, desde los fríos números. Desde esta perspectiva un adolescente que comienza hoy a consumir paco, es sólo uno más. ¿Qué importancia tiene esto si no afecta a los números y estadísticas que aletargan nuestra conciencia y nuestro compromiso? Tal vez esta mirada se inquieta si los números crecen demasiado, nada más.

Nosotros queremos intentar mirar la realidad desde el corazón de Dios. Es que Dios no quiere que ninguno de sus hijitos se pierda, para todos quiere una vida plena.

Por eso sin ser expertos en la materia, aunque con cercanía diaria con esta realidad, acercamos algunas propuestas-intuiciones en base a las cuales estamos trabajando. De hecho en varias Villas venimos transitando distintos caminos de prevención, recuperación y reinserción; de acuerdo con cada realidad y con las posibilidades que contamos.

Prevención

No hay que ser ingenuos, la tríada hambre-criminalidad-droga es demasiado fuerte. Frente a esta dramática situación tenemos que tomar conciencia de que hay que realizar un trabajo de prevención sistemático y a largo plazo.

Nos parece que se trata principalmente de crear ámbitos de contención y escucha de nuestros niños, adolescentes y jóvenes -en este sentido no es menor todo lo que se haga para fortalecer a sus familias-. Ámbitos de recreación y de construcción de un proyecto real para su vida. La verdad es que se logra poco con el no a la droga sin un fuerte sí a la vida.

Muy unido al tema del consumo de droga, tal vez como una de sus grandes causales esta la falta de sentido, de un horizonte hacia el cual caminar. El aburrimiento, el tedio, el no tener que hacer, van minando la pasión por la vida y donde no hay pasión por ella, aparece la adicción. El gran trabajo de prevención nos parece que tiene que tener como eje el mostrar que la vida tiene sentido. Por eso nos parece que las adicciones son principalmente enfermedades espirituales, sin negar obviamente su dimensión biológica y psicológica.[3] Una persona espiritualmente saludable está convencida de que la vida merece vivirse, le encuentra sentido a lo que hace, tiene la "alegría de vivir".

Nuestro país tiene una enorme deuda social. "La deuda social es también una deuda existencial de crisis de sentido de la vida: se puede pensar legítimamente que la suerte de la humanidad está en manos de quienes sepan dar razones para vivir"[4].

El sentido de la vida se adquiere por "contagio", los valores se descubren encarnados en personas concretas, por eso, la importancia fundamental de generar en nuestros barrios líderes positivos que puedan trasmitir valores vividos por la fuerza de su testimonio.

Tenemos por otro lado que aprovechar los ámbitos que existen y que son naturalmente lugares de prevención, como por ejemplo la escuela. "La escuela es el principal mecanismo de inclusión. Quienes se van de la escuela pierden toda esperanza ya que la escuela es el lugar donde los chicos pueden elaborar un proyecto de vida y empezar a formar su identidad. En la actualidad, la deserción escolar no suele dar lugar al ingreso a un trabajo sino que lleva al joven al terreno de la exclusión social: la deserción escolar parece significar el reclutamiento, especialmente de los adolescentes, a un mundo en el que aumenta su vulnerabilidad en relación a la violencia urbana, al abuso y a la adicción a las drogas o al alcohol. Si bien la escuela puede no lograr evitar estos problemas, la misma parece constituir la última frontera en que el Estado, las familias y los adultos se hacen cargo de los jóvenes, en el que funcionan, a veces a duras penas, valores y normas vinculados a la humanidad y la ciudadanía y en el que el futuro todavía no ha muerto." [5]

Por eso no hay que quedarse en el mero demandar cosas a la escuela en general y a los docentes en particular, sino que hay que apoyar decididamente su fundamental labor. La educación es un camino real de promoción por eso son necesarias más escuelas y mayor presupuesto para educación en los barrios más pobres de la ciudad.

Nos parece conveniente proponer la posibilidad de que se dicte una materia específica de prevención de adicciones ya desde la primaria, tal vez desde el preescolar. No nos referimos a esa prevención que explica el tipo de drogas, o como se consumen etc. Nos parece más conveniente un tipo de prevención que transmita a los chicos que tenemos vida y esta vida es sagrada y por eso tenemos que aprender a cuidarla. Hay material elaborado a partir de experiencias en zonas de alta vulnerabilidad social que se puede utilizar.[6] Si fuera necesario, la delicadeza del tema amerita un proyecto de ley en la legislatura que al aprobarse posibilite el dictado de la misma.

El abordar la tarea de la prevención de las adicciones requiere un trabajo hecho con esperanza, con la confianza audaz de que es posible crear ámbitos sanos y dichosos que ayuden a curar las heridas. "A quienes dicen 'trastornos precoces efectos durables' se les puede responder que los trastornos precoces provocan efectos precoces que pueden durar si el entorno social y familiar los convierte en relatos permanentes." [7]

Mirar con esperanza esta difícil situación que vivimos en nuestros barrios nos aleja de una mirada fatalista. Por otro lado nuestra fe católica nunca dijo que algunos están predestinados a vivir bien y otros a la miseria. Nuestra fe lee esta situación como una situación de pecado que clama al cielo y que llamamos pecado social. Esta situación de injusticia se contrapone al proyecto de amor del Buen Dios. Con humildad pidamos perdón al Señor por nuestra complicidad manifestada de tantas maneras y pidámosle la gracia de poner todo lo que esté de nuestra parte para transformar esta dolorosa realidad.

Recuperación

Cuando las estadísticas nos dicen que son demasiados niños, jóvenes y adultos que fuman pasta base, tengamos por seguro que llegamos tarde. La pregunta es: ¿queremos seguir llegando tarde? Son personas, seres humanos que mueren o quedan con una vida hipotecada. Por ellos hay que hacer algo ya. Aunque sólo salvemos a uno.

Pedagogía de la presencia [8]

El primer paso es acercarse a los chicos, no esperar a que estos golpeen las puertas de nuestras instituciones. Este primer paso es a la vez una afirmación de la dignidad de estas chicas, de estos chicos, del valor sagrado de sus personas; no son vidas que 'estan de sobra', que molestan, o que afean nuestros barrios. Este primer paso es acercar el corazón. Corazón que se acerca es corazón que ve y se deja tocar por este doloroso grito y por eso se pone a su escucha. El hábito de la escucha no es algo común en nuestros días y es esencial para un verdadero encuentro. Si escucháramos más, seguramente el nivel de violencia que vivimos bajaría notablemente

Ponerse a la escucha no es buscar que rápidamente acaten las pautas sociales. A veces queremos que rápidamente cumplan normas, que respeten derechos para entrar en sociedad, cuando como sociedad no les hemos respetado sus derechos más elementales.

Acercarse, caminar los barrios, escuchar, encontrarse es el primer paso imprescindible.

Adaptar nuestros programas e instituciones a la realidad y no la realidad a ellos.

La burocracia expulsa, pone trabas (excesivas entrevistas y requisitos), en definitiva pone en riesgo la vida de muchas personas. Además muchas veces la realidad de los procesos de recuperación está marcada por los números-dinero (becas por un año, ese sería el tiempo de recuperación), dejando a un segundo plano los procesos personales.

Por consiguiente teniendo en cuenta el proceso de cada persona hay que discernir que camino de recuperación proponerle: atención ambulatoria en un centro de día; internación en una comunidad terapéutica, etc.

Por otro lado es necesario adaptarse a la realidad de los más pobres. Por ejemplo se da el caso de mamás que consumen y no tiene con quién dejar a sus hijos; hay que plantearse entonces la posibilidad de que ingresen juntos en un mismo lugar.

Hay que poner el centro de nuestro esfuerzo en adaptar nuestros programas e instituciones a la realidad y no la realidad a ellos; creando ámbitos que rompan las cadenas invisibles que esclavizan a nuestros adolescentes y jóvenes.

Hoy vivimos la cultura de la imagen. De muchas maneras se busca tener cautiva nuestra mirada. Si esto se logra en gran parte se adueñan de nuestra vida.

A veces se busca transmitir la idea de que: 'estamos trabajando fuertemente en la lucha contra la droga'. Es así que por ejemplo se abre un solo centro de recuperación para toda una ciudad y se empapela la misma para dar una buena imagen. Si se da imagen de algo que no es, que en realidad se está haciendo insuficientemente, no solo se corre el riesgo del autoengaño, sino que quedan vidas en el camino.

En relación a esto último hay una responsabilidad grande de los publicistas y de los medios de comunicación en general, valga como ejemplo este verano: Por un lado la propaganda de una bebida alcohólica en la playa que al parecer era sinónimo de plenitud y alegría, por otro lado la realidad de la violencia como consecuencia del exceso de alcohol en muchos jóvenes en la costa.

Tal vez esto sea una llamada de atención para que veamos que como sociedad estamos dejando muy solos a nuestros adolescentes y jóvenes. No les enseñamos que hacer frente al aburrimiento, la tristeza, la bronca o la soledad, etc. No les mostramos que no hay que encontrar "algo" para combatirlas sino encontrar a "alguien" con quien compartir y hablar de lo que les pasa. Hablar y compartir con "alguien" que los puede ayudar es lo contrario a la adicción.

El mundo adulto no puede ausentarse, no puede desproteger a los niños/as y adolescentes. La justicia debe proteger a esos chicos que tienen su libertad muy condicionada; prueba de ello es que dinero que consiguen va a parar a aquellos que no les importa nada de sus vidas y les ponen veneno en sus manos. La justicia tiene que tenderle la mano a esas mamás que desesperadas no saben como ayudar a sus hijos.

Pensar en el después del camino de recuperación.

No alcanza con el pago de una beca de tratamiento. Hay jóvenes que no pueden volver a sus barrios -cerca de su casa se compra y se consume libremente droga- se da una suerte de factor cuasi-biológico que favorece la recaída en el consumo. La no conveniencia de la vuelta al barrio es señalada reiteradamente por muchas familias que los aman y acompañan. Tenemos que ir tejiendo con ellos una propuesta de real reinserción social. Desde el elemental derecho a la identidad o sea que accedan a sacar su documento hasta una salida laboral y un lugar para vivir con dignidad.

Sabemos también que muchos jóvenes que hoy están privados de su libertad han cometido delitos a causa del consumo de droga. En ese caso hay que replicar las experiencias que tratan su adicción; utilizándose así positivamente el tiempo en prisión para que al salir puedan reinsertarse en la sociedad. De alguna manera este también es un trabajo de prevención.

Por último ponemos bajo la protección y el cuidado de la Virgen de Luján, Madre de nuestro Pueblo, a las familias que en nuestros barrios sufren el flagelo de la droga.

- José María Di Paola, Carlos Olivero, Facundo Berretta y Juan Isasmendi de la Villa 21-24 y N.H.T. Zabaleta.

- Guillermo Torre y Martín Carrozza de la Villa 31.

- Gustavo Carrara, Adolfo Benassi y Joaquín Giangreco de la Villa 1-11-14.

- Jorge Tome y Franco Punturo de la Villa 20.

- Sebastián Sury y José Nicolás Zámolo de la Villa 15.

- Pedro Baya Casal y Martín De Chiara de la Villa 3 y del Barrio Ramón Carrillo.

- Nibaldo Valentín Leal de la Villa 6.

- Sergio Serrese de la Villa 19.

- Enrique Evangelista de la Villa 26.

- Jorge Torres Carbonell de la Villa Rodrigo Bueno.

Equipo de Sacerdotes para las villas de emergencia

Ciudad Autónoma de Buenos Aires, 25 de Marzo de 2009.

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[1] Cf. Mons. Miguel Esteban Hesayne. Jesús, el Reino y la inseguridad. Homilía del 32º domingo durante el año (9/11/ 2008)

[2] Mons. Jorge Lozano: "Hemos escuchado con preocupación a algunos funcionarios manifestándose abiertamente por la despenalización del consumo de drogas. Se argumenta que no se quiere criminalizar al adicto, ponerlo en el mismo nivel de delito que al narcotraficante. Excelente intención. Pero ¿se logra el propósito andando ese camino? ¿La legislación actual penaliza al consumidor? No. La ley 23.737 establece que cuando la tenencia es para uso personal y hay una "dependencia física o psíquica" de la sustancia, el juez puede imponer una "medida de seguridad curativa, consistente en un tratamiento de desintoxicación y rehabilitación por el tiempo necesario", por lo que deja en suspenso la pena que le pudiera corresponder.

Considera al consumidor como una persona enferma (no un delincuente) y manda a proveerlo de un tratamiento de desintoxicación y rehabilitación. La despenalización del adicto ya está en vigencia." Artículo periodístico publicado en el Diario La Nación sobre la posible despenalización del consumo de drogas para consumo personal. (29/12/ 2008)

[3] Nos parece muy iluminador el trabajo de López Rosende Juan Manuel. Huérfanos de amor. Trastornos psicológicos y espirituales. Editorial Dunken. Buenos Aires, 2008.

[4] CEA. Hacia un bicentenario en justicia y solidaridad. (2010-2016) Nº 25

[5] Card. Jorge Mario Bergoglio S. J. Carta pastoral sobre la niñez y adolescencia en riesgo. (1/10/05 )

[6] Por ejemplo: Aldo Tamai- Claudia Betancour. Promoción de la Salud para niños en edad escolar. Estrategias para la prevención de adicciones y otras situaciones de riesgo en edad escolar. Editorial Guadalupe. Buenos Aires, 2007.

[7] Cyrulnik Boris. La maravilla del dolor. El sentido de la resiliencia. Granica. Buenos Aires, 2001. Pag. 92. Del mismo autor se puede leer obras como: "El amor que nos cura."; "Los patitos feos. La resiliencia: una infancia infeliz no determina la vida."

[8] Gomes Da Costa Antonio Carlos. Pedagogía de la presencia. Losada - UNICEF Argentina. Buenos Aires, 1995.


Sacerdote argentino amenazado de muerte
Carolina Gil Posse
11-05-2009

En Colombia, se la conoce como basuco; en Argentina, como paco. Es la droga que se obtiene a partir de los desechos químicos que quedan luego de la elaboración de la cocaína. Es altamente adictiva, produce daño cerebral y físico, y causa efectos devastadores. Según las estadísticas oficiales, en Argentina la consumen cerca de 50.000 jóvenes. Los medios de comunicación locales suelen llamarla "la droga de los pobres" y la señalan como una de las causas del aumento de los crímenes cometidos por menores.


 

  A principios de abril, los sacerdotes que trabajan en las villas de emergencia de la ciudad de Buenos Aires presentaron un impactante documento para dar respuesta a "la confusión que se genera en la opinión pública con la prensa amarilla que responsabiliza a la Villa del problema de la droga y la delincuencia". "El problema no es la Villa sino el narcotráfico", explicaban, reconociendo que en algunos casos las villas funcionan como zona liberada.
"El lado oscuro de nuestros barrios es la droga instalada desde hace años", aseguraban los 19 sacerdotes que firmaron el documento, que viven y trabajan en los asentamientos de la capital argentina. El texto denunciaba que "la droga está despenalizada de hecho" porque se la puede "tener, llevar, consumir sin ser prácticamente molestado", ya que habitualmente ni la Policía ni ningún organismo del Estado se mete en la vida de estos chicos "que tienen veneno en sus manos".

Padre José di Paola
foto de la AICA

Amenaza de muerte
Dos semanas después de esta presentación pública, el arzobispo de Buenos Aires, Jorge Bergoglio, denunció que uno de los sacerdotes que habían firmado el documento había recibido una amenaza de muerte. Para Bergoglio, los autores de la amenaza habían sido los narcotraficantes, a quienes calificó como "mercaderes de las tinieblas".
Después de haberlo mantenido en reserva, y luego de hacer la denuncia policial, el Equipo de Sacerdotes para las Villas de Emergencia dio a conocer el nombre del cura amenazado. Se trata del sacerdote José María Di Paola, conocido como padre Pepe, que trabaja en la villa del barrio porteño de Barracas. "Venía en mi bicicleta a la noche y alguien me dice: ‘Padre Pepe'. Entonces yo paré. No lo reconocí como alguien del barrio, de la villa, pero paré porque acá me conoce mucha gente. Me acerqué y me dijo: ‘Rajá de acá, vas a ser boleta una vez que esto deje de ser tema en la televisión. Ya te la tienen jurada'", explicó el sacerdote durante una conferencia de prensa.
"Me quedé helado. Cuando quise seguir charlando, el tipo se fue. Pero fue claramente una amenaza de muerte. Me dijo dos veces que iba a ser boleta. A mí me dio la impresión de que me estaba hablando del documento, que era la visión de quienes vivimos en el barrio defendiendo a la villa. Porque, justamente, nuestro documento es una defensa del hombre de la villa, para que no se confunda al narcotráfico con la villa", agregó.

Solidaridad y repudio
Las repercusiones fueron inmediatas. Más de 350 sacerdotes de la arquidiócesis de Buenos Aires expresaron su repudio ante la amenaza recibida por el padre Pepe y manifestaron su plena adhesión al documento. Y cerca de 2.000 personas participaron en una misa de solidaridad realizada en la parroquia ubicada dentro de la villa 21-24 de Barracas, donde trabaja el sacerdote amenazado.
"Mientras nos pasan todas estas cosas, nosotros seguimos desarrollando normalmente nuestra vida de curas en los barrios a pesar de estas piedras que surgen en el camino. Me resulta difícil pensar en tener que irme de la villa por una amenaza y no por un cambio relacionado con una reorganización de parte de nuestra iglesia", explicó el padre Di Paola cuando los periodistas le preguntaron si estaba pensando en mudarse de la villa. "Para mí, esto no es un trabajo en el que uno puede decir ‘te cambiamos de oficina'.
foto de la AICA

La gente de la villa es mi familia. Yo quiero seguir la vida normal en mi parroquia, en mi villa. Y ésa es nuestra tarea. Que un adolescente o un niño del barrio pueda llamarnos ‘padre', no solamente porque nos ve con el cuellito de cura, sino también porque nos preocupamos por él, porque nos preocupamos para que crezca sanamente", agregó.
Hambre, criminalidad y droga
En 2007, la Organización de las Naciones Unidas había advertido acerca del aumento del consumo de la pasta base de cocaína en Argentina. En el documento, los sacerdotes que trabajan en las villas denunciaron que "la tríada hambre-criminalidad-droga es demasiado fuerte", y exhortaron a la sociedad a realizar un "trabajo de prevención sistemático y a largo plazo".
Luego de conocer el documento, el ministro de Seguridad, Justicia y Derechos Humanos, Aníbal Fernández, aseguró que el gobierno argentino lleva adelante una guerra "despiadada" contra el narcotráfico, que busca "no criminalizar al adicto".
El documento completo publicado por los sacerdotes se puede leer en: http://www.aica.org/index2.php?pag=otros2009_03_25



 

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